PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE

PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE
¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD SINO EN TU PROPIO CORAZÓN?

viernes, 10 de junio de 2011

¿CISMA EN LA ONCOLOGÍA?

Un grupo de prestigiosos oncólogos publica una CARTA ABIERTA A MARIANO BARBACID en la que cuestionan tanto lo que oficialmente se afirma del cáncer como los tratamientos que se utilizan.

Un grupo de prestigiosos oncólogos médicos e investigadores en el campo de la Oncología -básica y clínica- ha decidido enviar a través de Discovery DSALUD una Carta abierta al Dr. Mariano Barbacid -Director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)- en la que le solicitan responda públicamente a una serie de cuestiones de vital importancia en el momento actual de la investigación del cáncer y diga si está de acuerdo en que ha llegado la hora de hacerse un replanteamiento global sobre esta patología, muy especialmente en lo que a la manera de afrontarla se refiere dado el fracaso de los actuales tratamientos médicos en la mayoría de los tumores malignos.

Los firmantes -miembros de la International Society for Proton Dynamics of Cancer (ISPDC) o Sociedad Internacional de la Dinámica de Protones en el Tratamiento del Cáncer (www.ispdc.net)-, son el Dr. Salvador Harguindey –del Instituto de Biología Clínica y Metabolismo (IBCM) de Vitoria y vicepresidente de la mencionada sociedad-, el Dr. Stefano Fais -Director de la Sección de Medicamentos Antitumorales del Departamento de Investigación Terapéutica y Evaluación de Medicinas del Instituto Nacional de la Salud de Roma (Italia) y presidente del ISPDC-, la Dra. Miriam L. Wahl –ex Directora del Laboratorio de pH Tumoral de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EEUU) y miembro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Baltimore (EEUU)- y el Dr. Stephan J. Reshkin -profesor del Departamento de Fisiología General y Ambiental de la Universidad de Bari (Italia)-.


La carta –extensa y técnica- aparece íntegra en el número de Discovery DSALUD que salió a la venta el pasado viernes 24 de diciembre- y en ella se denuncia que la afirmación de que la palabra “cáncer” engloba en realidad “a más de 200 enfermedades distintas” es una aseveración que “corresponde a una visión obsoleta del cáncer que se opone frontalmente al moderno paradigma surgido en la Oncología hace escasos años”.

“(…) Cabe preguntar tanto al Dr. Barbacid como a quienes con él comparten aún la misma reduccionista y disgregadora cosmovisión oncológica –agrega la carta- qué es lo que en verdad sabe la mayoría de los investigadores en la actualidad sobre la naturaleza íntima y esencial de las enfermedades neoplásicas para sostener que el cáncer son ‘200 enfermedades diferentes’.


Es regla de oro de la Medicina que sólo llegando a la raíz, a lo que subyace en cualquier problema de salud, se puede acceder a una comprensión racional e interpretación correcta de una patología, paso previo imprescindible para aspirar tanto a prevenirla como a tratarla adecuadamente una vez se haya manifestado. Sin conocer la causa o causas primarias (etiología), los mecanismos intermediarios (etiopatogenia) y la esencia íntima de una enfermedad (su naturaleza) no se puede siquiera pensar en superarla. Y eso es así muy especialmente en este caso porque como ya dijo el padre de la bioquímica del cáncer, Otto Warburg, sólo podremos curar lo que primero podamos entender”.

La Carta Abierta plantea a continuación numerosas preguntas al Dr. Barbacid y a quienes con él comparten su trasnochada visión del cáncer solicitando que las responda públicamente para conocimiento de médicos y medios de comunicación.

“El enfoque y paradigma conceptual asumido hasta hoy está muerto –se afirma en la carta-. Ha sido necesario replantearse todo lo que se cree saber sobre esta patología desde la raíz antes de haber conseguido poder integrar sus muchas caras y ramas dentro del árbol de la ciencia de una unidad superior, el llamado ‘paradigma emergente’”.


Y se añade: “¿No se puede -o no se quiere- entender aún que ha llegado ya la hora de que los profesionales de la investigación oncológica de todo el mundo se conciencien de esta realidad y de que deben familiarizarse cuanto antes con las claves de los principales sistemas energéticos del funcionamiento anormal y específico de todas las células y tumores malignos?”

Más adelante se afirma: “Tal vez haya llegado la hora -o esté cada vez más cerca- de que los oncólogos básicos y clínicos consigan despertar y decidirse a plantear otras alternativas y, al mismo tiempo, hagan acopio de la necesaria inspiración, generosidad y valor para dejar de vivir esclavizados y embobados por ese Gran Hermano de la Oncología que constituyen las grandes multinacionales farmacéuticas, entidades de dudosa ética a las que sólo les importan sus intereses económicos y cuyas dinámicas y motivaciones -muchas veces pseudocientíficas- llevan a tratar por todos los medios de comercializar medicaciones cada día más tóxicas, menos efectivas y más caras”.

La carta, que puede leerse íntegra en el número de Discovery DSALUD que se encuentra a la venta en los kioscos, termina diciendo: “En suma, los abajo firmantes postulamos un nuevo paradigma integral, unitario y radical de las enfermedades neoplásicas por entender que todos los tumores malignos tienen más factores en común que diferencias entre ellos, tal como ha sido consensuado en el reciente I Congreso Internacional de la Sociedad para el Estudio de las Dinámicas de Protones en el Cáncer celebrado a principios de septiembre pasado en Roma (http://www.ispdc.com/).


Ello exige abandonar, también radicalmente, el actual modelo analítico-reduccionista y desintegrado que insiste en que la palabra cáncer designa a más de 200 enfermedades distintas que han de ser tratadas con infinidad de combinaciones farmacológicas diferentes a pesar de que a día de hoy los quimioterápicos han demostrado ser más tóxicos que eficaces, exceptuando los tumores germinales y algunas leucemias y linfomas, neoplasias que conforman una muy reducida minoría dentro del conjunto de todos los tumores malignos.


Y eso significa que persistir en el camino trillado sólo puede ahondar aún más en el mayoritario fracaso terapéutico de la Oncología Médica actual al mismo tiempo que impedir y detener todo posible avance y verdadero progreso”.

jueves, 9 de junio de 2011

NO TE MUERAS CON TUS MUERTOS

ME ACERCO A TI
Con la cálida ternura con que se acaricia a un niño; y con la cuidadosa delicadeza con que se cura una herida, me acerco a ti, hermano que estás de duelo y sufres el desgarrón de la despedida, provocado por la muerte, para entregarte estas simples palabras.


Algunas te servirán de alivio y de consuelo otras te irritarán, ¡seguramente!, porque no dicen lo que tú sientes ahora. No te impacientes; acéptalas como indicadoras de un camino, que hay que recorrer con tiempo, y no como preceptoras de un deber que ya debieras haber cumplido.

Si algo te choca hoy, déjalo, y tal vez lo leas mejor mañana.
Estas palabras mías no te dirán lo mismo en los comienzos, en el medio o al final del largo camino de tu duelo.
Tú tienes por delante un camino largo y doloroso, y el presentarte la meta no es para impacientarte, ni para reprocharte pomo haber llegado, sino para alentarte a seguir andando. Tú caminas por tu desierto y el sol y las arenas enardecen tu sed; si yo te hablo de un oasis no es para culparte por no haberlo alcanzado, sino para alentar tus pasos. ¡Tal vez concluyas tu duelo cuando estemos de acuerdo, y hayas encontrado el oasis..!
Junto con lo escrito, estas páginas tienen espacios en blanco. Riégalos con tus lágrimas, llénalos escribiendo lo tuyo, lo que pienses y lo que sientas, tus propuestas, tu dolor, tus enojos y tus rebeldías..; y, en su momento, también tu aceptación y tu alegría.



QUISIERA COMPARTIR CONTIGO...
Amigo: tu propia muerte te asusta, By la muerte de tus seres queridos te duele.
No voy a escribir una sola palabra para superar tu miedo o suprimir tu dolor, porque no tengo esa palabra mágica.
Tu verás cómo enfrentar tu propia muerte.
Yo sólo quisiera compartir contigo algunas cosas simples, para que te duelas sanamente y hagas tu dolor más llevadero, ante la muerte de los tuyos. Y eso es todo.

Que te duelas, dije, sanamente, a causa de tus muertos, que te deprimas un tanto y un tiempo, pero no que no puedas vivir, que te dejes morir porque murió tu madre, tu padre o tu hermano, tu esposo o tu esposa, tu hijo o tu amigo... Yo quisiera ayudarte, si me es posible y si tú quieres, a que sufras sanamente, para seguir viviendo; porque he visto a muchos MORIRSE CON SUS MUERTOS.

Tus muertos ya murieron, y en tu mente ya lo sabes. Pero tu corazón necesita tiempo para saber y aceptar que ya partieron. Por eso tu dolor resurge como nuevo, ante esa mesa familiar donde un lugar quedó vacío, en esa Navidad donde alguien falta, en ese nacimiento sin abuelo, en ese año nuevo en que se brinda y alguien ya no levanta la copa...

