PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE

PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE
¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD SINO EN TU PROPIO CORAZÓN?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

FORMAS EN QUE LOS ESPÍRITUS SE COMUNICAN CON LOS SERES VIVOS (I PARTE)


Contacto somático

He tomado y combinado los términos clínicos "conexión somática" y "contacto terapéutico" para describir el método mediante el cual las almas desencarnadas usan emanaciones de energía dirigidas para hacer contacto con varias partes de un cuerpo físico. La curación no se limita a los puntos corporales de los chakras a los que me refería hace un momento. Las almas que regresan para confortar a los vivos buscan áreas que sean más receptivas a su energía.


Lo vimos en el caso 1 (detrás del oído izquierdo). El patrón de energía se vuelve terapéutico cuando se establece un puente que conecta las mentes de quien envía y de quien recibe en una transmisión telepática.


El contacto mediante transmisiones del pensamiento a un cuerpo que está afligido es somático cuando los métodos son psicológicos. Esto involucra el sutil contacto de órganos del cuerpo mientras se obtienen ciertas reacciones emocionales y puede incluir el uso de los sentidos. Las emanaciones de energía, hábilmente aplicadas, pueden evocar el reconocimiento por medio de la vista, oído, gusto y olfato. El reconocimiento sirve para convencer al doliente de que el ser que ama aún vive. El propósito del contacto somático es permitir a la persona afligida aceptar su pérdida adquiriendo la conciencia de que la ausencia sólo es un cambio de la realidad y no su final. Con suerte, esto ayudará a los afligidos a seguir adelante con su vida de manera constructiva.

Las almas también son muy susceptibles de caer en hábitos con el contacto somático. El siguiente caso es el de un hombre de cuarenta y nueve años que ha muerto de cáncer y cuya alma no demuestra mucha habilidad, aunque sus intenciones son buenas.

Caso 2

Dr. N.: ¿Qué técnica utiliza para llegar a su esposa? P: Ah, mi viejo y fiel amigo, el centro del pecho. Dr. N.: ¿Exactamente dónde en el pecho? P: Dirijo mi emanación de energía justo al corazón. Si fallo por poco, no importa.
Dr. N.: ¿Y por qué es exitoso este método para usted?
P: Estoy en el cielo raso y ella está allí abajo, doblada, llorando. Mi primer disparo hace que se enderece, luego suspira profundamente, siente algo y mira hacia arriba. Entonces uso mi técnica de dispersión.
Dr. N.: ¿Qué es eso?
P: (sonrisas) Ah, usted sabe, arrojar energía en todas las direcciones desde un punto en el cielo raso. Generalmente uno de esos disparos da en el lugar correcto, la cabeza, donde sea.
Dr. N.: ¿Pero qué determina el lugar correcto?
P: Que no está bloqueado por energía negativa, por supuesto.

Compare la diferencia entre el caso 2 y la siguiente paciente, quien cuidadosamente esparce su energía en áreas específicas, como si estuviera colocando una cubierta de azúcar sobre una torta.

Caso 3

Dr. N.: Por favor describa la manera en que ayudará a su esposo con su energía.
P: Trabajaré la base de la cabeza justo encima de la espina dorsal. Dios, Kevin está sufriendo mucho. Simplemente no me iré hasta que se sienta mejor.
Dr. N.: ¿Por qué este punto en particular?
P: Porque sé que él disfrutaba cuando le frotaba la nuca, así que en esta área debe ser más receptivo a mis vibraciones. Luego jugueteo en esta área, como si estuviese dando un masaje, que en realidad es lo que hago.
Dr. N.: ¿Juguetea en el área?
P: (mi paciente ríe y extiende su mano abriendo sus dedos) Si, esparzo mi energía y produzco resonancia mediante contacto, luego coloco las manos en forma de copa alrededor de cada lado de la cabeza de Kevin para obtener un mejor efecto.
Dr. N.: ¿Sabe él que es usted?
P: (con una sonrisa traviesa) Claro que se da cuenta que debo ser yo. Nadie más puede hacerle lo que yo hago y sólo me toma un minuto.
Dr. N.: ¿No cree que él extrañará todo esto después de que usted retorne al mundo del espíritu?
P: Pensaba que usted sabía sobre tales cosas. Puedo volver cada vez que él caiga en la tristeza y me añore.
Dr. N.: Sólo preguntaba. No pretendo ser insensible, pero ¿qué pasaría si Kevin eventualmente encontrara a otra mujer en esta vida?
P: Estaré encantada si encuentra la felicidad de nuevo. Ese es un testimonio de cuan buenos éramos. Nuestra vida juntos, cada momento, nunca se perderá, podemos recuperarla y vivirla de nuevo en el mundo del espíritu.

