PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE

PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE
¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD SINO EN TU PROPIO CORAZÓN?

lunes, 17 de septiembre de 2012

LA MUERTE EN LAS DIFERENTES CULTURAS



Siempre es enriquecedor y nos aporta el conocimiento que nos hace ampliar nuestro horizonte en la comprensión de la muerte, el conocer como sienten y viven la muerte otras culturas.
 
EL MIEDO A LA MUERTE Y LOS CUATRO MÉTODOS PARA VENCERLA, SEGÚN LA CULTURA HINDÚ.
 
De una forma general, quizás el mayor de los obstáculos que impide el progreso del hombre sea el miedo, un miedo que tiene múltiples aspectos, multiforme contradictorio, ilógico, irracional, y con frecuencia irrazonable.
 
De todos los miedos, el más sutil y el más tenaz es el miedo a la muerte. Tiene sus raíces profundas en el subconsciente, y no es fácil desalojarlo. Está constituido, obviamente, de varios elementos entretejidos: el espíritu de conservación y el que se refiere a la auto preservación con el fin de asegurar la continuidad de la consciencia, el repliegue ante lo desconocido, la inquietud causada por lo inesperado y lo imprevisible, y quizás, detrás de todo esto, oculto en las profundidades de las células, el instinto de que la muerte no es inevitable, y que, si se cumplen ciertas condiciones, puede ser vencida; aunque, de hecho, el miedo en sí mismo es uno de los mayores obstáculos que hay que superar. Porque uno no puede vencer lo que teme, y quien teme a la muerte ya ha sido vencido por ella.
 
¿CÓMO SOBREPONERSE A ESTE MIEDO?
 
Pueden ser utilizados varios métodos para este propósito. Pero ante todo, son necesarias unas cuantas nociones fundamentales para ayudarnos en nuestro propósito. El punto primero y el más importante es saber que la vida es una e inmortal; sólo las formas son incontables, fugaces y frágiles. Este conocimiento debe ser establecido en la mente de una forma cierta y permanente, y, en la medida de lo posible, uno debe identificar su consciencia con la vida eterna, que es independiente de toda forma, pero que se manifiesta en todas ellas. Esto aporta las bases psicológicas indispensables para hacer frente al problema, porque el problema permanece.
 
Incluso si el ser interior está suficientemente iluminado como para estar por encima de todo temor, el miedo todavía permanece oculto en las células del cuerpo, oscuro, espontáneo, más allá del alcance de la razón, normalmente casi inconsciente. Es en estas oscuras profundidades donde uno puede descubrirlo, sujetarlo y arrojar sobre él la luz del conocimiento y de la certeza.
 
Entonces la vida no muere, sino que la forma se disuelve, y es a esta disolución a la que la consciencia física tiene terror.
 
Y sin embargo, la forma está cambiando constantemente, no hay nada, en esencia, que evite este cambio progresivo del ser. Solamente este cambio progresivo podría hacer que la muerte ya no fuera inevitable, pero es muy difícil de realizar y exige condiciones que muy pocos son capaces de cumplir.
 
Así pues, el método a seguir para superar el miedo a la muerte diferirá según la naturaleza del caso y estados de consciencia. Estos métodos pueden ser clasificados en cuatro tipos principales, aunque cada uno incluya un amplio número de variantes; a decir verdad, cada individuo debe desarrollar su propio sistema.
 
EL PRIMER MÉTODO APELA A LA RAZÓN.
Puede decirse que en el estado actual del mundo, la muerte es inevitable; todo cuerpo que ha nacido perecerá necesariamente en un momento u otro; en casi todos los casos la muerte llega cuando debe llegar; uno no puede adelantar ni retrasar su hora. Algunos que suspiran por ella puede que tengan que esperar mucho tiempo para obtenerla, y otros, que le tienen pavor, pueden ser golpeados súbitamente a pesar de todas las precauciones tomadas. La razón nos enseña que es absurdo temer algo que uno no puede evitar. Lo único que hay que hacer es aceptar la idea de la muerte, y tranquilamente, hacer lo mejor que uno pueda, día a día, hora a hora, sin preocuparse de lo que vaya a ocurrir. Este procedimiento es muy efectivo cuando es utilizado por intelectuales que están acostumbrados a actuar según las leyes de la razón; pero tendría menos éxito entre la gente emotiva que vive de sus emociones y se deja gobernar por ellas .
 
SEGUNDO MÉTODO, EL MÉTODO DE LA BÚSQUEDA INTERIOR.
Más allá de todas las emociones, en las profundidades silenciosas y tranquilas de nuestro ser, hay una luz que brilla constantemente, la luz de la consciencia psíquica. Ve a la búsqueda de esta luz, concéntrate en ella, pues está dentro de ti; con voluntad perseverante, ten la seguridad de que la encontrarás. Y tan pronto como entres en ella despertarás al sentimiento de inmortalidad. Has vivido siempre; vivirás siempre; llegas a ser completamente independiente de tu cuerpo; tu existencia consciente no depende de él; y este cuerpo es solo una de las formas transitorias, a través de la cual tú te has manifestado. La muerte no es ya una extinción, es sólo una transición. Todo temor se desvanece instantáneamente, y uno camina a través de la vida con la certeza tranquila del hombre libre.
 
EL TERCER MÉTODO ES PARA AQUELLOS QUE TIENEN FE EN UN DIOS, SU DIOS, Y QUE SE HAN ENTREGADO A ÉL.
Ellos le pertenecen íntegramente; todos los acontecimientos de sus vidas son una expresión de la voluntad divina, y ellos los aceptan, no solamente con una sumisión paciente sino con gratitud, porque están convencidos de que cualquier cosa que les ocurra es siempre por su propio bien. Tienen una confianza mística en su Dios y en sus relaciones personales con El. Han hecho una ofrenda absoluta de su voluntad a la Suya y sienten su invariable amor y protección, completamente independiente de los accidentes de la vida y de la muerte Tienen la experiencia constante de yacer a los pies de su Amado en un abandono absoluto, o de estar mecidos en sus brazos y gozando de un perfecta seguridad. No queda ya ningún espacio en su consciencia para el temor, la ansiedad o el tormento; todo eso ha sido reemplazado por una felicidad deliciosa y tranquila. Pero no todo el mundo tiene la buena fortuna de ser un místico.
 