ASÍ ES EL CORAZÓN HUMANO:

Siempre vive de a poco lo que la razón sabe de golpe. ¡Para la mente los muertos mueren una vez; para el corazón mueren muchas veces...!
RESUCITARÁN “PARA TI”...
• Tus muertos resucitarán “para ti”, cuando hayas aceptado que “murieron para ti”; sólo los recuperas en su regreso, cuando aceptaste su partida. ¡No es posible la alegría del reencuentro, sin sufrir el dolor de la despedida!
• No te mueras con tus muertos; ¡llora la siembra de ayer con la esperanza puesta en la cosecha de mañana!
• Acepta que la muerte de tus seres queridos te despierta mucha rabia, aunque no sepas por qué y aunque no quieras sentirla. Tu resistencia ante la muerte te hace rebelarte, aunque no sepas del todo contra quién hacerlo... ¿Contra Dios...? ¿Contra tus muertos...porque te abandonaron?
• No te mueras con tus muertos; ¡déjalos dormir su tiempo como duerme la oruga en la crisálida, esperando la primavera para hacerse mariposa!
• Dios no es menos Dios, más justo o más injusto, más bueno o más malo, cuando naces que cuando mueres.
O crees en El siempre, o no crees nunca; pero una cosa es creer en El y otra es creer en tus explicaciones.
¡Ante la muerte se acaban tus explicaciones!
• No te tortures sintiéndote culpable ante tus muertos. ¡Los muertos no cobran deudas! ¡Además, si hoy resucitaran, volverías a ser con ellos como fuiste! ¿O no sabías con certeza que un día iban a morir?
• No te mueras con tus muertos; ¡muéstrales más bien, que como el árbol podado en el invierno, lejos de morirte, retoñas vistiendo tu desnudez, devolviendo frutos por heridas!
• Acepta y date cuenta, que tus muertos te plantean un serio desafío: el de tener una respuesta para el sentido de tu vida. Porque mientras no sabes para qué murieron ellos, tampoco sabes para qué vives tú. ¿O no piensas morir?
...la vida y la esperanza
• Ante tus muertos queridos tu corazón tiene mil interrogantes y tu razón, ninguna respuesta.
Resolverás mejor la cosa, cuando preguntes menos y aceptes más.
• Las flores que regalas a tus muertos hablan de la vida y la esperanza.
También en tu corazón duermen la vida y la esperanza, esperando que tú las despiertes para seguir viviendo esperanzado.
• No te mueras con tus muertos; ¡míralos marchar por su camino, hacia su meta, y aprende la lección que ellos te dejan, diciendo que tu andar de peregrino, también tiene un final, al que te acercas...!
• Más que con la frialdad de los mármoles, más que con suntuosos monumentos y grandilocuentes discursos, honra a tus muertos con una vida digna. ¡Piensa qué esperas para ti cuando hayas muerto!
• Aprende de tus muertos una lección para la vida:
es mejor amar a los tuyos mientras viven, que quitarte culpas por no haberlos amado, cuando ya se fueron.
• No te mueras con tus muertos; ¡despídelos, como despides las aguas del río que van al mar, sabiendo que volverán mañana nubes, y serán lluvias sobre tu rostro!
• Así como los cirios encendidos se queman y derriten dando luz y calor en la despedida de tus muertos, que tu corazón no se derrita en vano, quemándose en el fuego del dolor sino que arda en las llamas del amor y en la luz de la esperanza.
• No te mueras con tus muertos; ¡vive este invierno de dolor, que te desnuda como quitándote la vida; pero, recuerda que la savia duerme para retoñar y florecer en primavera!
• Parte del dolor que te golpea, cuando despides a tus muertos, se debe a una pregunta que golpea en tu interior, interrogando por el sentido de la vida. Si respondes de verdad, sincera y frontalmente, gracias a la muerte de tus muertos tú vivirás más plena y auténticamente.

¿PORQUÉ APENARTE...
• ¿Sabes que, cuando lloras a tus muertos, lloras por ti y no por ellos? Lloras porque los perdiste, porque no los tienes a tu lado. Porque, si todo concluye con la muerte, tus muertos ya no están, ni siquiera para sufrir por haber muerto; y si la vida continúa, más allá de la muerte, ¿por qué apenarte por tus muertos?
• Cuando hayas terminado de aceptar que tus muertos se murieron, dejarás de llorarlos y los recuperarás en el recuerdo, para que te sigan acompañando con la alegría de todo lo vivido...
• No te mueras con tus muertos; ¡recuerda
que donde ardió el fuego del amor y de la vida, debajo de las cenizas muertas, quedan las brasas esperando el sopio, para hacerse llamas!
• Si dices que, sin tus muertos, tú no puedes seguir viviendo, no digas que es porque los amabas tanto, sino por cuánto los necesitabas, (y no es lo mismo amar que necesitar). Si lo aceptas así, tal vez descubras, para tu crecimiento, que tu vida consiste en ser tu vida... ¡y no en la de los otros!
• No frenes tus lagrimas cuando llegan, ni fuerces el llanto cuando se alejan. No dejes de llorar porque alguien lo reprueba, ni te obligues a llorar porque si no: “¿Qué dirán los otros?” Respeta tu dolor y tu manera de expresarlo.
• No te mueras con tus muertos; ¡déjalos partir, como parten las golondrinas en otoño, para anidar en otros climas y volver más numerosas y crecidas, en otra primavera!
• Las lágrimas que ocultas, el dolor que escondes y la protesta que callas, no desaparecen: quedan al acecho del momento en el que puedan estallar.
Y es mejor que lo vivas todo a su tiempo y en su hora.
• Es común que las personas guarden buena cantidad de culpas para reprocharse ante sus muertos. ¡No lo hagas contigo!
Tus muertos no ganan nada con tus insomnios de remordimientos. Amalos ahora; recuérdalos con amor, y, quizás, sí ganen algo...

...COMO OTRO NACIMIENTO
• Tú y yo sólo vemos una cara de la muerte, la del otro lado se nos escapa. Si desde el seno de tu madre hubieras visto nacer un hermano, creo que lo hubieras llorado como muerto, hasta nacer tú y reencontrarlo. ¿Qué sentirías si miraras la muerte como otro nacimiento...?
• No te mueras con tus muertos; ¡déjalos que vayan como esta semilla que se lleva el viento, no por el capricho de llevarla, sino para sembrarla en algún lado, aunque tu no sepas dónde!
• No te castigues, encaprichada y resentidamente, prohibiéndote gozar de la vida porque perdiste un ser querido. Tu tristeza te destruye a ti, sin beneficiar a tus muertos. Y, cuando ellos partieron, no se llevaron consigo tu derecho a gozar de la alegría de la vida.
• Tus muertos tenían sus falencias; no sigas culpándolos por tantas cosas... ¡Los muertos no pagan deudas!
Perdónalos, si es necesario hacerlo, dejándolos en paz a ellos y liberándote tú para vivir tu vida.
...A LA HORA DE COSECHAR
• Tus muertos no están en el cementerio. Nunca estuvieron ahí, salvo cuando estaban vivos. ¿Me preguntas donde están...? Y no puedo responder por ti. Yo sé dónde están “para mí” los míos;
pregúntate tú a ti mismo dónde crees que están “para ti” los tuyos.
• El cementerio es como un surco donde se arrojan las semillas. Ningún sembrador vuelve a remover la tierra para buscar las semillas ya sembradas; regresa al campo a la hora de cosechar espigas...
• No te mueras con tus muertos; ¡diles tu adiós!, esperanzado, como despides el sol en el ocaso, la luna y las estrellas en la aurora, sabiendo que a su turno y a su hora, todos volverán hacia tu encuentro.
• Estos días de dolor profundo, grises de tristeza, de soledad y de silencio, son como el tiempo del invierno para las plantas... Pero confía en la vida, ¡que es siempre más fuerte que la muerte!, para que retoñe tu alegría y florezcan tus ganas de vivir.
EXTRACTO DEL LIBRO:
“NO TE MUERAS CON TUS MUERTOS”
Autor: RENE TRSSERO

miércoles, 8 de junio de 2011

LA FAMILIA ESPIRITUAL

Genealogía Espiritual y Humana
En Journey of Souls escribí un capítulo que citaba ejemplos de este tipo de preparación para el viaje. Los compañeros espirituales no siempre se reúnen antes de partir. Entonces, dependiendo del karma involucrado, algunas veces un alma sabe más que la otra sobre su encuentro futuro y la apariencia que esta persona tendrá. Este es un corto ejemplo de un compañero espiritual estudiando el encuentro con su futura esposa:

Se me permitió ver a mi esposa en un cuarto de proyección para la siguiente vida. Era una atractiva instructora de aeróbicos a la que conocería en un gimnasio. Estudié cuidadosamente su cuerpo y sus rasgos faciales, ya que no quería arruinar la reunión como lo había hecho en mi vida anterior. El aroma de su cuerpo bañado en sudor se grabó en mi memoria... sus gestos... su sonrisa... y más que cualquier otra cosa... sus ojos. El momento del encuentro en esta vida fue como dos imanes que se atraían mutuamente.