Justo en el momento en que pienso que estoy logrando un completo entendimiento de las capacidades y limitaciones de las almas, un paciente llega para derrumbar esas falsas nociones. Por un largo tiempo sostuve que todas las almas parecían tener dificultades para superar los sollozos incontrolables de los dolientes y lograr asistirlos con energía curativa. He aquí una corta cita de un nivel III cuyo acercamiento táctico durante el momento de mayor pena probó que estaba equivocado.

No me retrasan las personas que lloran mucho. Mi técnica consiste en coordinar mi resonancia vibratoria con las variaciones de la tonalidad de sus cuerdas vocales y luego saltar al cerebro. De esta forma puedo sincronizar mi energía para una más rápida unión de mi esencia con sus cuerpos. Muy rápidamente ellas dejan de llorar sin siquiera saber por qué.

Personificación con objetos

He escuchado historias relacionadas con el uso de objetos familiares, como la del paciente masculino en mi siguiente caso. Dado que los hombres usualmente mueren antes que sus esposas, suelo escuchar más de las técnicas energéticas desde la perspectiva de ellos. Esto no quiere decir que las almas de orientación masculina sean más avanzadas en técnicas de curación sólo porque tienen mayor práctica en consolar a quienes le sobreviven. El alma en el caso 4 ha sido tan efectiva en vidas pasadas (como una mujer que precedió a su esposo en la muerte) como esposo en esta vida.

Caso 4

Dr. N.: ¿Qué hace si sus esfuerzos justo después de morir no muestran los resultados deseados en ninguna parte del cuerpo?
P: Cuando me di cuenta que mi esposa, Helen, no me percibía después de un acercamiento directo, opté por trabajar con algo familiar en nuestro hogar.
Dr. N.: ¿Quiere decir con un animal, un perro o un gato?
P: Los he utilizado en varias ocasiones, pero no... no esta vez. Decidí escoger un objeto que fuera de valor para mí, que mi esposa supiera que era muy personal. Escogí mi anillo.

En este momento mi paciente me explicó que durante esta vida pasada él siempre usó un anillo grande de diseño hindú, con una sobresaliente turquesa en el centro. Él y su esposa a menudo se sentaban junto al fuego para charlar sobre el día que terminaba. Él tenía el hábito de frotar la preciosa piedra azul de su anillo mientras hablaba con Helen. Su esposa a menudo bromeaba diciendo que debía pulir la turquesa hasta la base metálica del anillo y en alguna ocasión ella le recordó haber notado esa nerviosa manía desde la noche en que se conocieron.