FINALMENTE ESTÁN AQUELLOS QUE HAN NACIDO GUERREROS.
Estos no pueden aceptar la vida tal como es, y sienten vibrar dentro de ellos su derecho a la inmortalidad, una inmortalidad total y terrena. Poseen una especie de conocimiento intuitivo de que la muerte no es nada sino un hábito perverso; parece que han nacido con la resolución de vencerla. Pero esta conquista acarrea un combate encarnizado contra un ejército de fieros y sutiles asaltantes, un combate que debe ser librado constantemente, casi a cada momento. Solamente quien tenga un espíritu indomable debe intentarlo. La batalla tiene muchos frentes; es librado en varios planos que se entremezclan y complementan entre sí.
 
La primera batalla a librar es ya formidable: es la batalla mental contra una sugestión colectiva, que es masiva, abrumadora, apremiante; una sugestión basada en milenios de experiencia, en una ley de la naturaleza que no parece que todavía haya encontrado alguna excepción. Se traduce en esta aserción obstinada: "Ha sido siempre así, y no puede ser en modo alguno diferente; la muerte es inevitable, y es una locura esperar que no sea." El concierto es unánime, y por ahora, incluso los científicos más avanzados apenas han osado hacer oír una nota discordante, una esperanza para el futuro. En cuanto a las religiones, la mayoría de ellas ha basado su poder de acción en el hecho de la muerte y afirman que Dios desea que el hombre muera, ya que lo creó mortal. Muchas de ellas hacen de la muerte una concesión, una liberación; algunas veces incluso una recompensa. Su orden es: "sométete a la voluntad del Supremo, acepta sin rebeldía la idea de la muerte y tendrás paz y alegría". A pesar de todo esto, es preciso que la mente permanezca inquebrantable en su convicción para conservar una voluntad inflexible. Pero para quien ha resuelto vencer a la muerte, todas estas sugestiones quedan sin efecto y no pueden afectar a su certeza de que está basada en una revelación profunda.
 
La segunda batalla es la batalla de los sentimientos, la lucha contra el apego a todo lo que uno ha creado, a todo lo que uno ha amado. Mediante una labor asidua, algunas veces a costa de grandes esfuerzos, has levantado tu hogar, una carrera, un trabajo social, literario, artístico, científico o político; has formado un ambiente del que tú eres el centro y del que dependes al menos tanto como él depende de ti. Estás rodeado de un grupo de gente, familiares, amigos, colaboradores, y cuando piensas en tu vida, ellos ocupan en tu pensamiento un espacio casi tan grande como tú mismo, hasta el punto de que si ellos fueran arrancados bruscamente de ti, te sentirías perdido, como si una parte importante de tu ser hubiera desaparecido.
 
No es cuestión de desdeñar todas estas cosas ya que han constituido, al menos en gran parte, la razón de ser el fin de nuestra existencia. Pero hay que renunciar a todo apego a ellas, para que te sientas capaz de vivir sin ellas, o, más bien, con el fin de que puedas estar preparado en todo momento, si te abandonan, a reconstruir por ti mismo una nueva vida, en circunstancias nuevas; y esto indefinidamente, porque tal es la consecuencia de la inmortalidad. Este estado puede definirse de este modo: ser capaz de organizar y de llevar a cabo todo con el máximo cuidado y atención, pero permaneciendo libre de todo deseo y de todo apego, porque si uno desea escapar de la muerte es necesario que no esté atado a nada perecedero.
 
Después de los sentimientos llegan las sensaciones. Aquí la lucha es sin piedad, y los adversarios temibles. Saben percibir la más insignificante debilidad y golpearte allí donde está indefenso. Las victorias obtenidas no son más que pasajeras, y las mismas batallas se repiten indefinidamente. El enemigo que tú pensabas que habías derrotado vuelve una y otra vez para atacarte. Es preciso que tengan un carácter fuertemente templado, una resistencia incansable para ser capaz de resistir toda derrota, todo desaire, todo repudio, todo desánimo y la inmensa fatiga de encontrarte siempre en contradicción con la fatiga de encontrarte siempre en contradicción con la experiencia de cada día y los acontecimientos terrestres.
 
Ahora llegamos a la batalla más terrible de todas: la batalla física, la que se libra en el cuerpo; porque no hay ni respiro ni tregua. Comienza al nacer y no puede finalizar más que con la derrota de uno de los dos contendientes: la fuerza de la transformación y la fuerza de la desintegración. Y digo desde el nacimiento porque, de hecho, los dos movimientos están en conflicto desde el mismo momento que uno llega a este mundo, si bien el conflicto sólo se hace consciente y deliberado mucho más tarde.
 
Porque toda indisposición, toda enfermedad, toda malformación, incluso todo accidente, son el resultado de la acción de la fuerza desintegradora, del mismo modo que el crecimiento, el desarrollo armonioso, la resistencia a los ataques, la recuperación en la enfermedad, toda vuelta al funcionamiento normal, toda mejora progresiva, son debidos a la acción de la fuerza transformadora.
 