Enlaces entre familias espirituales y humanas

Como norma general, los miembros de un mismo grupo espiritual no retornan en sus siguientes encarnaciones como miembros de la misma familia genética humana. Esto significa que a diferencia de la tradición india americana, el alma de un abuelo generalmente no regresa al cuerpo de su nieto. Para las almas que buscan aprender lecciones frescas, resulta limitante e incluso redundante el hecho de retornar a cuerpos que poseen la misma información hereditaria, étnica, cultural y muy probablemente hasta el mismo ámbito geográfico que experimentaron en una vida pasada. Al encarnar en diferentes familias alrededor del mundo en cada vida, las almas son capaces de aprovechar la gran variedad de alternativas de cuerpos humanos. Esta variedad es la que da profundidad a nuestras encarnaciones en la Tierra.



En casos inusuales, nuestros guías pueden ser indulgentes con almas que tienen fuertes sentimientos acerca de asuntos kármicos inconclusos y que por ello desean retornar a la misma familia. Estas almas pueden recibir otra oportunidad por perjuicios recibidos o para corregir los daños causados a otros en la familia. Ellas pueden retornar como los hijos de una nueva generación, pero siempre dentro del tiempo de vida de aquellas personas que estuvieron involucradas con los eventos kármicos que requieren su atención. Deseo recalcar que los casos de reencarnación genética por motivos kármicos son muy raros. Es mucho más probable que el alma retorne a otra familia con asociación periférica a la familia de su anterior vida para remediar un daño severo. Sin embargo, ésta también sería una decisión muy poco convencional, especialmente en casos de almas lastimadas, porque podría conllevar venganza.




Aunque las almas generalmente no encarnan en la misma familia hereditaria que tuvieron en vidas pasadas, los miembros del mismo grupo espiritual usualmente escogen nuevas familias donde pueden estar juntos. Los miembros de los grupos espirituales tienden a estar asociados por lazos de sangre y proximidad geográfica. ¿Qué tipo de papel escogen? Estoy seguro que los lectores podrían sentarse y concluir cuáles de los miembros significativos de su familia, amigos, amantes e incluso simples conocidos serían candidatos para su propia familia espiritual.




Ruth aparece en el centro del diagrama y cada una de las líneas que conectan desde el centro hacia fuera representan la misma alma asumiendo diferentes roles familiares relacionados con Ruth desde el siglo XX y retrocediendo hasta el siglo XVIII. Podemos ver que el compañero espiritual primario de Ruth en esta vida es su esposo. En su vida anterior, esta alma fue su mejor amigo y en la anterior a ésta, fue su esposa (en el siglo XVIII Ruth fue un hombre). El compañero espiritual primario de Ruth tenía una aureola matizada de amarillo protector mientras que la aureola de Ruth es una mezcla de matices blancos y azules que indican claridad y amor por el aprendizaje. Estos compañeros espirituales primarios se han unido en forma regular durante unos 7.000 años desde su primera vida juntos.




Junto con las almas acompañantes en el grupo espiritual de Ruth, he mostrado dos almas asociadas, pertenecientes a grupos cercanos. Estas almas son los actuales padres de mi paciente. Los roles que jugaron en el siglo XIX fueron los de abuelos. En el siglo XVIII estas dos mismas almas fueron tíos de Ruth. La carta de Ruth representa la de un paciente típico. Cada grupo espiritual tiene sus propias variaciones sutiles en cuanto a preferencias familiares humanas. En la misma semana que atendí a Ruth, tuve un paciente extremadamente cercano a su madre. El alma de la madre fue miembro del grupo espiritual de mi paciente y fue su hermana en la vida anterior.




Los abuelos a menudo tienen gran influencia en nuestras vidas tempranas como confidentes sensatos. A menudo encuentro que los abuelos favoritos en esta vida fueron hermanos o un gran amigo en una vida pasada. La dinámica social del contacto humano íntimo es tan poderosa que en la mayoría de los casos, las almas juegan roles en nuestra vida así como nosotros en la de ellas, conllevan lecciones kármicas para el grupo. Cuando somos lastimados por alguien cercano o cuando causamos dolor, que resulta en una alineación o separación, es porque se han prestado como voluntarias para enseñarnos algún tipo de lección al tiempo que aprenden por sí mismas.








Estas lecciones preparan a ambas partes para relaciones futuras, como lo demostrará el caso 35.
Debo anotar que los roles periféricos en nuestras vidas, por cientos de almas asociadas de grupos cercanos, pueden continuar por generaciones. Por problemas de espacio no listé la totalidad de estas almas en la carta de la vida pasada de Ruth presentada en la figura 10. Un ejemplo de una alma asociada importante no incluida aquí es el de un alma llamada Zenda, quien fue la maestra favorita de Ruth en sexto grado. Descubrí que en el siglo pasado Zenda fue una vecina muy colaboradora. En el siglo XVIII, Zenda fue la propietaria de un negocio en el que trabajaba mi paciente. El diseño de red de la figura 10 es apropiado cuando consideramos todas las interrelaciones de las personas cuyas vidas están ligadas a la nuestra.




El perfil psicológico de los compañeros espirituales, las almas acompañantes y las asociadas en la vida actual y pasadas de un paciente instruye mucho cuando se encuentra detallado en una carta de tipo genealógico. En cada uno de los tres siglos pasados encontramos otro personaje principal en las vidas de Ruth; un miembro de un grupo espiritual asociado. No hubo espacio para ella en la figura 10. Esta alma, conocida como Ortier, asumió roles que involucraban personas celosas, impasibles y manipuladoras. Ella fue enviada para poner a prueba la naturaleza confiada de Ruth, de manera que pudiera aprender a recuperarse más rápidamente del dolor y a lidiarlo de manera más saludable. Aunque este personaje también demostraría buenas cualidades del temperamento humano, sus rasgos negativos eran una constante. En la vida presente de Ruth, Ortier es su suegra. En su vida anterior, esta alma representó a una amiga cercana que traicionó a Ruth. Hay evidencia de que los ciclos kármicos de Ortier asumiendo roles protagonistas en la vida de Ruth terminarán pronto.
Ruth es una persona cálida, apasionada y tierna. Su compañero espiritual primario posee estas cualidades, pero también es tenaz, decidido y brutalmente sincero. Muchas otras almas de la figura 10 son más bien reservadas y tranquilas, pero también tienen similitudes en su carácter perfeccionista y necio.




Un alma en el grupo es desprevenida, amistosa y más complaciente que las demás. Se trata del hermano de mi paciente, Andy en esta vida. Esta alma aceptó voluntariamente ser el esposo de Ruth en el siglo pasado para ocasionar un cambio en su marcha. En aquella vida, el compañero espiritual de Ruth eligió el rol de un amigo y se compenetraron tanto que llegaron a tener un romance que por poco destruye el matrimonio de Ruth y Andy. Ella finalmente razonó que Andy, una pareja inusual, era la persona que abría su mente relajadamente a una existencia más optimista, en la que aprendería a apreciar cada día, a contemplar la vida con humor y complementar su cálida naturaleza humana. Aunque Andy no era su gran amor, Ruth encontró tolerancia y diversión al tenerlo como esposo en el siglo XIX. Por su parte, su compañero espiritual superaba un nuevo reto al desposar a alguien con un temperamento más desafiante que el de Ruth.




No quiero dejar la impresión de que no casarse con el compañero espiritual signifique infelicidad. De hecho, he tenido pacientes que han alternado deliberadamente a sus parejas en una serie de vidas, con tres o cuatro almas de su círculo para asumir ciertos retos. Aunque las almas de Ruth y Andy sólo lo intentaron por primera vez hasta el siglo XIX, los resultados fueron positivos.

Reuniéndonos con almas que nos han lastimado

Ahora que tenemos una idea de los roles que los diferentes compañeros espirituales pueden desempeñar en nuestras vidas, deseo discutir un aspecto específico de estas relaciones que resulta de sumo interés para las personas. A menudo me preguntan qué se siente encontrar a un miembro de nuestro grupo espiritual que de alguna manera nos ha lastimado en la vida que acaba de terminar. El filósofo Heidegger dijo, "nadie diferente a nosotros puede saber cómo amamos o sufrimos". Esta máxima podrá ser verdad en la Tierra, pero no en el mundo del espíritu. Las almas tienen la capacidad de adentrarse en la mente de sus amigos y sentir lo que ellos sienten. Esto lo hacen con el fin de lograr empatía, entendimiento y evaluación del comportamiento disociador de cada uno en la vida anterior.