Dr. N.: Creo entender lo del anillo, ¿qué hizo con él?
P: Cuando trabajo con objetos y personas tengo que esperar hasta que la atmósfera esté muy tranquila. Tres semanas después de mi muerte, Helen había encendido un fuego y lo miraba, había lágrimas en sus ojos. Comencé abrazando el fuego con mi energía, utilizándolo como conducto de calidez y elasticidad.
Dr. N.: Disculpe la interrupción, pero ¿a qué se refiere con "elasticidad"?
P: Me tomó siglos aprenderlo. La energía elástica es fluida. Para hacer que la energía de mi alma fluya se requiere intensa concentración y práctica porque debe ser delgada y suave. El fuego actúa como catalizador en esta maniobra.
Dr. N.: ¿Lo opuesto a una emanación fuerte y estrecha de energía?
P: Exactamente. Puedo ser muy efectivo cambiando rápidamente de un estado fluido a uno sólido y volver de nuevo al estado inicial. El cambio es sutil pero capaz de despertar la mente humana.

Nota: Otros también me han confirmado que esta técnica de cambio en la forma de energía "produce cosquilleo en el cerebro humano".

Dr. N.: Interesante, por favor prosiga.
P: Helen se estaba conectando con el fuego y por lo tanto conmigo. Por un momento su pena fue menos opresiva y me moví hacia la parte superior de su cabeza. Ella sintió mi presencia... ligeramente. No era suficiente, así que comencé a cambiar la forma de mi energía como ya le expliqué, de dura a suave en forma alternada.
Dr. N.: ¿Qué hace usted cuando "alterna" energía?
P: La divido. Mientras mantengo un suave fluido de energía sobre la cabeza de Helen para mantener contacto con ella, envío una fuerte emanación al estuche que guarda al anillo en un cajón de la mesa. Mi intención es abrir un sutil sendero entre su mente y el anillo. Por eso uso una emanación fuerte y constante, para llevarla al anillo.
Dr. N.: ¿Qué hace Helen ahora?
P: Guiada por mí, se levanta sin saber por qué. Como si caminara dormida, se dirige al mueble y duda. Luego abre el cajón. Como el anillo está en el estuche sigo alternando mi energía, de su cabeza a la tapa del estuche. Ella saca el anillo, sosteniéndolo en su mano izquierda, con un profundo suspiro. ¡Sé que la tengo!
Dr. N.: ¿Por qué...?
P: Porque el anillo aún retiene parte de mi energía. ¿No lo ve? Ella está sintiendo mi energía en ambas partes, es una señal de dos direcciones. Muy efectiva.
Dr. N.: Ah, ya veo, luego ¿Qué hace con Helen?
P: Ahora me exijo al máximo para lograr una conexión de gran poder situándome a la derecha de Helen y con el anillo, a su izquierda. Ella se voltea hacia donde me encuentro y sonríe, luego besa mi anillo y dice, "Gracias cariño, ahora sé que estás conmigo. Trataré de ser más fuerte".

Quiero animar a todas aquellas personas que se encuentran en un terrible estado de pena por la pérdida de un ser amado a hacer lo que los psíquicos hacen cuando desean encontrar personas desaparecidas. Tomar una joya, una prenda o cualquier cosa que haya pertenecido a quien ha partido y sostenerlo por un rato en un lugar que fuera familiar a ambos y abrir tranquilamente su mente, evitando cualquier otro pensamiento irrelevante.

Antes de dejar esta sección, quiero relatar mi historia favorita con relación a contactos de energía de seres desencarnados mediante el uso de objetos.

Mi esposa, Peggy, es Enfermera en Oncología con especialización en Consejería, por lo que se involucra con un gran número de pacientes que padecen cáncer y sus familias y dado que administra quimioterapia en un hospital, entra en contacto con personal que atiende a pacientes desahuciados. Algunas de estas mujeres y mi esposa han creado fuertes vínculos de amistad y con frecuencia se reúnen en grupos de apoyo. Una de ellas enviudó recientemente, su esposo murió de cáncer. Clay, su esposo, disfrutaba de las fiestas con grandes orquestas y juntos solían viajar a donde estas orquestas se presentaban.

Una noche después de la muerte de Clay, su viuda, mi esposa y el resto de miembros del grupo de apoyo se encontraban en círculo en el medio de una salón para damas, hablaban de mis teorías sobre cómo las almas vuelven para consolar a las personas que aman. La viuda exclamó con frustración, "¿Por qué no se ha manifestado Clay de manera que me pueda consolar?".