Después, con el desarrollo de la consciencia, cuando comienza a intervenir la voluntad en la batalla, se transforma en una competición desesperada entre las dos tendencias opuestas y rivales, una competición para ver cuál de ellas alcanzará su meta en primer lugar: la transformación o la muerte.

sábado, 15 de septiembre de 2012

POEMA PARA REFLEXIONAR EL FIN DE SEMANA

LA CUEVA DEL OLVIDO
 
¿Cómo hacer lo que no hicimos?
¿Cómo recuperar lo perdido?
¿Dónde se fue lo que no dijimos?
¿Dónde se esconde el dolor sentido?
¿Dónde está el tiempo no vivido?
¿Dónde guardamos el amor que no dimos?
En algún lugar misterioso y escondido
Todo está allí… en la cueva del olvido
Junto con lo que hicimos sufrir y sufrimos
Con lo que hicimos sentir y sentimos
Ahora parado el borde del camino
Trato de recordar cómo llegar A mi cueva del olvido
Mas su lugar es para mí aun desconocido
Sé que he de llegar y además cuanto antes
Para poder recuperar, todo lo perdido
Dar a mi vida sentido
En este esperado tramo final
Tener de nuevo la oportunidad
No caer en la trampa del destino
Y aunque es humano errar
Debo intentar lo no intentado
Debo hacer lo debido
Para no tener que cerrar…por derribo
Para que mi alma recupere la paz
Y cuando atraviese la puerta de la eternidad
Nada ni nadie me pueda reclamar
Que deje algo pendiente, algo por acabar
Si he de ser sincero en este momento
Es mi único sentimiento, el dejar la cuenta a cero
Que no me pese la vida
Que pueda andar ligero
Mi último tramo del sendero
Es cierto que no he sido bueno
Que no hecho las cosas bien
Más por ignorancia que maldad
No pido perdón ni clemencia
Ni tampoco me arrepiento
Quizá solo busco el entendimiento
Para llenar mi alma de paz
No hare balance ni inventario
Ni acto alguno funerario
Ni ninguna despedida oficial
Ya que no existe el punto y final
Vida y muerte es sinónimo de continuidad
Os guste o no nos volveremos a encontrar
¿Dónde?……….allí en la eternidad……
 
Es una colaboración de: L.S.

jueves, 13 de septiembre de 2012

"EL COMPROMISO ES UN ELEMENTO CLAVE DE LA FELICIDAD"

PODEMOS CAMBIAR
Profesora e investigadora de Essex y de Oxford, Fox empezó investigando el pesimismo y sus socias -la ansiedad y la depresión-, pero con el tiempo se pasó al estudio del optimismo y la felicidad, que, como son contagiosos, la tienen mucho más contenta. En Una mente feliz, consciente de que nuestra forma de ver el mundo y de interactuar con él modifica el modo en que este nos responde, hace un recorrido por la ciencia más avanzada para dilucidar por qué cada individuo está influido por el predominio de unos circuitos cerebrales optimistas o pesimistas. La buena noticia es que esos circuitos son los más plásticos del cerebro humano: podemos cambiar. (Elaine Fox. Neurocientífica)
 
A las personas que sufren trastornos de ansiedad les atrae más la información negativa que la positiva. El problema es que esto ocurre de forma inconsciente.
 
A PERRO FLACO, TODO SON PULGAS.
Y la gente optimista sintoniza más con la información optimista, tiende a mantener más vínculo con las cosas que inducen placer y evita lo negativo.
 
¿Y CÓMO LO SABE?
Medimos la actividad eléctrica del cerebro mientras se contemplan imágenes positivas y negativas. Sabemos que la mentalidad optimista y la pesimista siguen dos patrones eléctricos distintos. Y la depresión es la forma extrema del pesimismo.
 
¿QUÉ CARACTERIZA EL OPTIMISMO?
Una de las claves es el sentimiento de control de la propia vida. En EE.UU. se llevó a cabo un estudio muy interesante en una residencia de ancianos que lo demuestra.
 
CUÉNTEME.
A cada anciano le dieron una planta y la posibilidad de ver una película a la semana, pero a unos les dejaban decidir sobre los cuidados de la planta y el día y la hora para ver la película. A otros les imponían la manera de cuidar la planta y cuándo ver la película. ¿Y? En tres años de seguimiento se observó que los niveles de bienestar y salud eran mucho más altos en los que tenían el control.
 
PARECE BASTANTE LÓGICO.
Los múltiples experimentos que se han hecho sobre el tema del control nos demuestran que los optimistas tienen la sensación de controlar su vida.
 
LO CUAL A MENUDO ES UNA ILUSIÓN.
Sí, pero los mantiene más saludables. Otra clave del optimismo es que se refiere mucho más a la acción que al pensamiento. Los beneficios del optimismo provienen de las acciones, de lo que se hace.
 
EL OPTIMISTA ES MÁS PERSEVERANTE.
Sí. Tanto en el mundo real como en condiciones de laboratorio encontramos lo mismo: ante un problema, los optimistas tardan el doble de tiempo en tirar la toalla que los pesimistas. Y los estudios también demuestran que las personas optimistas logran más éxito en la vida y en los negocios.
 
HAY QUE IMPLICARSE EN LA VIDA.
Sí, porque la gente que está muy implicada en lo que hace es más feliz. La felicidad no depende del dinero que se gana, sino de estar contento con lo que se hace, estar comprometido. Ese es uno de los elementos clave de la felicidad.
 
APRECIAR LO QUE SE TIENE.
Según mis investigaciones, a los optimistas las cosas sencillas, como ir al cine con los amigos, les hacen sentir bien. Le sorprenderá saber que la felicidad es medible.
 
¿Y CÓMO SE MIDE?
Averiguando la ratio entre los hechos positivos y negativos. Para que un matrimonio sea muy feliz debe haber cinco episodios positivos frente a uno negativo.
 
¿EN QUÉ LAPSO DE TIEMPO?
A diario: si te peleas en el desayuno pero durante el día suceden cinco cosas pequeñas pero positivas (una risa, una broma, un abrazo), tu matrimonio es muy feliz.
 
IGUAL ES MUCHO PEDIR.
En general, tres actos positivos frente a uno negativo se considera una vida feliz. El empate roza la depresión.
 
¿LA ACTITUD POSITIVA SE HEREDA?
Todos heredamos una versión larga o corta del gen que transporta la serotonina. Nuestras investigaciones más recientes demuestran que con la versión corta, el riesgo de desarrollar depresión es mucho más alto.
 
¿CÓMO SE LLAMA ESE GEN?
Gen de la vulnerabilidad. Pero si la persona con la versión corta vive en un entorno muy bueno que la apoya, florece; así que sería más correcto llamarlo gen de la plasticidad.
 