En el caso 35, he escogido a un hombre que tuvo un difícil comienzo en su vida pasada, con un padre abusador y tiránico que nunca estuvo satisfecho con lo que su hijo hacía. Para resumir, usaré los nombres terrenales de estos personajes, mi paciente se llamará Ray y su padre, Cari. Ray fue un muchacho lleno de conflictos que creció adoleciendo de autoestima y que posteriormente pasó su vida intentando vencer todos aquellos sentimientos negativos. Ray ocultó su sensibilidad de los demás levantando barreras a su alrededor para protegerse del mundo. Pero lo significativo de este caso es lo que sucedió cuando padre e hijo se encontraron de nuevo en el mundo del espíritu.




Nos centraremos en lo que Ray llamó "una sesión crítica y motiva-dora" con Cari. La primera escena comienza inocentemente con la usual bienvenida, por parte de los miembros del grupo espiritual, al alma que llega. Podemos guiarnos por la figura 3 en la página 79 donde presento un diagrama del grupo de almas como aparecerían en la mitad superior del reloj. Empleo la "técnica del reloj" con las almas que llegan para ayudarme a determinar la posición del alma a medida que mi paciente bajo hipnosis identifica a los miembros de su grupo espiritual.

Caso 35

Dr. N.: A medida que se acerca a estas almas, ¿cómo están organizadas ante usted?
P: Mmm... como medio círculo y yo estoy en el medio.
Dr. N.: Quiero imaginar que sus posiciones reflejan la cara de un reloj, con usted en el centro, donde se encuentran las manecillas del reloj. La persona frente a usted estaría a las doce en punto. Aquella a su izquierda se encuentra a las nueve en punto y a las tres en punto se encuentra aquella situada a su derecha. ¿Me hago entender?
P: Si, pero mi guía Ix-Ax está detrás de mí en estos momentos.
Dr. N.: Eso es normal en la primera reunión, Ray. Él estaría localizado entre las siete y las cinco en punto. Ahora dígame, ¿de qué dirección proviene la primera persona en acercarse a saludarlo?
P: Desde lejos a mi izquierda... las nueve en punto.

Nota: La primera persona en acercarse y darnos la bienvenida después de una vida siempre es un alma significativa.

Dr. N.: Eso está bien. ¿Esta alma parece masculina o femenina, o no parece tener genero?
P: (tiernamente) Es mi esposa, Marian. Dr. N.: ¿Y qué hace ella en estos momentos?
P: Toma mi rostro entre sus manos... me da un suave y gentil beso y luego abraza mi cabeza.

Cada espíritu tiene su propia forma de saludar al alma recién llegada. Después de Marian, la abuela de Ray le rodea completamente con su amorosa energía. Luego, su hija Ann se aproxima. Parte de su energía aun se encuentra en la Tierra porque su actual encarnación no ha finalizado. A pesar de esta reducción en su masa de energía, Ann saluda a Ray meciéndolo exuberantemente mientras ríe ante la reacción un poco incomoda de Ray.




A medida que nos movíamos en la dirección de las manecillas del reloj, percibí una creciente intranquilidad en mi paciente. Sospeché que un miembro importante del grupo aun no aparecía en el campo visual de Ray. A medida que nos acercábamos al final del círculo de almas el ánimo de Ray comenzó a cambiar cuando encontró lo que yo llamo "el síndrome de esconderse", el cual es causado por un alma que se oculta detrás de otra. Algunas veces esta situación es divertida, como el juego de las escondidas, pero no en esta ocasión.

Dr. N.: ¿Ya están todos?
P: (moviéndose incómodamente en su silla) No... veo una sombra detrás de mi tía Bess.
Dr. N.: (después de calmarlo y asegurarle de que todo está bien). Ray, cuénteme exactamente lo que sucede a continuación.
P: Veo un destello de luz. (reconociendo) Oh... es mi padre... Cari. Se está ocultando detrás de los demás. Quiere ser el último. Me está evitando. Está avergonzado de la situación, todos los abrazos, risas y emoción. Mi padre no parece estar participando del momento, (apesadumbrado) Tampoco yo.
Nota: Un poco más adelante en la sesión haré la transición al alma que fue Cari.
Dr. N.: Quiero que vaya al momento en que usted le habla a Cari. Procure dar detalles de cómo se desarrolla la conversación.
P: Pronto llegamos a eso... las críticas por lo que sucedió y el por qué... hablamos de nuestras actitudes y juicios. Marian y Ann están presentes, Cari sigue mortificado. Comienza por decir "fui demasiado severo como padre, sé que lo que planeamos se salió de nuestras manos. Esa vida... simplemente se me fue...".
Dr. N.: ¿Qué significa para usted que él lo admita?
P: (con sensación de revelación) El alma de Cari no es como el hombre abusivo y alcohólico que era mi padre... oh, veo algunas similitudes... pero su bondad innata fue anulada. No fue capaz de controlar las obsesiones de su cuerpo.
Dr. N.: Perdóneme Ray, pero ¿no está disculpando el comportamiento de Cari? Quiero decir, él también tenía lecciones por aprender, ¿no es así?
P: Bueno, él aceptó voluntariamente unirse a un cuerpo físico con disposición a explosiones emocionales. Además del plan de hacer las cosas deliberadamente difíciles para mí, Cari deseaba saber si podía moderar un cuerpo con tendencia a la violencia. La anterior vida de Cari había sido de excesos y él admite que esta última vida que vivimos juntos no funcionó bien. Él no hizo lo correcto, para ninguno de los dos.
Dr. N.: (presionando) ¿Aun no cree que Cari está justificando lo que le hizo como padre por el tipo de cuerpo violento que tenía?
P: No, eso no se hace aquí. Cari está explicando que me falló en muchas maneras, pero que aprendió de la vida y me pregunta si yo también lo hice (pausa).
Dr. N.: Por favor, continúe.
P: (un profundo suspiro) Puedo ver que toda su rabia ha desaparecido y me resulta extraño porque aun no me he acostumbrado a su verdadero ser... pero no me tomará mucho.
Dr. N.: Cuando usted considera todo esto, Ray, ¿qué inclinaciones negativas tiene el alma de Cari y qué refleja en sus encarnaciones?
P: Él sabe que es el deseo de controlar a las personas y las situaciones que le rodean. Su vida anterior, como mi padre, se alimentó de estas tendencias. Los dos tenemos problemas con las confrontaciones. Por eso trabajamos tan bien con Ann y Marian. Ellas parecen eliminar las frustraciones de la vida mucho más fácilmente que nosotros.
Dr. N.: Volvamos a las circunstancias que lo llevaron a la necesidad de estar bajo el control de un padre autoritario que estaba dispuesto a hacerle las cosas deliberadamente difíciles. Incluso si Cari no se hubiese excedido en su asignación, no entiendo por qué aceptó ser su hijo.
P: (risas) Para eso tendría que conocer a nuestro guía, Ix-Ax. Él utiliza el sentido del humor en lugar de los sermones. No nos presiona excesivamente con actitud autoritaria porque sabe que Cari y yo no reaccionamos positivamente ante una mano ruda. Ix-Ax nos empuja sutilmente, permitiéndonos que adquiramos nuestros propios conceptos a partir de nuestras percepciones, (pausa) Ix-Ax me deja creer que estoy haciendo lo que quiero y entonces hace un llamado a mi conciencia. Es un entrenador, no un director.
Dr. N.: Bueno, aprecio toda esa información que me brinda acerca de Ix-Ax, pero ¿cómo se relaciona todo esto con Cari y la fallida relación que tuvieron en la vida pasada?
P: (pacientemente) En mi vida anterior a la vivida con Cari como padre, fui un huérfano y adquirí algunos malos hábitos. Perdí mi identidad en ese cuerpo. Esta fue una llamada de atención.
Dr. N.: ¿En qué forma?
P: De niño no tuve una orientación. Mi madre había muerto y una niñez así puede fortalecer o destruir a una persona. El problema fue que... al crecer fuerte e independiente perdí mi interés por los demás. Establecí una existencia en la que tomaba cosas de la vida pero no brindaba mucho a cambio. Sentía como si las personas me debieran algo.
Dr. N.: ¿Tiene que ir a tales extremos? ¿Qué tal tener un padre amoroso en la vida que planeó con Cari para compensar la vivida como huérfano?
P: (se encoge) Muy fácil. Después de mi vida como huérfano, Ix-Ax me preguntó, "¿supongo que ahora estás listo para una vida en la que serás consentido por padres indulgentes?". Dije, "eso no suena nada mal". Entonces él agregó, "¿te parece si también eres hijo único de padres adinerados?". Nos divertimos por un rato asumiendo ese escenario y con Cari participando en la conversación con eventuales chistes acerca de ser mi padre, con mucho dinero para jugar en las carreras. Él amaba los caballos.
Dr. N.: ¿Entonces cómo llegaron usted y Cari a la decisión de tener una vida difícil juntos?
P: Ix-Ax nos conoce muy bien. He llegado muy lejos como para aceptar una situación fácil en la vida. Al final le pedimos que nos asignara juntos en un ambiente difícil.
Dr. N.: ¿No fueron las cosas de mal en peor, toda esa soledad y alineación en sus dos últimas vidas? Me pregunto si usted y Cari aprendieron algo de esa relación tan pobre que tuvieron como padre e hijo.
P: (pausa, se frota las manos mientras piensa) Sí y no. Es verdad que dejé que la alineación en ambas vidas sirviera como excusa para mostrar un verdadero progreso, pero por lo menos en mi última vida mi padre no me abandonó. Me fue mejor con los abusos de Cari que con el abandono total que sufrí cuando fui huérfano, en la vida anterior a la de Cari.
Dr. N.: Eso no es mucho respaldo. ¿Fue el alma de Cari su padre en la vida como huérfano?
P:No.
Dr. N.: ¿Cuál fue la lección más importante de las dos últimas
vidas?
P: Mantener mi identidad sin importar la adversidad. Esto me hará un alma más fuerte.
Dr. N.: Estoy seguro de eso, Ray. Pienso que usted podría considerar apaciguarse de vez en cuando y tener vidas más fáciles para cambiar el ritmo de sus existencias. ¿No suena bien detenerse para recuperar el aliento y construir bases más fuertes para retener la identidad en cuerpos por venir?
P: (claramente alterado por mi sugerencia) ¡No! Le dije que puedo hacer esto y Ix-Ax lo sabe. Mi fuerza es la perseverancia para luchar contra la adversidad. Mi vida con Cari fue una prueba de recuperación de la vida anterior y no fue un fracaso para mí. (enérgicamente) Aprendí mucho para la siguiente vida y se lo hago saber a Cari para que se sienta mejor.
Dr. N.: ¿Cómo hacen ustedes dos para llegar a este tipo de decisión en el mundo del espíritu?
P: (en tono más suave y contemplativo) Cuando estamos solos acordamos intercambiar la energía de nuestros pensamientos y todas las memorias de esa vida juntos.
Dr. N.: ¿Es este el intercambio mental del que he escuchado hablar?
P: Si, cada partícula de mi identidad como hijo de Cari en aquella vida es transferida a Cari al tiempo que él proyecta en mí todos sus recuerdos como padre. Es muy subjetivo y eso es bueno. En mi grupo lo llamamos pasar la copa de las penas.
Dr. N.: ¿Es cada una de las perspectivas totalmente honesta? P: Aquí no puede haber decepción. Dr. N.: ¿Tarda mucho este intercambio?
P: No, la transferencia es breve pero completa. Así conocemos todos los intentos y cargas, el dolor y la rabia, los motivos desde la perspectiva de la otra persona porque es como estar dentro de su antiguo cuerpo. Nos convertimos en la otra persona.
Dr. N.: ¿Este intercambio mental conlleva perdón?
P: Es mucho más que eso. Es una fusión indescriptible de las dos mentes. Ambos experimentamos las circunstancias que llevaron al otro a tomar ciertas decisiones. Puedo sentir la falta de realización de Cari y él la mía. Una vez que el intercambio se ha hecho, nos ha llegado tan profundo que el perdón se hace innecesario. Nos auto perdonamos y luego nos sanamos mutuamente. La comprensión es absoluta. Lo intentaremos de nuevo en una vida diferente hasta que lo logremos.