Hubo un momento de silencio y de repente una caja de música, ubicada sobre un estante para libros, comenzó a tocar una canción de Glenn Miller, titulada In the Mood. Hubo un silencio turbador seguido de una risa nerviosa de las damas reunidas. Todo lo que la viuda atinó a decir fue "¡Esa caja de música no ha sido tocada en dos años!". Eso no importaba, creo que ella entendió el mensaje de Clay.

La energía ligera posee ciertas propiedades de la fuerza electromagnética y por lo tanto puede actuar de maneras misteriosas con los objetos. JoAnn y Jim son dos antiguos pacientes cuyo matrimonio es muy unido. Después de terminar sus sesiones, nos sumergimos en una discusión sobre el uso de las emanaciones de energía por parte de los vivos.


Tímidamente me confesaron que, cuando tienen prisa, ellos combinan sus energías en las autopistas de California para retirar los carros que se desplazan por el carril de alta velocidad, delante de ellos. Cuando les pregunté si ellos se acercaban mucho por detrás para presionar al conductor adelante, ellos me dijeron, "No, simplemente dirigimos una emanación combinada hacia la parte trasera de la cabeza del conductor y entonces alternamos la emanación hacia la derecha (el carril del medio) y repetimos el proceso".


Ellos aseguran que en más del cincuenta por ciento de los casos tienen éxito. Les dije a JoAnn y Jim, mitad en broma y mitad en serio, que empujar los carros fuera de su vía era ciertamente un abuso impropio de su poder y que más valdría que enmendaran ese comportamiento. Creo que ambos saben que usar su don de una manera más constructiva será mejor visto desde arriba, aunque será un hábito duro de romper.


EXTRACTO DEL LIBRO:


EL DESTINO DE LAS ALMAS de MICHAEL NEWTON

domingo, 19 de septiembre de 2010

CUENTO PARA REFLEXIONAR EL FIN DE SEMANA


Un día mi madre me preguntó cuál era la parte más importante del cuerpo. A través de los años trataría de buscar la respuesta correcta.


Cuando era más joven, pensé que el sonido era muy importante para nosotros, por eso dije:

—Mis oídos, mamá.

—No, muchas personas son sordas y se arreglan perfectamente. Pero sigue pensando, te preguntaré de nuevo.

Varios años pasaron antes de que ella volviera a preguntarme. Desde aquella primera vez, yo había creído encontrar la respuesta correcta. Sin embargo, le dije:

—Mamá, la vista es muy importante para todos; entonces deben ser nuestros ojos.
Ella me miró y dijo:

—Estás aprendiendo rápidamente, pero la respuesta no es correcta porque hay muchas personas que son ciegas, y salen adelante aun sin sus ojos.
Continué pensando cuál era la solución. A través de los años, mi madre me preguntó un par de veces más, y ante mis respuestas la suya era:

—No, pero estás poniéndote más inteligente con los años. Pronto acertarás.
El año pasado, mi abuelo murió. Todos estábamos dolidos. Lloramos. Mi madre me miraba cuando fue el momento de dar el adiós final al abuelo.

Entonces me preguntó:
—¿No sabes todavía cuál es la parte más importante del cuerpo, hijo?
Me asusté. Yo siempre había creído que ese era un juego entre ella y yo.

Pero mi madre vio la confusión en mi cara y me dijo:
—Esta pregunta es muy importante. Para cada respuesta que me diste en el pasado, te dije que estabas equivocado y te he dicho por qué. Pero hoy necesitas saberlo.

Ella me miraba como sólo una madre puede hacerlo. Vi sus ojos llenos de lágrimas, y la abracé. Apoyada en mí, dijo:

—Hijo, la parte del cuerpo más importante es tu hombro.

—¿Es porque sostiene mi cabeza?

