PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE

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¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD SINO EN TU PROPIO CORAZÓN?

jueves, 6 de septiembre de 2012

EL DUELO DE LA RUPTURA AMOROSA (II Parte)

COMO AFRONTAR UNA RUPTURA  SENTIMENTAL
 
En el artículo anterior, tratábamos el duelo por la pérdida de la pareja, en este vamos a ver cómo superar esa perdida, para que sea menos doloroso el duelo por dicha pérdida.
 
El dolor emocional por la pérdida (sobre todo en uno de los cónyuges) se mezcla con muchos factores que vamos a tratar de analizar para ayudar a superarlos.
 
GENERALMENTE, EN LAS RUPTURAS DE PAREJA VAN UNIDAS UNA SERIE DE CARACTERÍSTICAS MUY CONCRETAS QUE SE PUEDEN ASEMEJAR A LA PÉRDIDA DE UN SER QUERIDO. LOS SENTIMIENTOS Y EMOCIONES VAN A SER MUY PARECIDOS, AL IGUAL QUE LAS CIRCUNSTANCIAS QUE LA RODEARÁN. MUCHAS PERSONAS HAN VIVIDO ESTA PÉRDIDA Y SABEN EL DOLOR QUE ESTO SIGNIFICA.
 
El grado de intensidad con el que se vive una ruptura va a depender del apego y de las circunstancias que la ocasionan. Probablemente, no se vivirá igual una ruptura inesperada, una de mutuo acuerdo o una prevista desde hace tiempo. Las personas implicadas en todas ellas se encontrarán en distintos momentos del duelo que deberán realizar para superar la pérdida.
 
LAS FASES DE LA RUPTURA:
 
Aprender a identificar el momento de nuestra ruptura, es el primer paso para poder superarla.
 
PRIMERA FASE: LA PÉRDIDA
Una vez que se produce la ruptura aparece el duelo por la pérdida de un ser querido.
 
Cada persona lo valorará de diferente manera: unos rehacen su vida enseguida y otros mantienen un duelo durante meses, incluso años, sin llegar a solucionar el problema.
 
En los primeros momentos de la ruptura se vivirá en gran medida toda la parte emocional: llanto, pena, preocupación, preguntas sobre el porqué de la situación, rememoración de momentos pasados, culpabilidades, etc. Es una fase de rebeldía y de lucha por superar la situación, intentando rehacerla, generando rencor hacia la otra persona, imágenes de situaciones desagradables vividas...etc.
 
Es una fase en la que se necesita hablar con los apoyos de cada uno, con la gente que a una/o la quiere, que necesita exteriorizar esa pérdida..., vivir la pena...exteriorizarla, saber que todo pasa y que el tiempo todo lo curará. Es necesario tener paciencia y no negar los sentimientos de esta fase, para poder cerrar la herida que ahora está abierta y que no se cierre en falso.
 
Si es necesario obtener la ayuda de un profesional de la psicología porque cuesta superar el momento, no se retraiga, hágalo y se sentirá mejor. Hay muy buenos especialistas que le podrán ayudar a superar esta delicada fase. Aquellas parejas que no sean capaces de resolver sus problemas, que no duden en buscar ayuda.
 
El porcentaje de éxito en las terapias de pareja de orientación cognitivo-conductual es alrededor del 75%. No siempre es posible solucionar los conflictos una vez que se ha entrado en un círculo vicioso negativo sin el adecuado asesoramiento y entrenamiento en determinadas habilidades de las que la pareja puede carecer.
 
Ataques de culpabilidad
Las emociones más fáciles y comunes de sentir en esta situación son los ataques de culpabilidad o responsabilidad ante lo sucedido. Es muy común pasar noches enteras pensando qué es lo que hemos hecho mal, porque nos salió mal, porque hemos fracasado. Sentirse culpable no sirve para nada, incluso cuando lo seamos. La culpabilidad es un sentimiento que paraliza a la persona y que no la deja evolucionar en su duelo y pasar página.
 
Intenta centrarte en tus nuevos objetivos e ideales y deja de lado remordimientos y culpabilidades, será la única forma de estar bien con uno mismo.
 