Siguiendo el desconcierto inicial en el mundo del espíritu, después de sus vidas juntos, Ray y Cari se relajaron de nuevo en su grupo espiritual. Esto significa que la conducta de Cari fue exonerada rápidamente. Durante la revisión y evaluación de su vida, antes de encontrarse con Ray, Cari tenía conocimiento del excesivo dolor que causó en Ray. Aquí hay dos fuerzas actuando. La primera es el dominio potencial del carácter del alma por parte de los atributos biofísicos del cuerpo anfitrión, junto con los efectos de la influencia de un ambiente determinado. El segundo factor es el papel que fue asignado a cada uno para desempeñar en la corriente de la causalidad kármica.
Cada vida es como un pedazo de tela que hace parte del tapiz de nuestra existencia. Si un amigo o miembro de nuestra familia es difícil, falto de compromiso o quizás débil y emocionalmente distante con relación a nosotros, sólo estamos viendo la parte externa del carácter completo de esa alma. Todas las asignaciones de roles en la vida tienen un propósito. Si se ha crecido con padres particularmente difíciles, como le sucedió a Ray con Cari, uno se pregunta: ¿Qué he aprendido de esta persona que no sabría si nunca hubiese estado en mi vida?
En su vida actual, Ray ha tenido dificultades con la dependencia a químicos y un comportamiento obsesivo, pero aun hoy, a sus 45 años, busca dentro de sus recursos internos para cambiar las cosas. De lo que me ha contado Ray, ponerse en contacto con su verdadera identidad espiritual durante nuestras sesiones le ha sido muy útil. El alma de Cari ahora es el hermano mayor de mi paciente y su relación no fue muy fácil durante la adolescencia. Muchos de los mismos patrones en la relación están presentes hoy como en el pasado, pero aun así, estas dos almas han estado mucho más unidas la una a la otra como hermanos que como lo fueron como padre e hijo.
Al no enterrar recuerdos dolorosos en esta vida, el alma de Ray vive en un cuerpo mentalmente más sano. Esta vez el alma de Ann, un personaje principal, es la madre de Ray en lugar de su hija. Ella da una dimensión generacional diferente a su vida actual. Gershen Kaufman ha dicho que "la vergüenza es una especie de asesinato del alma". Uno de los problemas que Ray tiene que enfrentar es el manejo de la vergüenza. La vergüenza conlleva un adormecimiento de nuestras mentes porque se manifiesta en sentimientos de no aceptación, de no calidad humana y de invalidez. Puede ser tan poderosa como para anular cualquier progreso en el alma humana que la padece. Sin embargo, Ray es un alma inusualmente determinada que como hemos visto no cederá ante estas vidas difíciles por un descanso ocasional. Se hace más fuerte con cada vida difícil. El caso 35 presenta dos almas que continuamente solicitan cuerpos que desafíen su debilidad de carácter. Tanto Ray como Cari son almas que caen en hábitos adictivos ante ciertos tipos de química corporal. ¿Por qué continúan pidiendo este tipo de cuerpos? Lo hacen por practicar. Cualquier comportamiento obsesivo de estado de ánimo variable es un desafío y Ray está decidido a dominarlo antes de seguir adelante. Sé que esta alma está progresando. Después de dos matrimonios fallidos, Ray me contó que había conocido a la mujer de sus sueños, pero tenía que estar libre de las drogas y el alcohol para realmente apreciarla. Supimos que aquella mujer destinada a ser su esposa es el alma de Marian.
Una última palabra sobre el síndrome "de esconderse", donde un alma que retorna al mundo del espíritu puede no ver claramente a un miembro del grupo. Cuando esto le sucede a alguien en mi oficina puede ser que el alma que se está ocultando de la conciencia de mi paciente va a tener un profundo impacto en el futuro. Recuerdo una joven viuda que vino a verme mientras aun sufría la pérdida reciente de su esposo. Habíamos revisado todos los miembros de su grupo espiritual, incluyendo el alma recién ida de su esposo. Él la abrazó en una escena emocional en la que le pidió ser fuerte y le garantizó que todo saldría bien. Luego ella dijo, "Ah, hay alguien más. Una figura oscura, agachándose detrás de los demás. Oh, es el alma de mi futuro esposo, estoy segura de eso, pero aun no nos hemos conocido en esta vida. Se supone que no debo saber quién es en estos momentos porque estropearía la espontaneidad de nuestro encuentro".

Extracto del libro:
El destino de las almas
Michael newton

martes, 7 de junio de 2011

EL CAMINO DE LAS LÁGRIMAS

Tristeza y dolor, dos compañeros saludables.

En el lenguaje de todos los días solemos equiparar el dolor con el sufrimiento, y la tristeza con la depresión.
Si buceamos en las etimologías del duelo encontraremos que más allá de la hablada relación con el dolor existen además otras derivaciones interesantes.
Una es la que relaciona el origen con del, que quiere decir batalla, pelea entre dos; y que sugiere que en el proceso interno de la elaboración de una pérdida, se establece una lucha, un duelo de hegemonías entre la parte de mí que atada a la realidad acepta la pérdida, y la que quiere retener, la que no está dispuesta a soltar lo que ya no está.
La otra derivación lingüística se vincula a dolos que quiere decir engaño, estafa, falsedad y que nos lleva a pensar en el engaño de todos los que nos han ayudado a creer que podríamos conservar para siempre lo que amábamos, y que todo lo deseado podría ser eterno.