—No. Es porque puede sostener la cabeza de un ser amado o de un amigo cuando llora. Todos necesitamos un hombro para llorar algún día en la vida, hijo mío. Yo sólo espero que tengas amor y amigos, y así siempre tendrás un hombro donde llorar cuando más lo necesites, como yo ahora necesito el tuyo.

Cuando evocamos a los seres queridos que nos faltan, surge el recuerdo del hombro en que alguna vez lloramos, y la búsqueda del hombro amigo que nos ofrezca consuelo.

Cuando evocamos a los seres amados que se fueron, sentimos que es el momento en que nuestras almas se afinan para la melodía más profunda y sincera que nuestros corazones pueden crear.

Cuando evocamos a los que tanto añoramos es el tiempo de nuestro silencio.

Cada uno con su imagen personal. Un padre, una madre, un hijo, una hija, abuelos, un marido, una esposa, un hermano, una hermana, un amigo. Así que cuando los evocamos, la melodía de sus vidas vuelve suave y dulcemente. Como si abriéramos un viejo baúl, los recuerdos y las imágenes van apareciendo y vuelven a emocionarnos.

Cada uno con su historia de amor, única, que continúa dando calor a nuestra vida. Una historia de sueños e ideales, de valores y tradiciones. Una historia en la que ellos y nosotros fuimos los protagonistas. Y que al recordarlos, continuamos escribiendo.

Historias que nos contamos solamente a nosotros mismos, y tal vez a Dios.

jueves, 16 de septiembre de 2010

PRESENCIA CONTINÚA, PRESENCIA VIVA

La joven mujer colocó sus pies en el sendero de la vida.
— ¿Es un camino muy largo? —preguntó curiosa.
Su guía respondió: “Sí. Y el camino es difícil. Envejecerás antes de alcanzar su final, aunque este será mejor que el comienzo”.

Pero la joven mujer era feliz, y no creía que nada pudiera ser más espléndido que esos años. Ella jugaba con sus hijos, recogía flores para ellos a lo largo del camino, se bañaban juntos en claros arroyos, y el sol brillaba en su interior y la vida era buena, y la joven mujer lloraba de alegría:
—Nada será más agradable que esto.

Entonces la noche llegó, y la tormenta. El sendero estaba oscuro, y los niños temblaban con miedo y frío. La mujer los acercó a su cuerpo y los cubrió con su cobija, y los niños le dijeron: “No tememos, porque tú estás cerca, y ningún peligro nos amenaza”. La mujer pensó: “esto es mejor que el brillo del día, porque he dado valor a mis hijos”.

A la mañana siguiente, pasada la tormenta, encontraron una montaña frente a ellos, y los niños escalaron y se cansaron, y la mujer también se hallaba exhausta, pero todo el tiempo repetía a los niños: “Un poco más de paciencia y llegaremos”.

Cuando alcanzaron la cima, mirando a los ojos de la joven mujer, los niños dijeron: “No lo podríamos haber logrado sin ti”. Esa noche, mirando a las estrellas, la mujer pensó: “Este día fue mejor que el anterior, porque mis hijos han aprendido a tener entereza frente a dificultades. Ayer les di valor; hoy fuerza”.

Al día siguiente aparecieron extrañas nubes que oscurecieron la tierra. Eran nubes de guerra y odio, de maldad e incomprensión. Los niños andaban a tientas y tropezones, y la mujer dijo:

—Levántense. Eleven sus ojos hacia la luz.

Y los hijos vieron sobre las nubes una luz eterna que los guió y condujo durante la oscuridad. Aquella noche la madre declaró:

—Este ha sido el mejor día de todos, porque enseñé a mis hijos tener fe.