POR SU ADAPTABILIDAD.
Exacto. Las personas sintonizan más con su entorno emocional cuando tienen la versión corta. Las que tienen la versión larga son personas más resistente cuando las cosas son difíciles, pero no se benefician tanto de un buen entorno.
 
¿Y CUÁL ABUNDA MÁS?
La versión corta representa un 25%. Ahora sabemos que hay entornos que pueden hacer que se activen unos genes y que se desactiven otros.
 
¿PODEMOS REDISEÑAR NUESTRO CEREBRO?
Hasta cierto punto, sí. En mis investigaciones entreno a pesimistas para que dejen de serlo. Utilizaré como ejemplo la adicción al tabaco: de forma subliminal, el fumador asocia el tabaco con las áreas de recompensa. Mediante imágenes, conseguimos resintonizar imágenes y asociaciones.
 
¿QUÉ PODEMOS HACER PARA SER UN POCO MÁS OPTIMISTAS?
Escribir un diario de la positividad en el que explicaremos todo lo bueno que nos ocurre. La memoria de las personas es muy sesgada: un pesimista recuerda más lo negativo que lo positivo, de modo que si escribe las cosas buenas, descubre que sus días son mucho más benévolos de lo que pensaba. Y está demostrado que diez minutos de meditación al día son muy poderosos.
 
SE ASOCIA OPTIMISMO A INGENUIDAD.
Las raíces del pesimismo están en el sistema del miedo, y las raíces del optimismo, en el del placer. Debemos mantener un equilibrio entre ambos; se trata de llegar a un optimismo realista.
 
PENSAR: "HAY COSAS QUE PUEDEN SALIR MAL, PERO YO PODRÉ SUPERARLAS".

miércoles, 12 de septiembre de 2012

EL DERECHO A LA LIBERTAD DE SENTIMIENTO

Vicent Guillem que trabaja como investigador en la determinación de la predisposición genética al cáncer ha publicado su segundo libro titulado “LA LEY DE AMOR” que es la continuación del primero “Las leyes espirituales”.
 
SEGÚN COMENTA EN EL PRÓLOGO:
 
“Deseo que te sirva para conocer mejor tus sentimientos, que te permita distinguir los sentimientos de amor verdadero de las formas de egoísmo que imitan al amor pero que no lo son, que busques alimentar los primeros y eliminar los segundos pues es la única forma de llegar a ser feliz.” (Vicent Guillem)
 
“Deseo que consigas perder el miedo a amar, para que tu vida sea un reflejo de lo que sientes. Espero que después de leer este libro te quede claro que tienes un derecho fundamental que no debes permitir que nadie vulnere, y éste es el derecho a la libertad de sentimiento.” (Vicent Guillem)
 
Aquí tenéis algunos fragmentos del libro en forma de entrevista:
 
¿CUÁL ES, SEGÚN TU CRITERIO, LA ASPIRACIÓN MÁS IMPORTANTE DEL SER HUMANO?
Alcanzar la felicidad verdadera y duradera.
 
¿CUÁL ES EL SECRETO PARA ALCANZAR LA FELICIDAD?
Amar, pero no es ningún secreto. Cada espíritu, es decir, cada ser humano conoce, intuye que necesita amar para ser feliz. Todo su proceso evolutivo gira en torno a ese objetivo, desarrollar la capacidad de amar para ser feliz.
 
¿CUÁL ES EL CAMINO A SEGUIR? ¿QUIERO DECIR, SI QUEREMOS AVANZAR EN EL AMOR, POR DÓNDE EMPEZAMOS?
El camino empieza por uno mismo y continúa con los demás. Es decir, que hay que amarse a uno mismo para poder amar a los demás.” “El trabajo es doble. Por un lado tenemos el desarrollo de los sentimientos y por otro el de la eliminación del egoísmo.”
 
¿PERO QUÉ ES AMARSE UNO MISMO?
Actuar con libertad de sentimiento, es decir, reconocer las necesidades afectivas propias y los sentimientos y pasar a desarrollarlos para que sean el motor de la vida, para que las decisiones importantes de la vida sean tomadas de acuerdo con esos sentimientos.
 
¿QUÉ ES AMAR A LOS DEMÁS?
Sentir a los demás como a uno mismo. Cuando uno siente al otro como a sí mismo, siente la felicidad del otro tanto como la suya propia y percibe el sufrimiento del otro como si fuera el suyo propio. Cuando una persona ama a los demás desea la felicidad de los demás tanto como la suya propia y se esfuerza tanto por ayudarles a alcanzar esa felicidad como para que sus acciones no les perjudiquen ni generen sufrimiento.
 
¿Y DE DÓNDE VIENE EL SUFRIMIENTO?
El sufrimiento puede venir como consecuencia de las acciones egoístas de los demás, o como consecuencia del egoísmo propio. Es decir, que a veces se sufre porque somos víctimas de actos egoístas de los demás, mientras que otras veces nuestra propia actitud egoísta hace que juzguemos los actos de los demás equivocadamente, culpándoles de nuestro sufrimiento, cuando en realidad sufrimos porque los demás no actúan conforme esperamos o exigimos de ellos.
 
TAMBIÉN SE SUFRE CUANDO UNA PERSONA REPRIME SUS SENTIMIENTOS Y NO VIVE DE ACUERDO CON ELLOS, SINO EN CONTRA DE ELLOS.
 
"Esta última es la causa de un sufrimiento más intenso.”
 
“La toma de conciencia de nuestras actitudes egoístas forma parte del aprendizaje espiritual, pues en muchas ocasiones se actúa egoístamente sin conciencia de que ese egoísmo provoca daño en los demás.
 
Por eso nos resulta necesario vivir las consecuencias de nuestros actos para tomar conciencia del sufrimiento que hemos generado”
 
El libro completo lo podéis descargar gratuitamente en formato electrónico en su blog

martes, 11 de septiembre de 2012

¿EL MÉDIUM NACE O SE HACE?