TEN EN CUENTA QUE UNA PAREJA SE ROMPE PORQUE LOS DOS SE HAN EQUIVOCADO EN ALGO.
 
A veces el rol de victima nos hace creer que es el otro el que nos abandona y el que se equivoca, así seguiremos llorando porque él no cambia eternamente. Echar la culpa a los demás tampoco nos ayudará. Tu función ahora es aceptar tu nueva situación y vivir con ella.
 
SEGUNDA FASE:
La más delicada para abordar el futuro
 
Una vez superada esta primera fase, la persona empieza a aceptar lo sucedido y, poco a poco, se va acondicionando a su nueva situación. La aceptación de la realidad se irá abriendo paso poco a poco (aunque a veces se vuelva temporalmente a la etapa anterior).
 
En esta fase de superación de la ruptura, aparecen muchos sentimientos conflictivos y contradictorios y es difícil decantarse por una actitud coherente. A veces nos apetece volver con la pareja y le echamos de menos y otras veces nos da rabia que nos trate mal o nos haya hecho lo que sea.
 
Aquí entrarán en escena nuevas preocupaciones, como las pérdidas económicas, materiales, de propiedades, etc... Entrarán en escena la situación de la custodia de los/as hijos/as. Muchas parejas acaban haciendo de éste tema el conflicto clave posterior a su separación utilizando a los hijos en sus enfrentamientos.
 
Por otro lado, se verá también afectada, la parte social que a menudo rodea a las parejas. Los dos miembros verán reducido su círculo de amistades, ya que gran parte de éste resultaba ideal para una pareja, pero no para una persona sola.
 
Es la fase que algunos han dado en llamar la fase del "Reparto del desamor". La familia y los amigos son esta fase dos puntos de apoyo muy importantes. Aquí aparecen situaciones rocambolescas como amigos/as que toman partido sin pedírselo por uno de los cónyuges, dejando al otro como "castigado" sin mantener relación con él o alejado de sus afectos. La gente que actúa así demuestra la falsedad sobre la que basaban sus relaciones, al no saber estar en su sitio en un momento muy delicado para los dos. A veces la mezquindad en esa actitud provoca mayor irritación y dificultades.
 
Una postura equidistante de las posturas encontradas de los cónyuges ayudará enormemente en el futuro, para la reconstrucción de muchos aspectos que luego se tornarán necesarios (hijos, trabajo, etc.) Sucede en muchas ocasiones en las dos partes.
 
La comunicación de la ruptura y de los acuerdos que la pareja ha tomado para abordarlos debería hacerse de forma conjunta ante las personas queridas, sin buscar un culpable, sin resentimientos y con la franqueza que cada caso requiere. A los hijos es fundamental comunicarlo de forma conjunta y serena, haciéndoles ver que minimizamos los riesgos de pérdidas en una situación difícil para todos. La filosofía debería ser la de minimizar los daños de la separación.
 
Tarde o temprano llega el divorcio legal y hay que firmar los papeles, es el momento de enfrentarse a una situación que en muchos casos se ha dejado aparcada y sin solución. Aparecerán muchas dudas al respecto y se sufrirá un duelo por la pérdida de esa relación o de esa pareja.
 
HASTA QUE NO SE ELABORA ESTE DUELO NO SE SUPERARÁ LA RUPTURA AL 100 %.
 
A pesar de que muchas parejas rehacen sus vidas en el tiempo en el que esperan el divorcio legal, el momento de la firma de papeles remueve muchas experiencias y recuerdos y resultará duro para ambas partes, más aún si es un divorcio sin acuerdo y uno de los miembros no desea la separación.
 
Será el sufridor y ejercerá el papel de víctima lo cual le aportará una negatividad y una actitud poco resolutiva a la hora de encauzar su nueva vida.
 
Hay personas que deciden volver a intentarlo a pesar de los pesares porque creen que les compensa y que realmente su vida es mucho más satisfactoria con su pareja. Puede que en los momentos malos, seamos tan extremistas que no seamos capaces de valorar los puntos buenos de nuestra relación y nos dejemos llevar por el negativismo, todo es malo y no vemos más allá.
 