Los días se sucedieron y las semanas y los meses y los años y la mujer envejecía y se tornaba pequeña y frágil. Pero sus hijos eran grandes y fuertes, y caminaban con valor y esperanza. Cuando el camino se hacía difícil, ellos ayudaban a su madre, y cuando era escabroso la cargaban, porque ella era tan leve como una pluma. Finalmente llegaron a una montaña y más allá de ella pudieron ver un camino claro y puertas doradas, abiertas de par en par.

La mujer dijo:
—Yo he alcanzado el final de mis jornadas. Ahora sé que el final es mejor que el comienzo porque mis hijos pueden caminar solos, y sus hijos tras ellos.

Los hijos dijeron:
—Tú caminarás siempre junto a nosotros, aun después de haber traspasado esos portones.
Y allí se quedaron observando cómo ella sola caminaba mientras los portones se cerraban a su paso.

Y ellos dijeron:
—No la podemos ver, pero ella permanece con, nosotros. Ella es más que una memoria. Ella es una presencia continua.

Para cada uno de nosotros hay alguien que es una presencia continua en nuestras vidas. Es a ellos hacia quienes van dirigidos nuestros pensamientos. No importa cuán corto haya sido el camino que recorrimos juntos: tenemos la seguridad de que su luz y calor están dentro de cada uno de nosotros, como una presencia continúa.

El mismo pensamiento podemos verlo en las palabras del poeta:

Aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas,
En un rincón, en un papel, en un cajón,
Como un ladrón te acechan detrás de la puerta,
Te tientan a su merced como hojas muertas.
Y te sonríen tristes, y hacen que lloremos
Cuando nadie nos ve.
La luz, los recuerdos, el calor,
El legado de sus vidas
Están dentro de cada uno,
Como una continua
Presencia viva.

sábado, 11 de septiembre de 2010

ADIOS, HASTA PRONTO


Tras mucho tiempo enfermos ambos
Y cuando ya mi padre se despedía,
Mi madre……también se iba….
Sólo le pedía a Dios que no se llevara a los dos
Que me dejara al menos a uno….
No sé cuantas veces se lo pedí


Pero si sé que muchas insistí…..
No podía soportar
Que los dos tuvieran que partir…..
Que la muerte no existe
que la muerte no es el fin…….
Lo sé……..siempre lo he sabido…..

Y siempre lo creeré
Igual que se que el aire existe y no se ve……
Que la muerte no es el fin……..se…..

Pero soy humana……..que queréis?
El dolor inundaba mi alma,
El dolor no me dejaba pensar con calma,
¡ Qué egoísta fui !

Solo pensaba en mí,
En mi dolor……
Mi madre siguió conmigo 6 meses
6 meses durante los cuales se fue consumiendo
Con dolor intenso,
Ella no se quejaba……..pero yo……la veía
Su dolor sentía…..

Y sin embargo mi egoísmo
No aceptaba aún nuestra separación.
Evidentemente que sufría al ver su dolor
¡ Cuántas veces le pedí a Dios que su enfermedad
Me la pasase a mí ! ………
Para no tener que verla sufrir…..
Sin embargo……prefería tenerla a mi lado….
A verla partir……

¡ Qué egoísta fui!
Pero soy humana………..¿qué queréis ?
Con el tiempo ese dolor intenso que quiebra nuestra alma
Ese dolor intenso que parece hará explotar nuestro corazón herido,
Va cubriéndose de un suave bálsamo……

El tiempo todo lo puede
El tiempo todo lo pone en su sitio
El tiempo……..nuestro mejor amigo……
Cuando comprendí que no debía ser egoísta
Que había sido mejor así……a seguir viéndola sufrir…….
Empecé a hablar con ella…….como si estuviera aquí

Aún hoy les hablo…….y aunque no hay respuesta
Sé que mi cariño y mis palabras les llegan……
Y que cuando llegue mi momento de partir
Ellos me vendrán a recibir….
Tan sólo cambiaron de morada
Su tiempo aquí había terminado
Dejaron su vestido

Y partieron para el otro lado…..
Hasta pronto papá.
Hasta pronto mamá.
¿Cuando iré yo?
No lo sé…….