Muchos son los correos, que nos han enviado con numerosas preguntas sobre la mediumnidad, pero hay dos preguntas que se repiten, que se pueden resumir en una:
 
¿EL MÉDIUM NACE O SE HACE?
 
LA FACULTAD MEDIUMNICA YA VIENE CON LA PERSONA, PERO COMO CUALQUIER OTRA FACULTAD DEBEMOS, PULIRLA, TRABAJARLA Y EDUCARLA, PARA QUE DICHA FACULTAD MEDIUMNICA CUMPLA EL OBJETIVO PARA EL CUAL SE DIO.
 
EDUCACIÓN MEDIUMNICA
 
Una facultad como la mediumnidad, no se debe forzar, dicha facultad debe manifestarse de forma natural en el médium. Pero si debe ser orientada y disciplinada en tres direcciones fundamentales: Moral, Cultural Y técnica, todas ellas encaminan al médium a un autentico crecimiento espiritual y también a todos aquellos que participan de las actividades mediumnicas.
 
Educación Moral del Médium
 
La mediumnidad en una facultad neutra desde el punto de vista moral.
 
Puede ser empleada para el bien como recurso extraordinario que incentiva la educación, la solidaridad y el amor, o utilizada para la maldad, engaño o superstición.
 
Por eso es tan importante la moral del médium porque es el con sus actos quien le da el uso debido, es él quien con su uso la pone al servicio de la moral o no.
 
“La mejor garantía de sinceridad que puede presentar un médium es el desinterés como es también el medio más seguro para obtener protección de los espíritus superiores. Para conservar todo su prestigio moral, para producir frutos de verdad, la mediumnidad ha de ser ejercida con elevación y sin ningún tipo de paga material, de otro modo se convertirá en fuente de abusos e instrumento de confusión de lo cual pueden aprovecharse los espíritus inferiores”. (Del libro “En lo Invisible) de LEÓN DENIS.
 
Características de un médium formado moralmente:
 
* Pureza de sentimiento y pensamientos, cultivando pensamientos positivos
 
* Conducta recta, noble y altruista, en su vida personal familiar y social.
 
* Vivir dignamente de su trabajo, en la profesión u oficio por él elegido, sin utilizar sus facultades para efectuar cualquier tipo de especulación monetaria.
 
* No siente celos de las facultades de otros compañeros y actúa siempre en equipo.
 
* Nunca teatraliza ni finge presuntas manifestaciones de los espíritus, ni se presta a fraude alguno.
 
* Se rodea de un ambiente lleno de paz, armonía y buena voluntad, allí donde realiza su vida cotidiana.
 
Educación Cultural del Médium
 
El estudio y la preparación cultural harán de él un médium más completo y con más recursos.
 
Al ampliar su formación cultural, ira sintonizando con espíritus de mayor evolución dando con mayor fidelidad sus mensajes, estableciendo su relación con ellos sin entorpecimientos anímicos ni emocionales.
 
Es una grave suposición en una persona con la facultad de la mediumnidad que con eso solo basta y que no necesita adquirir más cultura y una formación constante. Ya que las experiencias mediumnicas pueden causar daños, cuando son realizadas por personas sin el conocimiento suficiente de las leyes que las rigen y de las condiciones apropiadas para su manifestación y desenvolvimiento.
 
Educación Técnica del Médium
 
Tanto el médium, los directores de sesiones, como los asistentes, han de poseer suficientes conocimientos previos antes de pasar a la experimentación, dependiendo de dicha formación la eficiencia que se obtenga. El reconocimiento de un apersona como médium puede lograrse analizando y comprobando una serie de señales identificativas:
 
* Manifestación espontanea de la mediumnidad en diversos ambientes de la vida cotidiana.
 
* Desdoblamientos espirituales, ver el propio cuerpo físico desde fuera, viajes astrales de forma no deliberada.
 
* Sueños recurrentes con experiencias vividas, nítidas que se corresponden con situaciones reales o de carácter premonitorio, que posteriormente se comprueban.
 
* Ocurrencia de fenómenos insólitos a su alrededor, de carácter auditivo, vidente, intuitivo o físico como movimientos, desaparición de objetos, apariciones.
 
* Estados psico-fisicos diversos como percepción de fluidos, somnolencia, ahogo, presión estomacal, vértigo.
 
El médium
 
Debe saber distinguir la calidad del espíritu que se acerca por el reconocimiento de los fluidos que irradia. El médium experimentado siempre identifica a su espíritu guía que le asiste en las sesiones y mantiene una relación de cooperación con él.
 
Debe aprender a aceptar o rechazar el contacto mediumnico, según las circunstancias. No debe ser “Tomado” por el espíritu sin su consentimiento. Debe aprender a auto controlarse en sus reacciones psico-fisicas, evitando la respiración jadeante, contorsiones o golpes.
 
Debe conocer el medio de concluir el trance siempre con una sensación de armonía y bienestar.
 
El Director de Sesiones
 
Debe ser persona conocedora en profundidad la manifestación mediumnica a nivel, científico, filosófico y moral.
 
Debe tener una amplia cultura general y realizar su vida conforme a patrones éticos intachables.
 
Debe poseer experiencia en la práctica mediumnica, que le capacite para enfrentarse con solvencia a cuantos problemas se puedan presentar en las reuniones que él dirige.
 
El director de la sesión si es médium no debe actuar como tal, pues la simultaneidad de tareas origina dificultades para ejercer una buena dirección.
 
La Reunión Mediumnica
 
Ninguna reunión mediumnica debe ser de entrada libre, deben participar quienes tienen los conocimientos necesarios para que la sesión se desarrolle correctamente.
 
No exceder de dos horas como máximo el tiempo de reunión. Los asistentes a la reunión deben llegar unos minutos antes de la hora fijada, sentarse y adoptar una actitud de concentración y armonía, alejando se sus mentes todas las ideas o preocupaciones ajenas a los propósitos de la reunión.
 
