PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE

PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE
¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD SINO EN TU PROPIO CORAZÓN?

viernes, 20 de abril de 2012

LO BUENO DE ACEPTAR LA MUERTE

ES MUY SANO SER REALISTA. ES BUENO VIVIR SABIENDO Y ACEPTANDO QUE LAS COSAS TIENEN UN FIN, Y QUE LA VIDA MISMA TIENE UN FIN. ESTA ES LA REALIDAD, NO UNA ILUSIÓN.

Yo puedo prescindir de la posibilidad de que se caiga mi casa, pero no de que todo termina, de que todo tiene un final. Sería una falta de realismo vivir toda la vida como si las cosas no fueran a terminar, desde que nacemos empieza a contar nuestra estancia en el mundo de la materia.

Por eso cabe preguntarme para qué hago las cosas, en qué gasto la vida, dónde estoy apuntando, cual es mi rumbo. Tener en cuenta mi final, la muerte de este cuerpo, no es pensar en un futuro incierto o lejano, porque eso también influye en el presente, en mi modo de vivir ahora.

Además, recordar que todo se termina, nos ayuda a relativizar muchas cosas, nos enseña a no darles tanta importancia a muchas tonterías, a no gastar la vida en asuntos que no valen la pena.

LA MUERTE COMO LA VIDA, CADA UNO TIENE AQUELLA QUE HA CREADO….

LO MISMO QUE NOS PREPARAMOS PARA LA VIDA, ADQUIRIENDO CONOCIMIENTOS SOBRE ELLA, TAMBIÉN DEBEMOS PREPARARNOS PARA LA MUERTE DE IGUAL FORMA, ESTUDIANDO Y ENTENDIENDO TODOS SUS PROCESOS, QUE HAY ANTES, QUE PASA DURANTE Y QUE NOS ENCONTRAREMOS DESPUÉS DE QUE DEJEMOS ESTE MUNDO DE LA MATERIA

Si todo se termina, ¿interesa tanto mi fama, o el qué dirán, interesa tanto si me tuvieron en cuenta o no, si me dieron la razón o no me la dieron? Aceptar que somos finitos y pasajeros nos ayuda a vivir el día de hoy en plenitud, de vivir cada día como si fuera el último. Porque cada día es un regalo irrepetible, y realmente puede ser el último. La muerte también nos abre la esperanza de hallarle sentido a esas piezas del presente que no alcanzamos a encajar.

A veces nos cuesta darles sentido a ciertas cosas de nuestra vida que no llegamos a comprender. Pero al final del camino, desde arriba, comprenderemos todo en su conjunto y captaremos el sentido de todo lo que vivimos. Es como un rompecabezas que se arma. A veces nos parece que esta vida está de más, porque es una etapa llena de límites y sufrimientos. Pero sólo al final veremos con claridad la belleza y el sentido de este camino de aprendizaje y a entender la vida como una escuela.

A LA LUZ DE LO EFIMERO EN LO MATERIAL, VEREMOS EL VALOR DE LO REAL, DE NUESTRO ESPÍRITU, ENTENDIENDO QUE DE ESTE MUNDO DE LA MATERIA SOLO PODREMOS LLEVARNOS EL CONOCIMIENTO ADQUIRIDO EN LAS INNUMERABLES LECCIONES QUE LA VIDA FUE PONIENDO DELANTE DE NOSOTROS, Y COMPRENDEREMOS QUE CADA UNA DE ELLAS ERA LA ADECUADA EN CADA MOMENTO PARA LO QUE NECESITÁBAMOS APRENDER.

ALCANZAR LA LIBERTAD INTERIOR

Esto no significa que estemos pensando a cada rato en la muerte, o charlando morbosamente sobre el tema. Se trata simplemente de enfrentarla, de aceptarla tranquilamente, de tomar conciencia serena y libre de nuestra "condición mortal". Se trata de asumirla para poder caminar en paz, sin necesidad de evadirnos en distracciones. Uno de los secretos de algunas formas de lucha oriental está en aprender a liberarse del miedo cuando uno está luchando, sobre todo liberarse del temor a la muerte.

Entonces, uno se concentra mejor en la lucha. Lo ilustra el siguiente dato: TagyuTajiana-no-Kami, antiguo maestro del emperador japonés, no aceptó como alumno de esgrima a un samurai que "desde niño se había adiestrado en la lucha de pensar en la propia muerte, aprendiendo a dominar y aceptar esa idea". Lo rechazó diciéndole lo siguiente: "¿Qué podría yo enseñarte? Tú has llegado ya al corazón de la sabiduría".

La aceptación de la muerte produce una gran libertad interior, que tiene que ver con una capacidad de entregarse a la vida sin dejarse dominar por los miedos, insatisfacciones y lamentos, y con una gran amplitud mental y afectiva.

La doctora Kübler-Ross, que acompañó a cientos de personas con enfermedades terminales, decía que si un enfermo terminal aceptaba su muerte, pero luego sobrevivía, el aprendizaje que realizó no es inútil, porque le ha enseñado a vivir mucho mejor el tiempo de vida que le quede. Es más, la libertad interior y el alivio que alcanzan los que aceptan la propia muerte, a veces es la causa que produce una curación de la enfermedad, porque le permite al enfermo encauzar mejor las energías que antes desgastaba en el temor:

"Aceptar la muerte es lo más sensato que puede hacer una persona, puesto que todos tenemos que morir antes o después.

Cuando un paciente ha aceptado el hecho de que su naturaleza es transitoria, puede utilizar mejor su energía interior para ayudar a los médicos a mantenerlo vivo".

"Todos tenemos que morir, y cuanto antes aceptemos la realidad de nuestra propia muerte, antes comenzaremos a vivir de verdad. Muchos pacientes que han logrado superar su miedo a la muerte, han sido capaces de utilizar toda su energía y sus recursos internos para luchar contra la enfermedad y volver a casa". (DOCTORA KÜBLER-ROSS)

PREPARAR EL REENCUENTRO

Si aceptamos la muerte podemos ir preparándonos para ella. De ese modo, también nos preparamos para el reencuentro con los seres queridos que ya murieron. La separación de ese ser querido que murió no es para siempre. Después de la muerte física volvemos a encontramos algún día en el mundo espiritual, pero con una unión mucho más perfecta y con una comunicación mucho más hermosa que la que hemos tenido en la tierra. S

in la opresión de la materia los espíritus nos reconocemos como somos en realidad. Hay que prepararse para esa felicidad. Por eso, antes que lamentarnos o estar tristes, tratemos de ser mejores, de amar, de ayudar a otros. Mientras más logremos mejorar y crecer, mejor podrá ser la felicidad que viviremos con nuestros seres queridos cuando nos volvamos a encontrar con ellos en nuestro verdadero mundo, en el mundo espiritual que como espíritus que somos es “NUESTRO HOGAR”.

NO PODEMOS EVITAR EL DOLOR DE LA AUSENCIA DE NUESTROS SERES QUERIDOS, PERO EL HECHO DE SER CONSCIENTES QUE VOLVEREMOS A REUNIRNOS CON ELLOS, NOS EVITA EL SUFRIMIENTO DE PENSAR Y SENTIR QUE ES UNA DESPEDIDA PARA SIEMPRE.

Hay muchos valores que cada uno puede cultivar en esa preparación: la belleza, la verdad, la dignidad, la tolerancia, la comprensión, la sabiduría, el servicio, la paciencia, la amabilidad, la amistad, el perdón, la autoaceptación, el respeto, la intimidad, la comunicación, la sinceridad, la disponibilidad, la gratitud, la transparencia, la fortaleza, la esperanza, la confianza en uno mismo, la humildad y sobre todo el intimo convencimiento de que la creación es perfecta.

Que la casualidad no existe y que realmente estamos donde estamos y somos quienes somos, de acuerdo a nuestros merecimientos y si nos nos gusta como somos ni donde estamos, saber que con nuestro trabajo y esfuerzo en el día a día podremos mejorar para estar donde queramos y ser como queramos ser, es la maravillosa Ley Universal, de la evolución del espíritu.