Dolor = pena
Duelo = guerra como enfrentamiento entre dos partes
Dolor = engaño de la eternidad

Vamos a recorrer este camino poniendo el acento en la vinculación del duelo con el dolor por lo perdido, pero no olvidemos que una guerra sucede en nuestro interior y que el bando de "los buenos" es el que quiere aceptar que lo ausente ya no está.
No olvidemos que transitamos este camino soportando la frustrada decepción de confirmar que la infantil creencia de las cosas eternas se ha estrellado contra la realidad de una muerte.
Vamos a hablar por ahora de un duelo normal, dejando el duelo patológico para más adelante.
Asociamos inevitablemente la palabra duelo con la muerte pero voy a repetir muchas veces en este libro que el proceso de elaboración de un duelo sucede (o mejor dicho sería bueno que sucediera) frente a cualquier pérdida, definiendo como vivencia penosa la situación interna frente a lo que ya no está.
Es decir, un duelo puede generarse también a partir de una acción voluntaria, como decidir mudarme o dejar a alguien y también desde hechos ineludibles como el paso del tiempo, por ejemplo.
Frente a la vivencia de la pérdida el proceso de duelo se establece para poder seguir adelante en nuestro camino, para poder superar la ausencia. Pero en este camino que es el de las lágrimas se nos presentan también algunos senderos que nos alejan del final. Uno es un supuesto atajo, otro un desvío que conduce a una vía muerta

Negación
CAMINO DE LAS LÁGRIMAS dolor+
Tristeza+
Superación.
Sufrimiento.

Tres maneras de recorrer el camino frente a la pérdida.
Pero no existe más que un camino saludable, el del proceso de elaboración del duelo normal.

La negación de la pérdida es un intento de autoprotección contra el dolor y contra la fantasía de sufrir. Si bien es cierto que, como veremos, una etapa normal del recorrido puede incluir un momento de bloqueo de la realidad desagradable, lo consideramos un desvío cuando la persona se estanca en esa etapa y sigue negando la pérdida más allá de los primeros días.
La negación es una forma de fuga, un vano intento de huida de lo doloroso. Y digo vano porque la negación nos lleva al punto de partida. NO resuelve nuestra pérdida, sólo la posterga y apuesta a que lo podrá hacer eternamente. El negador vive en un mundo de ficción donde lo perdido todavía no se fue, donde el muerto vive, donde lo que pasó nunca pasó. No es el mundo mágico donde todo se resolvió felizmente, sino la realidad detenida en el momento en que todo estaba por comenzar. El universo congelado un instante antes de enterarme de lo que hubiera preferido no enterarme.
El desvío hacia el sufrimiento en cambio, es la decisión de no seguir avanzando. Es una especie de pacto con la realidad que conjuga un mayor dolor ante la posibilidad de tener que soltar lo perdido y mi deseo de no soltarlo nunca. Y entonces nos detenemos y nos apegamos a lo que se fue, instalándonos en el lugar del sufrimiento. Sufrir es cronificar el dolor. Es transformar un momento en un estado, es apegarse al recuerdo de lo que lloro, para no dejar de llorarlo, para no olvidarlo, para no renunciar a eso, para no soltarlo aunque el precio sea mi sufrimiento, una misteriosa lealtad con los ausentes.
En este sentido el sufrimiento siempre es enfermo. Es como volverse adicto al malestar, es como evitar lo peor eligiendo lo peor.
El sufrimiento es racional aunque no sea inteligente, induce a la parálisis, es estruendoso, exhibicionista, quiere permanecer y necesita testigos.
El dolor en cambio es silencioso, solitario, implica aceptación, estar en contacto con lo que sentimos, con la carencia y con el vacío que dejó lo ausente.
El sufrimiento pregunta por qué aunque sabe que ninguna respuesta lo conformará, para el dolor en cambio se acabaron las preguntas.
El proceso de duelo siempre nos deja solos, impotentes, descentrados y responsables, pero sobre todo tristes.
El dolor conecta con un sentimiento: la tristeza. Una emoción normal y saludable, aunque displacentera, porque significa extrañar lo perdido.
Aunque la tristeza puede generar una crisis, permite luego que uno vuelva a estar completo, que suceda el cambio, que la vida continúe en todo su esplendor.
La más importante diferencia entre uno y otro es que el dolor siempre tiene un final, en cambio el sufrimiento podría no terminar nunca.
La manera en que podría perpetuarse es desembocando en una enfermedad llamada comúnmente depresión. Por si no queda suficientemente claro, depresión no es tristeza y el uso popular indistinto es un gran error y una fuente de dañinos malos entendidos. La depresión es una enfermedad de naturaleza psicológica, que si bien incluye un trastorno del estado de ánimo, excede con mucho ese síntoma...Partiendo del significado de "depresión" como "pozo, hundimiento, agujero, presión hacia abajo o aplastamiento" entenderemos la enfermedad como una disminución energética global que se manifiesta como falta de voluntad, ausencia de iniciativa o falta de ganas de hacer cosas, trabajos, actividades, etc. En la afectividad se expresa como tristeza, vacío existencial, culpa, sensación de soledad. En la mente se crea pesimismo, acrecentamiento de pensamientos cada vez más dominantes de inseguridad y temor.
Hay que sumar todas las características de una enfermedad para poder diagnosticarla; quiero decir, que una persona se sienta triste o pesimista o insegura o se encuentre desganada, no necesariamente garantiza que esté deprimida.
El diagnóstico de depresión es competencia del especialista y no de las evaluaciones de las revistas que empiezan en el supuesto test del estilo:
"¡...Si Ud. sacó más de 15 puntos está deprimido!"
Entre muchas otras cosas, porque también se puede estar deprimido, sin padecer ninguno de los síntomas clásicos de la depresión.
Según su causa, las depresiones se suelen dividir en externas e internas.
¿Cuáles son esas causas externas?
Las desilusiones afectivas, los conflictos interpersonales, la marginación o aislamiento por parte de otras personas, la jubilación, los problemas económicos, la muerte de un ser querido, un fracaso matrimonial, etc.

En la mayoría de estas depresiones el factor desencadenante aparece para sumarse a otros hechos del paciente, no tan circunstanciales: baja capacidad de frustración, miedos patológicos, preocupaciones prolongadas, pesimismo, tensión nerviosa, fobia social, tendencia al aislamiento y la soledad, personalidad dependiente, fuerte añoranza del pasado, rigidez de pensamiento y por supuesto duelo patológico.
Los deprimidos tienden a deformar sus experiencias, a malinterpretar acontecimientos tomándolos como fracasos personales. Exageran, generalizan y tienden a hacer predicciones negativas del futuro...Conocer estas causas pueden servirnos como ayuda para salir de una depresión o como prevención si no se está en ella, porque la clave para solucionar el problema se encuentra en el nivel de comprensión y de cambio en la forma de encarar estas vivencias.
Si el individuo deprimido pudiera mejorar lo que opina de sí mismo, del mundo, de sus propios pensamientos; si no olvidara practicar alguna actividad física y centrara la atención en comunicarse con personas más optimistas y escucharlos atentamente; si escuchara Mozart, asistiera a cursos, desarrollara su creatividad e intentara ser más útil a la sociedad a la que pertenece, podríamos decir sin duda que ha mejorado su pronóstico y por ende su futuro.

Un paso más allá de la depresión podríamos hallar aun la melancolía.
Ya en 1917 Freud comparaba el duelo con la melancolía, porque en ambos casos existe:

* un estado de ánimo profundamente doloroso,
* una cesación del interés por el mundo exterior,
* La cancelación de la capacidad de amar,
* La inhibición de todas las funciones psíquicas.

La diferencia entre ambas es que en la melancolía existe además una pérdida del sentimiento de sí.

Dicho de otra forma, en el duelo es el mundo el que se muestra empobrecido mientras que en la melancolía es además el propio yo del sujeto el que está vacío, devaluado, despreciable y aún más, invadido por una visión del futuro llena de expectativas negativas. El melancólico está seguro de que su sufrimiento continuará indefinidamente.
En el duelo ase puede localizar fácilmente qué es lo que se ha perdido, mientras que el melancólico ya no sabe o nunca supo lo que ha perdido, porque lo que ha perdido es su conciencia del propio yo.
"De alguna manera los duelos patológicos nos conectan con lo que ocurre en la melancolía: Ante la pérdida del objeto, el sujeto, en lugar de retirar la energía psíquica (libido) depositada en el objeto desaparecido y dejarla libre para desplazarse a otro objeto, se retrotrae al yo y ahí se queda, identificándose con el objeto perdido"...Freud dice que la angustia es la reacción ante el peligro que supone para la integridad del sujeto la pérdida del objeto, mientras que el dolor y la tristeza son la verdadera reacción ante el examen de realidad que me priva de algo.

Cada tipo de pérdida implica experimentar algún tipo de privación y las reacciones suelen ser en varias áreas:

* Psicológicas,
* Físicas,
* Sociales,
* Emocionales,
* Espirituales.