Mi deber es seguir aquí luchando
Mi deber es seguir aquí como espíritu evolucionando.
Mi abuelo antes de morir me dijo
Jenny…….menos mal que viniste!
Creí que no podría despedirme de ti……
Está aquí “el Pep de la guadanya”
(Es como llamaba él a la muerte )
Me está esperando para que me vaya con el…

Pero no tengas miedo……
No te preocupes por mí,……
Es un muchachito joven y rubio…
Guapo ,con una sonrisa bonita
Y ¡ da una serenidad y una paz! …..
Estaré bien…….no te preocupes .
Después…….partió…….

En el hospital apenas estuve con pacientes terminales
Porque yo era “ rata de urgencias “
Pero las pocas veces que estuve con ellos…..
La gran mayoría me hablaban de esos espíritus amigos
Que los estaban esperando al otro lado,

Lado invisible para muchos
Pero visible cuando están prontos a partir…
A veces padres
A veces hermanos
A veces desconocidos
A todos los venían a buscar
Y a todos…….les llenaban de serenidad y paz

Desencarnaban con cara de tranquilidad
E incluso algunos de felicidad.

Partieron a su nueva morada espiritual
dejándonos a nosotros seguir en nuestra lucha desenfrenada
Una lucha……….que ni mucho menos tenemos ganada.
Aún tenemos mucho que aprender,
Mucho que mejorar….
Mucho que cambiar…..
Espero con mis experiencias
Haberos podido ayudar…

Que el consuelo es difícil de conseguir…….lo sé…..
Todos necesitamos un tiempo de luto….
Somos humanos.
Pero el tiempo
Y el conocimiento,
Son nuestros mejores aliados.

ES UNA COLABORACIÓN DE J.B.


En la sección "compartiendo sentimientos", donde cada uno pude comapartir las experiencias y sentimientos que sintieron cuando la muerte estaba cerca de ellos.








viernes, 10 de septiembre de 2010

SU LUZ CONTINUA ILUMINANDO NUESTRAS VIDAS


Un poeta escribió: “La vida no es para mí como una luz fugaz. No. Es una especie de antorcha que he asegurado por algunos momentos, y cuya luz quiero hacer brillar al máximo antes de pasarla a la futura generación”.

Evocar a los seres queridos que nos faltan es ocuparnos de mantener resplandeciente la antorcha que cargamos.

Algunos de nosotros, para quienes el dolor de la separación aun está fresco en nuestras mentes, sentimos que la luz de la memoria no ha tenido todavía la oportunidad de penetrar la nube que nos rodea.

Cuando nos reunimos para recordar a nuestros seres queridos, ellos nos dicen que su luz puede ser vista a través de la oscuridad que nos domina.

Aquellos cuyo dolor está más lejano, un poco menos intenso, saben muy bien que lleva tiempo; y que no importa qué hagamos, la llama y el calor que irradia la antorcha de quienes evocamos nunca será tan intensa como lo era en vida.

Pero estamos seguros de que su luz continúa iluminando nuestras vidas y no se extingue con su muerte. La percibimos, sentimos cómo nos acompaña a lo largo de nuestro camino.

Durante un recital al aire libre, Isaac Stern tocaba el concierto para violín de Mendelssohn. De repente, sin percibirlo, oscuras nubes dominaron el cielo, y fuertes relámpagos retumbaban por doquier. Era como una extraña visión.


Se veía al hombre mover el arco sobre las cuerdas, pero no se apreciaba ningún sonido porque lo único que se escuchaba eran los truenos.

Sin embargo, instantes después, con los truenos aún haciendo eco, se pudo escuchar nuevamente el sonido mágico del violín.