El ambiente que rodea al médium ejerce una influencia preponderante sobre el resultado de las sesiones ya que se trata de una persona sensitiva, sumamente permeable a las proyecciones mentales de los asistentes, así que todo cuanto pueda causarle desconfianza o animadversión debe evitarse para los buenos resultados de la sesión.
 
Las sesiones debe comenzarse con una armonización y unificación de pensamientos elevados y pidiendo al mundo espiritual su protección y ayuda para que los resultados de la sesión sean los deseados, para dicha armonización puede usarse una lectura escogida por todos o una música agradable y relajante, en cuanto a la luz debe ser una luz tenue, sin llegar a dejar el lugar de la sesión completamente a oscuras.

lunes, 10 de septiembre de 2012

LOS NIÑOS Y LA MUERTE

¿QUÉ NECESITA UN NIÑO O UNA NIÑA EN DUELO?
 
ANTE UNA MUERTE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS NECESITAN SABER QUE SERÁN ATENDIDOS.
 
Los niños no son autónomos; necesitan de adultos para su supervivencia. Si su padre y, sobre todo, su madre están enfermos o mueren, el niño entre otras cosas siente peligrar su propia vida. Necesita sentir o saber que alguien cuidará de él. Y no sólo en el cuidado asistencial.
 
El cuidado emocional es, como poco, igual de importante. ¡Cómo nos cuesta, en general, compartir emociones! Es el momento de llorar con el niño, de mostrar nuestra tristeza, de no esconder nuestro dolor, nuestra desolación, nuestra vulnerabilidad, nuestra rabia, nuestra carencia de respuestas consoladoras. Y, por supuesto, es el momento de dar (y también recibir) cariño, ternura, amor, de hacer sentir al niño que le arropamos, le queremos y le cuidamos, aunque estemos serios o tristes. Fingir una felicidad que no se siente no ayuda a los niños ni los engaña. Sólo los confunde.
 
Mostrar sentimientos negativos no nos transforma en débiles o inútiles, sino que, por el contrario, nos convierte en más sencillos y más humanos.
 
LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS NECESITAN SABER QUE NO HAN PROVOCADO LA MUERTE CON SU COMPORTAMIENTO O MAL CARÁCTER, QUE NO TIENEN LA CULPA.
 
Deberíamos tener mucho cuidado con lo que decimos y tomar mayor conciencia. Utilizamos a menudo la palabra muerte y similares en vano. Estoy muerta (de cansancio), me estás matando a disgustos, es para morirse de risa, etc. son expresiones comunes en nuestro lenguaje cotidiano. ¿Qué pasa si luego muere un progenitor de verdad? Aunque a los adultos nos parezca absurdo hay que explicar al niño muy claro que él no tiene la culpa.
 
También es frecuente que el niño piense que inmediatamente después va a morir o el otro progenitor o él o algún hermano o todos en general. Estas dos dudas el niño normalmente no sabe preguntarlas pero le torturan por dentro y le producen mucho sufrimiento y dolor. Los niños y las niñas tienen derecho a recibir información adecuada
 
Derecho nº 10 de LA DECLARACIÓN DE DERECHOS DEL NIÑO
 
LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS NECESITAN INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE LA MUERTE.
 
¿Qué contacto tiene el niño con la muerte? Así por de pronto se me ocurren la multitud de juegos electrónicos con diversos formatos y soportes informáticos que pueblan nuestro mundo. En ellos la cantidad de veces que puedes jugar se suelen llamar “vidas” (mal nombre donde los haya) que se renuevan cada vez que vuelves a jugar y en realidad nunca “te mueres” (o “te mueres y resucitas o revives”). Ni que decir tiene que esto no ayuda a afianzar un concepto verdadero, correcto y simple de la muerte.
 
A veces me han preguntado por la comprensión del concepto de la muerte en un niño según el proceso evolutivo: a qué edad el niño comprende, conoce y siente qué es la muerte y que él también morirá. A mí no me gusta dar intervalos en franjas de edades porque considero que depende mucho de demasiadas variables (cómo viven la muerte en la familia, la madurez del niño, su cultura…).
 
A veces medio en broma y medio en serio dejo caer que “el niño” se entera de que se va a morir algún día sobre los setenta años o así. En una encuesta de hace unos quince años se preguntaba a personas mayores de sesenta y cinco años qué hacían para prepararse para la muerte. El abanico de respuestas era amplio. Valía desde haber hecho testamento a hablar o pensar sobre su muerte. Sólo un diez por ciento había hecho “algo”. Si los adultos no hemos asumido nuestro dolor y nuestra muerte ¿cómo vamos a ayudar a los niños?
 
“UTILIZA SIEMPRE EL NOMBRE CORRECTO DE LAS COSAS. EL MIEDO A UN NOMBRE AUMENTA EL MIEDO A LA COSA QUE SE NOMBRA” - J.K. ROWLING, HARRY POTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL
 
LA MUERTE ES PERMANENTE, IRREVERSIBLE Y NUNCA MÁS VOLVEREMOS A VER A ESA PERSONA VIVA.
 
Es esencial tener estos tres conceptos claros y transmitirlos lo más sencillo y comprensible posible. Eufemismos como “se ha ido”, “está de viaje”, “está en el cielo” suavizan de manera ilusoria la muerte dando una idea falsa (siempre pueden volver) que a la larga es dolorosa y produce el efecto contrario; en vez de evitar el sufrimiento, se alarga en el tiempo (hasta que el niño descubre la verdad) y se acentúa el dolor.
 
¿Es posible dulcificar la muerte? No creo. La muerte de un ser querido es lo más doloroso que nos sucede en esta vida. Y nada de lo que hagamos o digamos lo convertirá en suave. ¿Cómo voy a decirle que se ha muerto su madre? ¡¡Es que es muy fuerte!! Se asombraba un padre.
 
Es que la muerte ES muy fuerte. De hecho es lo más fuerte, duro y estresante de la vida. Y genera en los supervivientes un sufrimiento angustiante y profundo a todos los niveles. La idea sería ayudar al niño a hacer frente a su dolor, no evitárselo, cosa que es imposible, por otra parte.
 