Las reacciones psicológicas pueden incluir rabia, culpa, ansiedad o miedo.
Las reacciones físicas incluyen dificultad al dormir, cambio en el apetito, quejas somáticas o enfermedades.
Las reacciones del tipo social incluyen los sentimientos experimentados al tener que cuidar de otros en la familia, el deseo de ver o no a determinados amigos o familiares, o el deseo de regresar al trabajo.
Las reacciones emocionales pueden redundar en extrañar, recordar, llorar o patalear como un niño.
Las reacciones espirituales pueden incluir el cuestionamiento de la fe, la búsqueda de nuevos referentes religiosos, el ingreso a vivencias de búsquedas mágica de contacto con el pasado.
La respuesta cultural en el caso de la muerte de alguien, es diferente en cada tiempo y en cada lugar.
Hay reglas, costumbres y rituales para enfrentar la pérdida de un ser querido, que son determinados por la sociedad y que forman parte integral de la ceremonia del duelo.
Pero, a pesar de las diferencias, en cualquier entorno el proceso de duelo normal induce a liberarse de algunos lazos con la persona fallecida, lo cual es indispensable para reintegrar al que queda al ambiente en donde la persona ya no está y construir nuevas relaciones para conseguir reajustarse a la vida normal.
Esta actividad requiere mucha energía física y emocional, y es común ver a personas que experimentan una fatiga abrumadora. Este agotamiento no debe caratularse de depresión porque muchas veces es una vivencia transitoria en un duelo absolutamente normal...El resultado de afrontar el dolor.

El resultado de afrontar el dolor.

Cuesta trabajo poder soltar aquello que ya no tengo; poder desligarse y empezar a pensar en lo que sigue. De hecho esto es, para mí, el peor de los desafíos que implica ser un adulto sano, saber que puedo afrontar la pérdida de cualquier cosa.

Este es el coraje, esta es la fortaleza de la madurez, saber que puedo afrontar todo lo que me pase, inclusive puedo afrontar la idea de que alguna vez yo mismo no voy a estar.


Quizás pueda, por el camino de entender lo transitorio de todos mis vínculos, aceptar también algunas de las cosas que son las más difíciles de aceptar, que no soy infinito, que hay un tiempo para mi paso por este lugar y por este espacio.

EXTRACTO DEL LIBRO:
EL CAMINO DE LAS LÁGRIMAS DE JORGE BUCAY

lunes, 6 de junio de 2011

LA LEY DE LA PRESENCIA.........VIVIENDO EL MOMENTO

VIVIENDO EL MOMENTO


El Tiempo es una paradoja, que viaja de un "pasado" a un "futuro" sin existencia alguna excepto en nuestras propias mentes.
La idea del tiempo es un convenio del pensamiento y del lenguaje, un acuerdo social.

La Verdad más profunda: Es que sólo tenemos este momento.
Vivamos intensamente el aquí y el ahora
En un momento del descenso, el maestro se paro frente a mí, me miro a los ojos fijamente y me pregunto:

¿Has considerado alguna vez que el tiempo es una paradoja?
No puedo decir que lo haya hecho. No desde que leí mi último libro sobre el tiempo.

Su voz de nuevo resonó en mi mente: El tiempo se comprende entre un pasado y un futuro que no tienen ninguna realidad objetiva. El Tiempo es una convención de pensamiento y lenguaje, un acuerdo social. En otras palabras, ¿el tiempo sólo existe porque decimos que existe? Dije.

En ese momento nos paramos y buscamos asiento, la noche nos había alcanzado con su oscuridad, así que nos dispusimos a encender una pequeña hoguera, mientras seguíamos hablando sobre la Ley de la Presencia.

Exactamente, susurró. El tiempo es como una película de la vida que consta de diferentes montajes que pasan ante una lente. Cada montaje es donde tú existes, en un momento actual, pero los montajes parecen moverse. Puedes proyectar tu mente en lo que llamamos el pasado o el futuro, pero no puedes vivir en ningún otro momento que no sea el presente.


Consideré lo que había dicho. Sobre la Ley de la Presencia y el maestro me dijo, Yo tengo presencia por que estoy presente aquí y ahora, ¿puedes tu decir lo mismo?

¿Yo? Bueno sí, algunas veces siento como si estuviese aquí y otras veces me parece estar muy lejos.

Mientras me había estado intentando explicar, el se había girado hacia otras cosa más importantes, como observar a una mariposa nocturna sobre la luz del fuego.

Como si no hubiera dicho nada relevante, el continuó. Lo que has hecho esta mañana o ayer o el año pasado se ha desvanecido ahora, no existe excepto en tu mente. Lo que ha de venir es sólo un sueño. Sólo tenemos este momento, ¿lo ves?
¡Lo veo! dije, no seguro del todo de lo que veía.

Todavía no he acabado. ¿Te das cuenta que tus sensaciones sobre el pasado son sólo un rayo de impresiones y memorias ocurriendo en el presente? Los arrepentimientos del pasado son impresiones presentes ocurriendo ahora. Las ansiedades sobre el futuro no tienen ninguna realidad excepto en tu mente, en este momento, como imágenes, sonidos y sentimientos. En otras palabras, el pasado y el futuro están pasando ahora mientras tú los creas.

En un intento de conseguir algo de dignidad, dije, "Sí, esta Ley de la Presencia parece bastante abstracta.

El tiempo es abstracto, replicó él. De todas formas, puedes practicar la Ley de la

Presencia de diferentes formas para despejar arrepentimientos, preocupaciones, o confusiones. Tu habilidad para volver a enfocar tu atención de nuevo en el presente va aumentando con la práctica. Algún día, quizás seas capaz de vivir en el presente como yo lo hago, con naturalidad.

Demasiado, pensé. El maestro tiene razón

¡Hollaaa!" oí al maestro, devolviéndome al presente. ¿Entiendes que la Ley de presencia puede cambia tu vida para siempre? Para siempre, y por supuesto, desde ahora mismo.

Ya conozco el valor de vivir en el presente, contesté.
Saber y hacer no son necesariamente la misma cosa, especialmente en tu caso, dijo alegremente. Cuando tienes un problema, implica algo pasado o futuro. Tú mantienes los problemas vivos en tu mente en el presente poniendo tu atención y energía, dejándolos vivir sin alquiler en tu cabeza. Yo, en cambio, no les doy mi tiempo. La vida es demasiado corta, dijo con finalidad.

Bueno, bien, replique incomodo, el maestro, ¿ha acabado?

Ni mucho menos. No hasta que verdaderamente hayas entendido que el pasado y el futuro no son mas que un mal hábito de tu mente – si de tu mente-. Las preocupaciones sobre el pasado y el futuro son como las ilusiones de un hombre loco que oye voces o ve criaturas, que en realidad existen sólo en su imaginación.

Pero, continuó, cuanto mas te vas dando cuenta de lo que haces contigo mismo, en mejores condiciones estas de corregir este hábito como cualquier otro, recordando y aplicando la Ley de la Presencia. Sinceramente espero que aprecies la Ley de la Presencia y el tiempo que me he pasado explicándotela. Sin esperar mi respuesta, el continuó: La presencia es como una máquina del tiempo que se enciende en la mente, liberándote de la ansiedad, y dando vía a una nueva forma de vivir.

Como he dicho para poder tener presencia, has de estar presente y ser consciente de dónde estás y en qué momento estás. La presencia te enseña que lo que haces hoy es importante, porque estás intercambiando un día de tu vida. Por tanto, deja que esta ley deje tu mente clara de recuerdos innecesarios y te devuelva a un estado de claridad, simplicidad y paz interior.

Y no olvides que no importa como de reales y convincentes sean tus pensamientos, siempre puedes llamar a las puertas de la Ley de la Presencia, recordándote a ti mismo que sólo el ahora existe, que sólo el ahora es real. Si lo haces como un acto de reverencia, haciendo cada momento único, vuelves a aquel lugar de paz interior del que realmente provienes y donde todo está bien.
Ten siempre presente que si quieres cambiar algo, solo lo podrás hacer en el presente, en el aquí y el ahora.

Acoge con amor este momento, pon un pie delante del otro, y siente todo lo que está ante ti. Porque no importa por dónde divague tu mente, tu cuerpo siempre permanece aquí y ahora. Cuando sientas ansiedad, pon tu mente a descansar en el presente. Respira profundamente, y vuelve al aquí y al ahora.


EXTRACTO DEL LIBRO:

ELCONOCIMIENTO ESPIRITUAL

viernes, 3 de junio de 2011

CARTA A UN PADRE POR LA PERDIDA DE UN HIJO

RESPONSABILIDAD Y CULPABILIDAD


...UNA VERDADERA RESPONSABILIDAD EXIME DE CULPABILIDAD.
¿Qué significa responsabilidad?

Es la habilidad de responder, que no se estanca sino que crece con nosotros. No tenemos la misma que hace diez años ni tampoco como ayer.
Cuando sucede lo impensable y perdemos a lo que más queríamos, si por algún momento esa pérdida puede estar en directa relación con algo que hemos hecho o dejado de hacer, vamos a exigirnos más allá de lo que éramos capaces. En ese momento la culpabilidad aparecerá, debido a una crecida en nuestra responsabilidad. Pero no tiene nada que ver con el hecho en sí.
Si tenemos en cuenta esto, dejaremos de exigirnos actuaciones imposibles, porque esa exigencia es la que genera culpabilidad.

NORMALMENTE CUANDO RESPONDEMOS DE UNA FORMA ESPECÍFICA ES PORQUE NO TENÍAMOS MÁS RECURSOS, NI MAYOR CONCIENCIA.
Cuando se trata de un accidente, está exigencia se multiplica y sentimos que teníamos que haber tenido previsto todos los factores que entraron en juego. Incluso nos machacaremos por nuestra imposibilidad de retroceder y causar otro desenlace.
Hablas de “fatal casualidad” y este punto de vista potenciará aún más tu angustia, ya que vivirás el acontecimiento más grave e importante para ti, desde la casualidad, desde el azar. Es un razonamiento normal pero aún desespera más. No hay nada peor que sentirnos llevados sin más, víctimas de no se sabe qué.
No quiero cambiar tu forma de ver las cosas, pero para tu propio bien, especialmente si te hace daño, poco a poco puedes cambiar tu visión a una menos castigadora para ti.
Muchos padres que han perdido un hijo por enfermedad explican que no saben cómo, pero el desenlace parecía estar dirigido para que ocurriera lo que de otra manera hubiese sido evitable. En estos casos no es cuestión de milésimas de segundo sino una larga serie de circunstancias que llevaron a lo que no tenía que suceder y que les ha proporcionado oportunidad para darse cuenta que lo evitable puede volverse inevitable y no es culpa de nadie.
Vivimos nuestras vidas de la mejor forma que sabemos y muchas veces los resultados no están a la altura de nuestra acción y nuestras intenciones.
En tu caso, todos los factores eran óptimos, el coche, tu conocimiento del terreno y tu cuidado y aún así te responsabilizas injustamente. Pero aunque no hubiesen sido estas sino peores por descuido tuyo o circunstancias que tu podías controlar... aún así la culpa no sería tuya.
No te juzgues indebidamente, no juzgues lo que no estaba en tus manos como si tú pudieras controlarlo todo. La vida es tan inmensa que no creo que nadie incluso el más capaz pueda controlarla como quisiera.
Lo que ha pasado te ha proporcionado una ampliación de conciencia más allá de lo que podías imaginar. De la noche a la mañana tu perspectiva ha cambiado y posiblemente sientas emociones que antes no sentías ni sabías que tenías, veas cosas que antes no veías y te moverán y conmoverán situaciones que ni imaginabas existían.
El hecho de que tu hija ya no esté cambiará incluso la forma en el que os hubieseis relacionado. Es normal y muy humano y quizá ya hayan nacido otras formas de hacer mejores, más cariñosas... Quizá estés poniendo en tela de juicio todas tus acciones pasadas como si fueras el juez más implacable.


NO LO HAGAS, NO CAIGAS EN LA TENTACIÓN, DEJA QUE TU EXPANSIÓN DE CONCIENCIA NO TE LLEVE A JUZGAR SINO A COMPRENDER.
Las expansiones de consciencia nos vuelven más sabios y no es de sabios poder con todo sino saber donde se encuentran sus límites.
Cuando intentamos comprendernos, la mayoría de las veces descubriremos que hicimos todo lo que en aquel momento humanamente podíamos. El problema es que nos exigimos ser dioses y descartamos nuestra capacidad de respuesta real como si se tratara de un defecto.
Espero que esto te haya ayudado un poquito. Sé más generoso contigo, valora el amor que tenías por tu hija e intenta desde allí buscar el camino de tu alivio y consuelo. Nunca estamos a la altura de lo que nos exigimos especialmente cuando es para nuestros seres querido y aún más cuando ellos ya no están aquí.


NO HAY CULPABILIDAD QUE VALGA EN LAS RELACIONES DE AMOR, SÓLO HAY AMOR, SÓLO HAY BUENA VOLUNTAD, SÓLO HAY CAPACIDADES DE RESPUESTA REALES.
TIENES QUE SER JUSTO Y QUIZÁ COMPRENDAS PORQUÉ SIGUES AQUÍ LLEVANDO EL TESTIGO QUE TE ENTREGÓ TU HIJA PARA QUE ELLA SIGA VIVIENDO EN Y A TRAVÉS DE TI.

Con todo cariño y apoyo

miércoles, 1 de junio de 2011

SIEMPRE ES POSIBLE ENCONTRAR SENTIDO A LO QUE NOS PASA

Aunque parezca mentira es así. Aunque al principio de la muerte de un hijo todo se apaga y quedamos vacíos, muertos en vida, al final del duelo nos espera la luz, aunque ahora nos invada la más espesa de las oscuridades.


Lo único que tenemos que hacer – es mucho y difícil- es atravesar la negrura agarrados de la mano del amor, como ciegos guiados por un perro lazarillo.
¿Y cómo conseguir eso, cuando reina la incertidumbre, el miedo y el dolor?

Con nuestra actitud. La predisposición a ver el lado bueno de las cosas, por insignificante que sea, es vital.

TENER EL CONVENCIMIENTO INTIMO QUE LA CASUALIDAD NO EXISTE Y QUE TODO TIENE UN POR QUÉ.

Eso no se consigue todos los días, pero conviene que se convierta en la brújula que marque nuestro rumbo.
Cuando yo estaba solo en casa, lloraba con ganas toda la amargura, luego me lavaba la cara y me iba con mi mejor sonrisa a animar a mi hijo pequeño cuando jugaba un partido de fútbol o preparaba el plato preferido de la familia o de camino al trabajo compraba un regalo para uno de mis amigos. La cuestión es vivir el dolor, pero no quedarse en él.
A nuestros hijos muertos y a nosotros mismos nos debemos hacer algo bonito con todo ese dolor. No importa qué, siempre que se haga con amor. Todos los que pasamos por una situación límite, como puede ser la muerte de un ser muy querido o cualquier otra situación difícil como una enfermedad realmente grave, sabemos que lo único importante es el amor.

EL QUE DAMOS Y EL QUE RECIBIMOS.

No hay otra moneda de cambio cuando la vida nos pone ante el abismo. Da igual la riqueza, la posición social, el éxito… todo eso no sirve para curar el alma.
El alma sólo se cura si nos desprendemos de la culpa, de los celos, del rencor, del odio, de la frustración, de todo lo que pesa y oprime el corazón.
Y eso requiere trabajar con uno mismo, mirar de cara a los propios fantasmas y llamarlos a cada uno por su nombre. Somos lo que somos, ni más ni menos.
Con el tiempo, es posible encontrar sentido incluso a la muerte de un hijo. Si no hubiese vivido ese dolor tan tremendo seguramente yo seguiría aferrado al orgullo, pasando por la vida de puntillas, muerto de miedo, intentando controlar lo incontrolable.

AHORA SÉ QUE CUALQUIER MUERTE SENTIDA ES UNA LECCIÓN DE HUMILDAD.

Una oportunidad de desprenderse de las máscaras que nos impiden conectar con la verdadera alegría, la alegría que nace de dentro por el simple hecho de estar vivos, de compartir, de querer sin condiciones, de aceptar.
Cada uno tiene su camino de aprendizaje, el que el mismo escogió. No valen los atajos. Nuestra travesía es la que es, está hecha a medida.

NO PODEMOS CAMBIAR LO QUE NOS SUCEDE, PERO SÍ PODEMOS ELEGIR CÓMO VIVIRLO.

No vale echar las culpas a lo que pasó, a lo que nos hicieron o a lo que nos dejaron de hacer. Lo que importa es qué hacemos nosotros con todo eso, la lección que aprendemos en forma de conocimiento, para luego aplicarlo en nuestro día a día. En qué nos convertimos y como evolucionamos.
Cuando cierre los ojos por última vez a mi me gustaría recordar a cada una de los seres humanos que he conocido con amor, no me gustaría quedarme con muchos te quiero sin pronunciar, con un saco repleto de ganas de ayudar a los otros sin abrir, con otro cargado de agradecimientos sin apenas estrenar y por supuesto me gustaría partir sin un solo abrazo pendiente por abrazar.

Me gustaría, cuando deje este mundo material y sé que no es fácil haber dado lo mejor de mí, a cuantos se acercaron a compartir conmigo una parte de su camino, es decir haber hecho buen uso de los talentos que me fueron dados.

Me gustaría si fuese posible partir con las menores deudas posibles pendientes, perdonar y haber sido perdonado.

En fin me gustaría cuando me vaya, irme lleno de paz y armonía interior, así que a partir de ahora empezare a trabajar y esforzarme para conseguirlo.