Cuando lo hemos perdido y lo vemos desde fuera, a veces nos damos cuenta de que no era tan malo, y de que esas cosas que nos resultaban insoportables o esos cambios que nos demandaban pueden ser viables. Una vez superada la fase de duelo, estas preparada/o para decidir si tu meta es conseguir volver con tu pareja o seguir adelante sola/o.
 
Si decides lo primero, tendrás que prepararte en algunos aspectos que probablemente se hayan visto mermados debido a la separación traumática que vivisteis.
 
Necesitarás un tiempo de preparación antes de enfrentarte a tu pareja y proponerle un cambio.
 
* En primer lugar, deberás reforzar la seguridad en ti misma/o, recuerda que puede que hayas sido tú el/la responsable de la ruptura, o la que te ha tocado asumir ese rol, con lo cual, los acercamientos hacia tu pareja estarán llenos de recriminaciones, acusaciones, críticas, etc. ¿Y estás preparada/o emocionalmente para ello? ¿Podrás defender tus intereses sin entrar en ese juego de victimismo y acusación? Emocionalmente tienes que estar muy fuerte, para poder transmitirlo a la otra persona y que confíe en ti.
 
Algunos consejos para cuando volváis a veros:
 
* Repite tu punto de vista una y otra vez.
 
* Explícale tu propósito desde un principio pero solo una vez.
 
* No te justifiques todo el tiempo, darás muestras de debilidad.
 
* Defiende tu postura y ante los ataques elude la conversación, salte por la tangente, habla de otra cosa no le des juego.
 
* Préstale atención y cariño cuando te trate bien y habléis cordialmente, no lo hagas si te ataca.
 
* Exprésale tus sentimientos en positivo y asume tus errores, se sentirá reconfortado/a.
 
¿TIENES MIEDO A ESTAR SOLA/O? Otros de los puntos que debes tener en cuenta son tus necesidades. Tendrás que valorar cual es el motivo que te hace querer volver puede que la necesidad de protección o de cariño te lleve a hacer algo que realmente no tiene razón de ser.
 
¿TIENES MIEDO A ESTAR SOLA/O? ¿Quieres cubrir un vacío? Si esto es así, recuerda todo lo malo de la relación y comprueba si te merece la pena intentarlo de nuevo solo por miedo. El miedo se supera y podrás aprender a vivir sola. Tu pareja necesitará un tiempo prudencial para que comience a reaccionar.
 
Ten en cuenta que tú tomas la decisión de volver por ti misma/o y que el otro se encuentra con una decisión que no procede de él.
 
Ponte en su lugar y dale tiempo, no presiones. Las prisas son malas para todo. Si eres paciente podrás conseguir ser amiga/o de tu ex pareja; por supuesto no en los primeros días, cuando estáis más dolidos, pero sí más adelante. Cuando lo hayas conseguido esa amistad puede ser el trampolín para establecer una buena comunicación, hablar de vuestras cosas y poco a poco volver a involucraros el uno con el otro.
 
Sabes que el resultado no depende solo de ti, así es que necesitarás un tiempo prudencial para cambiar de objetivo si fuera necesario. Si no lo consigues, cambia de rumbo. Puede ser que tu pareja no tenga tantas ganas de volver contigo, puede ser que su miedo no le deje estar bien a pesar de que os queráis; a veces el amor no es suficiente, puede ser que exista otra persona, etc... No luches contra viento y marea porque acabarás destrozada/o emocionalmente y enganchada/o a una dependencia que no te ayudará a progresar, empieza a reforzar tus puntos fuertes y tu autoestima para poder proponerte un cambio de rumbo.
 
No puedes estar eternamente enganchada/o a una persona y a una situación complicada. Date un periodo de tiempo prudencial y si no consigues logros poco a poco tal vez estés equivocada/o y no haya posibilidad de marcha atrás. Es el momento de cambiar el rumbo y mirar para otro sitio. No siempre lo que tú quieres es viable y hay que aceptarlo y seguir viviendo. Otras opciones de vida también pueden ser válidas y gratificantes, no te cierres a nada y sé flexible.
 
TERCERA FASE:
Emprender una nueva etapa.
 
Ahora llega el momento de la reorganización, en el camino de la recuperación: es la fase del duelo, en la que la persona ya ha aceptado su nueva situación y necesita reorganizar toda su vida para poder seguir adelante.
 