Los niños no son frágiles figuritas de cristal; pueden sobrellevar el dolor sin romperse. Y, como todos, necesitan en los duros momentos paciencia, cariño y compañía. Y allí es dónde deberíamos entrar a apoyar, ayudar y consolar los adultos, que en teoría disponemos de mecanismos de afrontamiento más elaborados.
 
“LO MALO ES QUE LAS COSAS NO NECESITAN UN NOMBRE PARA EXISTIR, Y AQUELLO QUE NO SE PUEDE NOMBRAR SE VUELVE EXTREMADAMENTE INQUIETANTE” - NURIA BARRIOS,(EL ALFABETO DE LOS PÁJAROS)
 
Dar una mala noticia es muy duro. Y hacerlo bien es imposible. Una mala noticia no se va a convertir en buena aunque la trasmitamos con flores. Dar una mala noticia a un niño aún es más duro. Hablar de cáncer o muerte es horrible y se nos hace muy difícil. Pero hay que hacerlo.
 
Los niños captan “cosas” a su alrededor: silencios, miradas, ligeros cambios de carácter. Y lo que pueden imaginar probablemente es mucho peor que lo que pasa. Si mamá o papá o un hermano está enfermo debe comunicarse. De manera sencilla y clara. Sin eufemismos y sin grandes explicaciones. Y, por supuesto, con cariño. ¿Es compatible el cariño con la cruda realidad?
 
A veces pensamos equivocadamente que demostrar ternura es incompatible con dar una mala noticia. Que el cariño sirve para no hacer daño, para dar una noticia endulzada. No es así. Envolver al niño de cariño y ternura será un mensaje para él de que es amado y de que está acompañado en su dolor. Se le ha de informar poco a poco de cambios que sucederán (mamá cansada, sin pelo,…). En un lugar donde el niño se sienta bien y protegido (por ejemplo, su habitación) y con tiempo por delante para esperar la reacción del niño y sus preguntas.
 
El niño ha de notar que no está solo, que es parte de la familia y que se cuenta con él, que se le quiere.
 
LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS NECESITAN SABER QUE SUS PREGUNTAS SERÁN CONTESTADAS.
 
La muerte de un ser querido genera dudas, preguntas e inquietudes. Los niños y las niñas pueden preguntar y probablemente lo harán. No debemos temer las preguntas ni las respuestas.
 
Hay todo tipo de preguntas y TODAS merecen ser contestadas con una respuesta seria. Habrá respuestas que sepamos (¿yo también me moriré?), que no sepamos (¿por qué las personas nos morimos?), que imaginemos o creamos (¿dónde van los muertos cuando mueren?) o que en nuestra mentalidad cerrada de adultos nos cuesten de comprender (ahora que se ha muerto la abuelita, ¿quién hará la mahonesa?) y seguro que muchas otras de otros tipos que ahora no se me ocurren.
 
Ante una muerte es importante trasmitir de forma diferente los hechos de las creencias. Pero todo debe comunicarse. Los hechos porque son hechos. Y las creencias porque el niño debe ser introducido en la cultura en la que crece. Los hechos son lo comprobable, lo palpable por los sentidos, lo deducible con el razonamiento. Las creencias son lo que nos ayuda a explicar lo que no podemos percibir ni razonar, lo que va más allá de nosotros mismos y de nuestras facultades.
 
Los primeros deben comunicarse tal cual y de manera sencilla. Por ejemplo a la pregunta “¿dónde está ahora la abuelita?” Se podría contestar “su cuerpo en el cementerio o en esta urna o… (hechos comprobables y verdaderos). Los segundos deben transmitirse con el verbo creer o similar.
 
En el ejemplo de antes la respuesta sería “su alma o su esencia o su conciencia nosotros creemos que está en el cielo, o con el abuelito, o que no está, o reencarnada en…(creencias sobre lo que no sabemos)”.
 
LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS TIENEN DERECHO A PARTICIPAR EN LOS RITOS Y EXPRESIONES DE SU CULTURA
 
Derecho nº 12 de la DECLARACIÓN DE DERECHOS DEL NIÑO
 
LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS NECESITAN PARTICIPAR EN LOS RITUALES FUNERARIOS, SENTIR QUE CUENTAN.
 
Un ritual es un conjunto de ritos. Y un rito es un acto simbólico. Puede constar de lecturas, cantos, música, danzas o movimientos. Siempre se hace de la misma manera y con la misma secuencia y normalmente hay una persona que lo conduce. Los ritos se han utilizado durante toda la historia de la humanidad.
 
Nos ayudan a comprender dónde estamos (emocionalmente hablando) y son especialmente importantes para momentos de transición, de paso. Para el paso de una situación psico-social a otra. Hay ritos religiosos y ritos paganos. Entre los primeros y basándonos en nuestra tradición judeo-cristiana podríamos nombrar la primera comunión, donde se pasa de ser niño o niña a adolescente. Entre los segundos el más extendido (y ya extinto) en nuestra sociedad era la mili, donde se entraba muchacho y se salía hombre.
 
Somos la primera generación en siglos de existencia del ser humano que pasamos de los ritos. Nos sentimos “por encima”. Ahora los ritos no están “de moda” y, en general, en nuestra sociedad van a la baja. Esto aumenta nuestra confusión y, por tanto, no es bueno para nuestro equilibrio psíquico. Obviar los ritos no nos convierte ni en más progres ni en más listos sino, simplemente, en más desquiciados. Visto todo esto es de esperar que el niño tenga escasos o nulos conocimientos del vocabulario funerario (cremación, tanatorio, ataúd, etc.) y de los rituales funerarios (funeral, cuerpo presente, velatorio, etc.). Éstos últimos son importantísimos psicológicamente hablando y sociológicamente también.
 
Ayudan a “palpar” el apoyo social y a comenzar el proceso de duelo, aceptando que aquella persona ya no está. Yo aconsejo, primero averiguar qué conocimientos tiene el niño del ritual funerario que corresponda a su cultura. Según los adultos que le rodeen habrá diferentes sensibilidades y experiencias.
 
También habrá niños acostumbrados a tomar decisiones y niños que no. En cualquier caso, a continuación habría que explicarle qué es lo que va a pasar, cómo va a pasar y dónde va a pasar. Y finalmente preguntarle si quiere participar o sencillamente llevarle. La idea fundamental sería, no dejarle fuera de algo tan importante.
 
“¿PIENSAS QUE LOS MUERTOS A LOS QUE HEMOS QUERIDO NOS ABANDONAN DEL TODO? ¿NO CREES QUE LOS RECORDAMOS ESPECIALMENTE EN LOS MAYORES APUROS? TU PADRE VIVE EN TI, HARRY, Y SE MANIFIESTA MÁS CLARAMENTE CUANDO LO NECESITAS. […] ASÍ QUE ANOCHE VISTE REALMENTE A TU PADRE… LO ENCONTRASTE DENTRO DE TI MISMO”. - J.K. ROWLING, HARRY POTTER Y EL PRISIONERO DE AZKABAN
 
LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS NECESITAN MANERAS DE RECORDAR A LA PERSONA FALLECIDA.
 
Hace un tiempo se abogaba por el decir adiós, porque lo bueno era olvidar a la persona fallecida. Ahora se ha comprobado que esto no ayuda en nada emocionalmente hablando, al contrario, condena a la persona superviviente a vivir en soledad sus recuerdos y penas, con una creciente sensación de abandono social. Mi opinión es que con los niños es estupendo “entrenar”.
 
Si se muere una mascota no mamífero (tortuga, pez, pájaro…) es una ocasión magnífica para “experimentar” la muerte, quizá por primera vez. Esperar con el cuerpo a que el niño vuelva del colegio, dar la mala noticia, permitir que haga preguntas, que exprese sentimientos y sensaciones, mostrarle nuestro cariño y apoyo… y si lo desea que proponga un ritual de despedida. ¿Cómo recordar al que murió? Pues de muchas maneras. Lo que le va bien a uno no le irá bien a otro. Para el niño igual.
 
SERÍA ADECUADO ESTAR ATENTO Y ABIERTO A SUS PROPUESTAS O ACCIONES, QUE NO SURGIRÁN INMEDIATAMENTE SINO AL CABO DE DÍAS, SEMANAS O MESES.
 
HAY INFINITAS FORMAS: FOTOS, DIBUJOS, COLLAGE, LIBRO DE RECUERDOS, FLORES, FIGURAS DE BARRO… LO IMPORTANTE ES PERMITIRLO, DAR ESE ESPACIO Y, SI SE PUEDE, COMPARTIR ESE MOMENTO.

sábado, 8 de septiembre de 2012

LA PÉRDIDA DE UN HIJO ¿CÓMO AFECTA A LA RUPTURA DE LA PAREJA? (III Parte)

Algunos padres me escriben preocupados porque su vida de pareja se tambalea o se rompe. ¿Puede la muerte de un hijo ser la causa de una separación?
 
Según mi opinión basada en la experiencia, como terapeuta en la resolución de conflictos de pareja, en algunos casos la muerte de un hijo puede ser el detonante de un distanciamiento entre los padres, sí, sobre todo si ya existía antes cierto distanciamiento o lejanía, en la relación.
 
SI UNO DE LOS DOS SE SENTÍA DE ALGÚN MODO SOLO, DESVALORADO O MALTRATADO ES MUY POSIBLE QUE EL DUELO ACTIVE LA ENERGÍA NECESARIA PARA ACELERAR LA RUPTURA.
 
Tal vez ese malestar estuviera en fase latente y nunca se hubiera verbalizado, incluso que habitara solo en el inconsciente de uno de los dos y el otro estuviera ciego a ese desasosiego subterráneo.
 
ES POSIBLE. Y SI NO HUBIESE SUCEDIDO NADA TAN GRAVE, ASÍ, ENTRE DOS AGUAS, HUBIESE PODIDO CONTINUAR LA RELACIÓN DURANTE AÑOS, PERO EL DUELO SACUDE LOS CIMIENTOS DEL ALMA, ROMPE MÁSCARAS, ARRANCA VENDAS DE LOS OJOS Y NOS ENFRENTA A NOSOTROS MISMOS Y A TODO LO QUE PERCIBIMOS COMO BUENO O MALO EN NUESTRAS VIDAS.
 
La verdad es que el dolor nos deja sin fuerzas para mantener las relaciones que pesan, al menos de la misma forma que las manteníamos antes.
 
TODO LO QUE NO ES ESENCIAL SE TAMBALEA Y DESCUBRIMOS QUE LO ÚNICO ESENCIAL PARA VIVIR ES EL AMOR.
 
El desencuentro se hace más grande si uno de los dos se encierra en el dolor y se resiste a soltar lastre, si se ve incapaz de mirar de cara a sus propios miedos y emprender un camino de crecimiento personal que le ayude a evolucionar, a salir del túnel y ver la luz.
 
A MENUDO LAS PERSONAS QUE QUEREMOS NOS ACOMPAÑAN UN TRAMO DE NUESTRA VIDA, NO TIENE PORQUÉ SER LA VIDA ENTERA, PERO NO POR ESO SON MENOS ESENCIALES.
 
Si en vez de buscar culpables aceptamos la realidad tal como es, si en vez de acumular rabia y rencor tenemos la valentía de dejar ir lo que ya no sirve por más que nos duela, estaremos creando para nosotros y para nuestros seres queridos una vida mejor.
 
INCLUSO, AUNQUE NO ES FRECUENTE, ALGUNAS PERSONAS QUE HAN ROTO Y SE HAN PERMITIDO CON RESPETO CRECER CADA UNA POR SU LADO, AL CABO DE LOS AÑOS HAN VUELTO A VIVIR JUNTAS. TODO ES POSIBLE SI ANTEPONEMOS EL AMOR EN MAYÚSCULAS AL MIEDO.