CUANDO ESTO ES COMPRENDIDO POR EL SER HUMANO, CUANDO ENTIENDE QUE LA MUERTE NO ES EL FINAL, QUE LA VIDA ES ETERNA Y CONTINUADA, LA MUERTE DE UN SER QUERIDO PUEDE HACERNOS MEJORES.

DESPUÉS DE LA MUERTE DE UN SER QUERIDO MUCHOS APRENDEN A COMPRENDER Y ACOMPAÑAR EL DOLOR AJENO, OTROS APRENDEN A QUEJARSE MENOS Y A RELATIVIZAR SUS DIFICULTADES, OTROS DESCUBREN UNA PROFUNDIDAD ESPIRITUAL QUE NUNCA TUVIERON, OTROS EMPIEZAN A VALORAR MÁS LO QUE TIENEN EN LA VIDA Y ELABORAN UNA ESCALA DE VALORES MUCHO MÁS CORRECTA.

Una parte importante de nuestra preparación es liberarnos poco a poco del apego, de manera que nuestras energías puedan ser aprovechadas para seguir creciendo, evolucionando en el mundo físico. Eso no es egoísmo, porque en realidad con nuestra tristeza y decaimiento nosotros no le aportamos nada a ese ser querido. Al contrario, en numerosas ocasiones somos el motivo del ser querido que nos dejo tenga una parte del sufrimiento que nosotros tenemos.

NO DEBEMOS OLVIDAR NUNCA ESA FRASE LLENA DE SABIDURÍA QUE NOS DICE:
“EL DOLOR ES OBLIGATORIO, EL SUFRIMIENTO ES OPCIONAL”.

EL DOLOR POR LA PÉRDIDA DE NUESTROS SERES QUERIDOS ES INEVITABLE, PERO EL CONOCIMIENTO DE LOS PROCESOS DE LA MUERTE Y QUE OCURRE DESPUÉS DE ELLA, NOS EVITAN LOS SUFRIMIENTOS INNECESARIOS POR ELLOS.

15 comentarios:

  1. Gracias, me ha sido de mucha ayuda, para estos tristes momentos q estoy pasando.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, realmente esta reflexion se merece ser leida.

    ResponderEliminar
  3. muchas gracias, creeme me ha ayudado un monton en estos dificiles momentos que estoy pasando,

    ResponderEliminar
  4. Me gusto mucho todo, es de gran conocimiento para ayudarse a cultivar de manera correcta y muy sana, gracias por compartir todo esto.

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias, le tengo miedo a la muerte y estoy en proceso de aceptarla para poder vivir, muchas gracias!!!

    ResponderEliminar
  6. Un argumento más para mi pensamiento de lograr entender la vida, gracias :)

    ResponderEliminar
  7. Un argumento más para mi pensamiento de lograr entender la vida, gracias :)

    ResponderEliminar
  8. Gracias mil gracias, hermosa reflexion y ensenanza, me encantó mucho.

    ResponderEliminar
  9. Me reconfortan mucho este tipo de reflexiones. Sin embargo debo seguir dando pasos al respecto de esta forma de entender la vida y la muerte. Es un asunto que me viene muy grande y necesito avanzar. ¿Existe algún lugar donde se den conferencias sobre el tema? Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  10. Es difil aceptar la propia muerte. Pero estoy en proceso. Aunque no es fácil. Ahi la llevo...

    ResponderEliminar
  11. Simplemente.......excelente,muchas gracias.

    ResponderEliminar
  12. Simplemente.......excelente,muchas gracias.

    ResponderEliminar
  13. No es la muerte lo que me preocupa sino el sufrir y depender
    un abrazo

    ResponderEliminar
  14. Yo sufro aun la muerte de mi madre y creo que no he podido aceptar que ya no está, y me he quedado enganchada con la muerte, el dolor de saber que moriré, el miedo a perder a más personas, a mi esposo por ejemplo, me aterra la idea de que moriré y moriremos, que mis hijos mueran, me encuentro sufriendo mucho con la idea de la muerte

    ResponderEliminar