Aparecerán muchos cambios de actividades, de gastos, de tiempo libre, de amistades. Será un trabajo lento pero seguro y que aportará nuevas ilusiones y objetivos.
 
Se puede comenzar a estudiar, retomar aquello que tanto nos gustaba; iniciar actividades de ocio que nos permitan conocer gente nueva; organizar la economía familiar, de cuánto disponemos y qué nos podemos permitir...
 
CONSEJOS A SEGUIR:
 
1.-BUSCAR APOYOS EXTERNOS
Es también el momento de retomar antiguas amistades sin miedo a ser criticados por "interesados”. Muchos de ellos nos agradecerán el nuevo contacto y nos apoyarán. No estará de más pedir perdón si procede. La familia será un punto de apoyo. No te aísles y acude a fiestas y compromisos familiares.
 
Haz de tu ruptura algo natural y no intentes ocultarte (así, sólo facilitaras las críticas de los demás). Dando la cara, valorarán tu fortaleza. Elige quién merece la pena y quién no. No te dejes influenciar por comentarios de personas que, a pesar de ser familia, no saben nada de ti. Afronta los temas con honestidad, pero no te obsesiones por los dimes y diretes de gente que no merece la pena.
 
2.-NO TE HAGAS LA VÍCTIMA
Es muy fácil, en esta situación, intentar ir de víctima, ya que te sientes solo/a y el centro de todas las miradas. Crees que serás criticado y, probablemente, sea así para muchos, pero hacerte la víctima no solucionará tu problema. Al contrario, lo más probable es que se vuelva en tu contra cuando menos te lo esperes, pues los demás se cansarán de escucharte y de andar a tu alrededor.
 
Lo que en un primer momento hacen para ayudarte, después será algo obligado y te lo reprocharán. Cuanto antes cambies de actitud, mucho mejor. Busca soluciones y sé concluyente: te sentirás mejor contigo misma/o y no necesitarás el apoyo de otros.
 
3.- CAMBIO DE ROL
En toda esta dinámica será importante, desde el principio, que aprendas a cambiar el rol con el que has convivido durante el tiempo que has tenido pareja. Todos asumimos en nuestras vidas una serie de roles que desempeñamos y que nos hacen interactuar con el mundo. Sin embargo, estos roles no siempre son permanentes y, a menudo, tenemos que aprender a cambiarlos. Cuando nos enfrentamos a una ruptura, hay que cambiar el rol de esposo/a o novio/a por el de soltero/a, separado/a, etc.
 
Si no lo hacemos desde un principio, nos resultará muy complicado reiniciar actividades nuevas que tengan que ver con nuestro nuevo rol. Recuerda que el inicio de dichas nuevas actividades es el camino para la recuperación, y que si no aceptas tu nueva situación, estarás anclado en el pasado y no podrás superar la ruptura. Esto es normal que te ocurra al principio, pero pasado un tiempo, tienes que cambiar de fase y reorganizarte de nuevo. Pierde el miedo, ya lo has hecho otras veces y fuiste capaz: ¿por qué ahora no vas a poder? Ten confianza en ti mismo/a.
 
Una ruptura también es una nueva oportunidad para crecer y conocer cosas nuevas de ti mismo que casi seguro desconocías. Te servirá también para comportarte sin ataduras, sin inhibiciones y a veces cuando la relación anterior ha sido muy cerrada para abrirte a otras posibilidades, no sólo de pareja, sino también para tu crecimiento personal.
 
4.- INICIAR NUEVAS RELACIONES
Una vez que concluimos la fase de duelo, estaremos preparados para iniciar una vida nueva con todo lo que ello conlleva. Ten en cuenta que no es aconsejable enganchar una relación con otra. La llamada relación "liana" (aquella que una persona se engancha de una relación en otra) puede estar fomentando la dependencia siempre de otra persona para poder superar una determinada situación.
 
Necesitas tu espacio de soledad y de independencia. Desde este momento cabe la posibilidad de conocer a alguien nuevo que pueda ser una futura pareja. Aparecerán muchos miedos e inseguridades, son normales. Ten en cuenta que has vivido la experiencia una vez (o más veces, según el caso) y que en cada ocasión ha sido diferente porque las personas que interactuaban eran distintas.
 
Esto es lo que te ayudará a convencerte: por muchas rupturas que hayas podido tener, ninguna ha sido igual, con lo que no sabes cómo va a funcionar esta posible nueva relación. Ve despacio y con prudencia, sin prisas. Acércate poco a poco y ve conociendo a la persona, no te dejes intimidar y ve a tu ritmo. Las aproximaciones cortas y tranquilas te ayudarán a controlar tu miedo y a hacerte a la idea de esta nueva situación.
 
Lo mejor que puedes hacer antes de embarcarte en una nueva relación es afianzar tu autoestima y la confianza en ti misma/o.
 
5.-NUEVA PAREJA
Es el momento de plantearos nuevos objetivos en común, ya eres libre para hacer lo que te apetezca, date permiso para disfrutar y no dejes que los fantasmas del pasado te estropeen esta nueva oportunidad.
 
CINCO ACTITUDES QUE AYUDAN A SUPERAR UNA RUPTURA
 
1. PIENSE EN POSITIVO
La etapa que acaba de finalizar ha sido mala, pero no la vida al completo. Cuando la monotonía se rompe, puede ser un buen momento para emprender una serie de proyectos que siempre había deseado hacer. Estos no tienen por qué ser grandes cambios, al menos al principio. En un primer momento, pequeñas modificaciones cotidianas pueden ayudarle a coger gusto por su nueva vida.
 
2. RENUÉVESE CAMBIE DE LOOK
Renueve todo aquello de su casa que le pueda traer malos recuerdos o vibraciones negativas. De lo contrario, pueden hacer que usted no pueda llegar alcanzar el estado mental necesario para dar un giro a su vida. Pero nunca debe intentar olvidar toda su relación anterior, la clave está en superar, no en olvidar. Tampoco es bueno idealizar la relación y conservar cada detalle u objeto que recuerde a la persona amada como reliquia. Intente verse de nuevo guapo/a o atractivo/a pero sin llegar a ser algo que no se es.
 
No adopte un estilo adolescente para intentar disimular sus canas. La edad que tiene no se debe ocultar ya que el atractivo de una persona no está en su edad sino en su condición. Y sobre todo sepa que el cambio que ha dado es, en primer y último lugar, para usted y no para el sexo opuesto.
 
3. BUSQUE APOYOS BUSQUE AYUDA.
No trate de pasar el mal trago en soledad. Aunque tampoco es bueno depender de nadie, lo cierto es que para afrontar tanto cambio, es bueno apoyarse en personas queridas. Conviene que busque a los amigos y amigas que ya tenía, cuidar sus relaciones y buscar nuevos apoyos. Si lo está pasando muy mal anímicamente, busque ayuda profesional médica o psicológica.
 
4. MANTÉNGASE ACTIVO/A MANTÉNGASE ACTIVO/A
Tanto físicamente, hacer ejercicio regularmente mejorará su estado anímico y social y siga saliendo con amigos y con la familia. No olvide al ámbito intelectual: mantener su trabajo, involucrarse en proyectos, leer sobre temas que le interesen. Apuntarse a una ONG o a una asociación lúdica de separados o divorciados puede ser una nueva manera de establecer relaciones, sentirse útil y estar activo.
 
5. DÉ TIEMPO AL TIEMPO DEJE PASAR EL TIEMPO:
El proceso de duelo por una separación tarde entre 6 y 18 meses, no pretenda que su caso sea distinto. No haga cambios muy importantes en su vida de modo repentino. Todos deben ser pequeños pasos. Haga cosas que le resulten placenteras. Escriba una lista de cosas que le gustan y procure hacerlas regularmente.
 
Todas estas sugerencias de cómo actuar una vez que se ha producido la separación, esperamos que le ayude a superar su situación, le sirva para aconsejar a algún amigo/a, y le haga ver que todo puede superarse.
 
Eso si no olvide nunca que……………..”LA VIDA ESTÁ LLENA DE OPORTUNIDADES PARA SER FELIZ, TAN SOLO ES CUESTIÓN DE NO PONERLE TRABAS A ESA INCLINACIÓN NATURAL”.

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