Así llegará para todos también el momento mágico, cuando podamos oír la melodía mezclada con la tormenta, cuando el recuerdo de la belleza y las risas de la vida comiencen a mitigar el dolor.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

LA DULCE TRISTEZA DE LA MORTALIDAD


Así como la enfermedad es una parte de la vida —y una parte ineludible del destino—, la muerte es una parte de la vida y un destino sin escapatoria. Nuestras más preciadas cualidades, la creatividad, el amor, el valor, provienen del hecho de que sabemos que tenemos que morir. Esto siempre está frente a nosotros.

Los niños generalmente son más conscientes de esto que los adultos. Este es un punto muy importante, especialmente si están educando a niños y ellos preguntan acerca de la muerte.

El doctor Maslow ha realizado grandes contribuciones a la sicología. Su casa está en la rivera del río Charles,en Cambridge. Cuando tuvo su primer ataque cardíaco escribió una carta. En aquel tiempo me dijo: “mi río nunca se había visto tan bello como cuando estoy sentado aquí afuera, sabiendo que voy a tener que dejarlo”.

Y entonces escribió: “dudo que el amor pasional fuese posible si no supiésemos que vamos a morir. El amor apasionado está cimentado esencialmente en el hecho de que estamos solos, que sabemos que nos vamos a extrañar el uno al otro. Y el llanto no es porque haya algo incorrecto en morir, sino porque hemos amado.

La muerte recibe su significado del hecho de que los seres humanos pueden amarse unos a otros. Y el amor es lo que hace a la muerte una parte tan importante de la vida. Amamos porque morimos, porque estamos solos, porque nos necesitamos unos a los otros, y porque vivimos en un mundo en el cual la última punta de la ansiedad radica, no en que estemos completamente sanos, más bien proviene de que se hacen evidentes nuestras debilidades. Es un equilibrio delicado.”

Si uno viviera para siempre, no habría razón para crear nada. La Novena sinfonía de Beethoven, las grandes pinturas o los grandes trabajos de Miguel Ángel destacan porque los autores no eran inmortales. Sabían que iban a morir y su gran urgencia era dejar algún legado para nosotros.

Ahora bien, nadie muere en el monte del Olimpo, los dioses nunca hacen nada, ciertamente nada interesante, excepto cuando llevan a un mortal.

Pero la mortalidad tiene que estar casada con la inmortalidad para darle alguna sazón a la inmortalidad y algún tipo de significado.

Zeus, quien era un mujeriego de primer orden, se enamoró de una mujer y Mercurio le dijo: “tú eres Zeus, puedes hacer lo que quieras. ¿Por qué no declaras una pequeña guerra en Grecia para que el marido de tu amada, el joven general, tenga que partir? Puedes bajar enmascarado y hacerle la corte a su esposa”. Zeus pensó que era una buena idea y ejecutó la sugerencia. Y cuando regresó a los cielos, le contó a Mercurio cosas que la mujer le había dicho: ‘ahora que soy joven’, o ‘cuando sea vieja’, o ‘cuando muera’ y que le cosrtaba trabajo comprender en su plenitud.
—Esto me acuchilla, Mercurio —dijo Zeus—. Nos falta algo, Mercurio. Nos falta la viveza de los mortales, la dulce tristeza de aferramos a algo que sabemos que no podemos sostener.

Ahora pienso que esas palabras son absolutamente bellas. Esta dulce tristeza de aferramos a algo que sabemos que no podemos sostener

jueves, 2 de septiembre de 2010

NO TE RINDAS


POESÍA PARA EL ALMA
Hoy quiero compartir con vosotros este poema de Mario Benedetti que utilizo, cuando la vida NOS PONE DELANTE esos momentos que a todos nos llegan, situaciones difíciles, decisiones complicadas, momentos de mucho dolor, perdidas de seres queridos y no vemos salida, o simplemente queremos arrojar la toalla, como os digo a mi me es útil leerlo, me ayuda a continuar a seguir trabajando a esforzarme por lo que quiero conseguir y por ser un poco mejor cada día.

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,

Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños

Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti