PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE

PARA EL ESTUDIO, COMPRENSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO ESPIRITUAL Y LOS PROCESOS DE LA MUERTE
¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD SINO EN TU PROPIO CORAZÓN?

miércoles, 22 de agosto de 2012

LA PÉRDIDA DE UN NIÑO

Los Gordon eran los felices padres de cuatro niñas, y todos estaban ilusionados con la perspectiva de un nuevo bebé. Deseaban que fuese un niño (aunque otra niña habría sido igualmente querida). La familia celebró con una gran cena el día en que Mark llegó a casa.

Pocos recién nacidos han estado rodeados de tantas manos amorosas como ese hermoso niño de tres kilos que era el tesoro de la familia. Las niñas mayores le cambiaban los pañales y todas, incluso la pequeña.

Podían tenerlo en brazos. Toda la familia lo mimaba y quería, y lo consideraban el mejor regalo que Podían haber recibido. La vigilia de su segundo aniversario, Mark parecía encontrarse mal y tenía la barriga muy Hinchada, pero nadie le dio importancia. Era un día feliz y todo el mundo se vistió de gala para ir a la Iglesia; después la familia y los amigos comieron juntos.

Cuando a la mañana siguiente, día del cumpleaños de Mark, Elly lo vestía, percibió en la barriga del niño algo parecido a un tumor, pero rápidamente desechó esa sospecha recordando que la última vez que lo había visto el médico había asegurado que era un bebé totalmente sano. Pero unos días más tarde volvió a inquietarse cuando, al bañarlo, le palpó otra vez lo que parecía un tumor. No se olvidará nunca del trayecto que hizo en coche para llevar al niño al médico. Después, durante meses, se atormentaría preguntándose si debió haberlo llevado antes, si así lo habrían salvado...

A Mark le diagnosticaron un tumor de Wilms (un cáncer de riñón) que, si se detecta pronto, puede curarse extrayendo el riñón y aplicando un tratamiento de quimioterapia para destruir las células cancerígenas que se hayan propagado. No siempre se detecta a tiempo, aunque los índices de supervivencia son cada vez más elevados. Las niñas ya no podían tocar la barriga de Mark ni hacerle cosquillas. No podían jugar ni reír más con él.

Tras la intervención, le comenzaron a aplicar quimioterapia. Tenía una enorme cicatriz en la barriga, estaba cansado y se volvió muy vulnerable a las infecciones. El tercer año de vida de Mark transcurrió entre visitas y estancias en el hospital. Fue tratado por excelentes médicos y enfermeras que trabajaban a conciencia pero, a pesar de sus esfuerzos y las oraciones, Mark murió antes de cumplir los tres años.

Cuando Mark empezó a orinar sangre, Elly y su marido solicitaron llevárselo a casa. Lo pusieron en la cama grande rodeado de cojines, desde donde pudiera ver el cuarto de jugar. Loony, el perro callejero al que tanto le gustaban los niños, se sentó al pie de la cama y se quedó absolutamente quieto, como si percibiera que el menor movimiento podía molestar al niño. Mark tenía a su lado el muñeco Mickey Mouse, un osito de felpa y Bozo, su payaso favorito. Sus cuatro hermanas se turnaban para acompañarle en su habitación cuando estaban en casa. Elly y Peter, su marido, se alternaban para velar por las noches, y el jefe de Peter le dio permiso para ausentarse del trabajo todos los días que quisiese estar con su hijo.

El padre John administró a Mark el último sacramento, y una tarde, cuando el sol comenzaba a ocultarse por el horizonte, Mark cerró los ojos y dejó de respirar. Loony se deslizó debajo de la cama. Elly y Peter cogieron a Mark en brazos, sin miedo ya a hacerle daño. Cada una de sus hermanas buscó uno de sus juguetes favoritos para que le acompañara en el ataúd. El Viernes Santo la familia lo enterró.

E l i s a b e t h K ü b l e r - R o s s

Extracto del libro: L o s n i ñ o s y la m u e r t e

Oración para un bebé querido

No te conocí nunca, pero te amé.

No te tuve en brazos, como hace una madre.

Contigo enterré mis esperanzas y sueños por un hijo desconocido al que nunca vi.

Pero también enterré el amor en mi corazón y la tristeza de saber que debemos separarnos.

Y ruego a Dios que haga por ti todo lo que yo hubiera hecho.

Que guarde a mi bebé a salvo para que ría y juegue cuando llegue la primavera.

Un amigo, 1977.

* * *

¿QUÉ ES, PUES, PERDER UN HIJO?

¿QUIÉN AYUDA A LO LARGO DE ESTA PRUEBA?

¿CÓMO PODRÍAMOS SER MENOS INDIFERENTES A LO QUE RECLAMAN AQUELLOS QUE SE VEN AFRONTANDO SEMEJANTE SUFRIMIENTO: UNO DE LOS MAYORES QUE EXISTEN?

¿CÓMO PUEDEN LOS PADRES QUE PIERDEN UN HIJO RECOBRAR ALGÚN DÍA LA EXISTENCIA NORMAL Y FELIZ?

La vida fue concebida para ser simple y hermosa, en los retos que la vida nos presenta siempre habrá lo que yo llamo tormentas, grandes y pequeñas. Pero sabemos por experiencia que las tormentas pasan, que después de la lluvia vuelve a salir el sol y que aun el más frío invierno dará paso a la primavera. Pero esos argumentos no convencen a los padres que han perdido un hijo, o que tienen un niño con una discapacidad severa o una enfermedad terminal.

Las expresiones supuestamente cordiales —como «Era la voluntad de Dios» o «Por lo menos lo tuvisteis un tiempo»— no sólo son de mal gusto, sino que suelen disgustar a los desconsolados padres.

Nadie puede proteger a un ser querido de las penas de la vida ni ahorrarle el dolor. Nadie puede consolar ni cambiar la amarga realidad de un padre o una madre que han perdido un hijo.

Pero podemos brindarles nuestro apoyo, estando a su lado cuando necesiten hablar o llorar, cuando tengan que tomar decisiones difíciles o complejas.

Y podemos ayudarlos a prevenir las secuelas de tan dolorosas pérdidas con una actitud más sensible y una mayor predisposición a escucharlos antes de que ocurra la muerte, si eso es posible.

martes, 21 de agosto de 2012

LA CREATIVIDAD: UNA TERAPIA MUY ÚTIL PARA SUPERAR EL DUELO

Podía haber añadido estas aficiones a la sección “Lo manual”. Pero es que pintar, escribir, modelar o tocar un instrumento, entre otras muchas, además de mantener las manos ocupadas, también tienen un componente creativo.

No estoy menospreciando las otras tareas y hobbies de las que hemos hablado en anteriores artículos. No estoy diciendo que no sean creativos. La clasificación sólo pretende hacer más fácil la lectura. Es obvio que muchas actividades podrían estar en ambas categorías.

Todas tienen un enorme valor terapéutico. Se tiene la mente concentrada en algo que nos interesa y a cambio se obtiene la recompensa de la creación: SURGE ALGO NUEVO, QUE ANTES NO EXISTÍA Y QUE TRANSMITE UNA PARTE DE NUESTRO SENTIR.

Ya hablamos de los dibujos de los niños, que realizan con tanta naturalidad como respiran. Pero en los adultos, si no hay costumbre, es más difícil que pintar, esculpir o modelar surjan espontáneamente. Y, sin embargo, cualquiera de esas actividades pueden ser tan expresivas como la de los pequeños. Igualmente curativas, salvadoras y muy eficaces para devolvernos la autoestima, después de sufrir la pérdida de un ser querido.

No importa que nuestra obra no sea magnífica. Nadie pide que seamos genios. Es otra manera de sacar la pena y el dolor de dentro, de darle cauce. Y, a la vez, de relacionarnos con otros seres humanos, de hablar sobre otros temas, de mantener activa la mente, para que no esté concentrada exclusivamente en nuestro dolor.

Me merece una mención especial la escritura, por lo que me toca. Es evidente que es mi técnica favorita. Muchos terapeutas (incluido yo mismo), de muy distintas especialidades, recomiendan escribir para analizar, sobre todo en aquellas personas que tienen dificultad en verbalizar las emociones que tienen dentro.

En el caso del duelo, es igualmente curativo. Escribir sobre el trauma, la pena, el dolor, el sentimiento de culpa, el desgarro emocional, la memoria que se desdibuja, la añoranza, el miedo al futuro…

Podemos recoger nuestros sentimientos, para encontrar pautas a nuestros vaivenes emocionales. Redactar anécdotas que no queremos olvidar de nuestros seres amados. O simplemente practicar apuntes variados. Todo sirve. Y no hace falta, insisto, ser Cervantes, ni ganar un premio nobel.

Obviamente, podemos apuntarnos a clases de pintura, de cerámica, de escritura creativa o de canto coral. Pero también hacerlo en casa, con nuestros cónyuges, hijos, padres o parientes. Con los amigos y vecinos.

CADA QUIEN QUE ENCUENTRE SU VEHÍCULO DE EXPRESIÓN Y DÉ RIENDA SUELTA A SU SUBCONSCIENTE, A SU MENTE Y A SUS HABILIDADES PSICOMOTRICES.

Tampoco pasa nada por probar varias disciplinas. Lo importante es que lo que hagamos nos ayude a sacar al exterior, todo ese resentir emocional que tenemos, ya que sabido es que solo nos hace daño aquello que dejamos dentro.

Y como nos dicen las técnicas terapéuticas modernas, como la bilogía total o la bio-descodificación, una emoción que no seamos capaces de sanar acabara somatizando una enfermedad en un determinado órganos de nuestro cuerpo dependiendo dicho órgano de la emoción no sanada.

ADEMÁS NO DEBÉIS OLVIDAR NUNCA QUE A “ELLOS” LOS QUE PARTIERON LE HACE FELICES EL VERNOS FELICES A NOSOTROS…………….

lunes, 20 de agosto de 2012

SENSIBILIDAD PARA QUIENES ESTAN PASANDO POR UN PROCESO DE DUELO


LOS COMENTARIOS INOPORTUNOS

Ayer salió el tema de la muerte de mi hija y alguien me dijo, supongo que para consolarme: “Mejor así, porque peor sería si naciese y se muriese al día siguiente”.

Me molestó, así que le contesté: “El dolor es igual de intenso. Tu madre está enferma y a su modo lo está pasando mal, ¿no? Pues entonces lo mejor sería que se muriera, total ya tiene una edad y pa que no sufra, que se la lleve Dios”.

Cambió la cara, no le había gustado mi comentario. Le dije: “¿Duele, verdad? Cuando hay dolor, sentimientos, confusión y rabia, gente como tú nos lo hace todo más DIFICIL CON ESOS COMENTARIOS ABSURDOS”.

¿OS HA PASADO ALGO ASÍ ALGUNA VEZ?

Bueno a mí también me ha pasado bastantes veces. Unos lo hacen por ignorancia, otros no se saben expresar bien y no dan con las palabras adecuadas, otros son unos inconscientes o muy egoístas y no se paran a pensar las connotaciones de lo que dicen…

Suelo evitar entrar en confrontación, pero en alguna ocasión no me ha quedado más remedio que hablar. Por ejemplo, me molestó mucho que me dijeran que comprendían mi dolor tras el asesinato de mi hijo comparándolo con la pérdida de una mascota. Tampoco me gustó nada cuando una compañera de trabajo me montó un número con muchas lágrimas porque su hijo (de la edad del que me falta) iba a pasar un trimestre en La Sorbona, y no lo iba a volver a ver hasta Navidad. Le contesté muy fríamente que en aquel asunto no podía ayudarla, porque el mío no iba a regresar nunca.

También me suele indignar que hagan competiciones con la edad, o con las circunstancias de la muerte, como presuponiendo que nos tiene que doler más o menos si fue enfermedad, o accidente, o suicidio, o asesinato … Siempre digo que hacer ese tipo de valoraciones no sólo es injusto sino insano: finalmente nadie nos dio a elegir, así que entrar en esas discusiones es una pérdida de tiempo y una forma de hacernos mala sangre para nada.

Pero lo peor está en algunas personas que se inventan extrañas razones, a menudo hirientes para los familiares, pero que a ellos les tranquilizan. Llegan incluso a inventarse explicaciones del tipo “se lo merecía”, ” algo habría hecho” con tal de poder pensar que a ellos nunca les podría suceder. A menudo porque se creen muy bien protegidos por sus dioses, creencias y rezos. Es que la idea de que “todo tiene una razón” les tranquiliza más que ” le puede pasar a cualquiera”.

Así que, como dice mi hermana, “a veces me molesta la buena educación que nos dieron, porque éste se merecía un par de palabritas.

Es una colaboración de: M.J.G.P.

sábado, 18 de agosto de 2012

PARA REFLEXIONAR EL FIN DE SEMANA

ENTREGARSE A LA VIDA

Me ha mandado estos fragmentos del libro “LECCIONES DE VIDA” DE ELISABETH KÜBLER-ROSS Y DAVID KESSLER, que son una verdadera delicia.

“En cualquier momento todos PODEMOS ENCONTRAR UNA PAZ MARAVILLOSA EN LA ENTREGA. Por desgracia, solemos temerla porque es una renuncia y una derrota, un signo de debilidad. Pero no hay debilidad o dolor en la entrega. Por el contrario, hay alivio y fuerza cuando nos rendimos al conocimiento de que todo está bien, de que alguien se ocupa de todo”

“Puede requerir mucha fe imaginar que todo está bien en plena enfermedad o pérdida. Hasta en las pequeñas pruebas de la vida es difícil rendirse. Queremos controlar las situaciones, queremos que las cosas ocurran a nuestro gusto”

“La idea de que rendirse es positivo puede resultar difícil, hasta que comprendemos que GRAN PARTE DE LA VIDA DEBE VIVIRSE CON CALMA”

“No tenemos por qué estar siempre aferrados a un trabajo, a una relación, o a una situación. Podemos relajarnos, sabiendo que la vida se revelará como es debido”

“AHORA ES EL MOMENTO DE RENDIRSE, de dejar que el caballo nos lleve en la dirección que vaya, de nadar a favor de la corriente, no contra ella”

“El universo gobierna con absoluta perfección este complejo planeta de manera asombrosa, con todas sus flores, árboles, animales, vientos, luz solar y todo lo demás, y, no obstante tememos entregarnos a este poder”

“Nadie sabe realmente por qué ocurren los acontecimientos en nuestra vida. El problema es que creemos que deberíamos saberlo; pero VIVIR REQUIERE HUMILDAD, PORQUE LA VIDA ES UN MISTERIO. Todo se revelará en su tiempo oportuno”

“Al soltarnos, nos liberamos de los esquemas mentales de cómo deben salir las cosas y aceptamos lo que el universo nos presenta. Aceptamos que realmente ignoramos cómo deben ser las cosas. Los moribundos aprenden esto cuando contemplan su vida en retrospectiva. Ven que las situaciones ‘malas’ a menudo los condujeron a algo mejor, y que lo que creían que era bueno no era necesariamente lo mejor para ellos”

“La verdad es que NO SIEMPRE SABEMOS LO QUE MEJOR NOS CONVIENE. Por esa razón tenemos que dejar de querer saber adónde nos llevará la vida, tenemos que dejar de empeñarnos en saber siempre lo que es correcto y abandonar el intento de controlar lo incontrolable. En esos momentos en que creíamos saber absolutamente lo que era mejor, luchábamos con espejismos. Nunca lo hemos sabido, y nunca lo sabremos”

“Hay una diferencia substancial entre entregarse y renunciar. Renunciar es levantar las manos en el aire y decir ante un diagnóstico de enfermedad terminal: ‘¡No hay esperanza, estoy muerto!’. Entregarse es elegir los tratamientos más adecuados y, si no funcionan, aceptar que nuestro tiempo aquí es limitado. CUANDO RENUNCIAMOS, RECHAZAMOS LA VIDA QUE TENEMOS. CUANDO NOS RENDIMOS, LA ACEPTAMOS TAL COMO ES. Ser víctima de una enfermedad es renunciar. Comprender que siempre tenemos la posibilidad de elegir en cada situación, es entregarse. Alejarse de la situación es renunciar. Volverse a ella es entregarse”

“Rendirse a la vida ‘tal como es’ puede transformar milagrosamente las situaciones. Cuando nos rendimos, somos capaces de recibir. EL UNIVERSO NOS DA LAS HERRAMIENTAS PARA CUMPLIR NUESTRO DESTINO CUANDO DEJAMOS QUE LAS COSAS SEAN”

“DEJAR QUE LAS COSAS SEAN EN VEZ DE LUCHAR CONSTANTEMENTE PARA HACER QUE OCURRAN ES UN MARAVILLOSO REGALO QUE NOS HACEMOS A NOSOTROS MISMOS. Si vemos nuestra vida en retrospectiva, nos daremos cuenta de que algunos de los mejores momentos y mayores oportunidades no fueron resultado de la lucha por arreglar las cosas. Parecen coincidencias afortunadas, como si ocurrieran porque nos hallábamos en el lugar correcto y en el momento oportuno. Así es como funciona la entrega, y así es como funciona la vida: sutilmente”

“La vida es demasiado breve, no sabemos cuál será nuestro último momento. DESCUBRIR LO BUENO EN LO MALO ES UNA DE LAS LECCIONES MÁS PROVECHOSAS”

viernes, 17 de agosto de 2012

EDUCACIÓN EMOCIONAL

Cuando nos enfrentamos a la perdida de un ser querido, nuestras emociones se desbordan y a menudo desconocemos como canalizarlas para que nos causen el menor dolor posible, por eso es tan importante tener una buena educación emocional.

De todos es sabido, que el bienestar psíquico, emocional y espiritual. Depende de diferentes y sutiles equilibrios, y que los extremos nos crean problemas cuando nos situamos en ellos, pero lo peor que nos puede ocurrir es no actuar, él estarnos quietos, es por esto por lo que debemos ser conscientes de que quien evita hacer sea lo que sea, por miedo a equivocarse, porque espera que los demás decidan por el, o porque prefiere refugiarse en un mundo de autoengaño y fantasía, esta renunciando a vivir, en definitiva a evolucionar.

Hay que ponerse en movimiento, actuar, abrir nuestro corazón a nuestros semejantes, sin miedo, poniendo en todo lo que hagamos, intensidad, voluntad y entrega. Esta claro que si uno no se arriesga en la vida, no pierde...... ¡Quizás sí! Evidentemente, pierde más de lo que uno puede pensar, el que no arriesga pierde algo tan necesario en nuestro día a día como la ilusión.

Dice Alan Kardec en el libro de los Espíritus, en el nº 768:
El ser humano debe de evolucionar. Solo no puede hacerlo, porque no tiene todas las facultades y le es necesario el contacto con otros seres humanos. En el aislamiento no se evoluciona.

Lo real, lo autentico, es ser uno mismo, es hacer lo mejor que podamos, con las herramientas que nos han sido dadas, así abriremos nuevos caminos a energías positivas, como la alegría, y es sabido que cualquier conflicto pierde gravedad si uno le afronta, con sentido del humor.

Y la mejor forma de empezar a conocerse uno mismo, es conociendo nuestras emociones, en definitiva, teniendo una buena educación emocional.

Y en que consiste la educación emocional, pues consiste, en comprender nuestros sentimientos, los sentimientos de los demás y controlar las emociones de forma que intensifiquen nuestra vida, aprender a relacionarnos con un respeto que va mas allá de la mera buena educación, en resumen la educación emocional, consiste en la utilización inteligente de nuestras emociones.

Así pues si unimos estos dos conceptos, inteligencia y emociones, nos da como resultado la Inteligencia Emocional, cuya utilidad es la de conocernos a nosotros mismos y tener una apropiada identificación con lo que sentimos, y la forma de acceder a este conocimiento, es dedicarnos diariamente un tiempo para el auto análisis y la reflexión de una manera honesta, entrar en ese silencio interior que nos permita, pensar sin la influencia de los demás, dando como resultado el encuentro verdadero con uno mismo, esa conexión con nuestro YO interno, las verdades originales y el descubrimiento de nuestra verdadera personalidad.

Debemos tener en cuenta, los últimos descubrimientos al respecto, donde se afirma, que sentimos como pensamos, la psicología clásica afirmaba que nuestras emociones, nacían de nuestras necesidades y deseos inconscientes, en la actualidad se ha demostrado, que nuestras emociones surgen directamente de nuestros pensamientos, actitudes o creencias, y eso hace que por lo general podamos cambiarlas solamente con modificar nuestros pensamientos, por lo tanto, si aprendemos cambiar las creencias, actitudes o pensamientos que nos causan dolor, mejoraremos nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestros comportamientos, el reto esta en comprender nuestras emociones y en los pensamientos que están originadas, quizás el verdadero éxito, consiste en mantener la alegría por vivir, pase lo que pase y continuar haciendo proyectos.

La sabiduría emocional, consiste en aceptar, tal como es, lo que no depende de nuestra voluntad y sobre todo en lo que no podemos intervenir y actuar sobre lo que sí depende de nosotros, siendo conscientes que no podemos cambiar a los demás que solo y con esfuerzo podemos cambiarnos a nosotros mismos. Dando como resultado, dicho conocimiento de la inteligencia emocional, él hacernos más conscientes y responsables de nuestros sentimientos y de los sentimientos de los demás.

Y si algo forma parte de esa inteligencia y educación emocional de forma sustancial es la “INTUICIÓN” que siendo parte de nuestro conocimiento interno, es para muchos esa gran desconocida.

¿Qué es la intuición se preguntaran? Pues no es ni más ni menos que “La inteligencia no Razonada” y de ello ya habla el refranero Castellano que es un compendio de sabiduría y nos dice al respecto: “La primera idea es la mejor” y es cierto esa sensación que tenemos frente a cualquier situación o ser humano en los primeros 30 segundos tiene según se ha demostrado en numerosos estudios, una capacidad de acierto del 80%.

Por lo cual podríamos decir que una decisión intuitiva es: un análisis lógico y analógico, efectuado en el ámbito inconsciente.... en el que de algún modo, nuestro cerebro calibra todas las posibilidades que se encuentran en nuestros dos hemisferios (derecho e izquierdo) hasta dar con una decisión ponderada, que nos permita determinar la acción más correcta. O dicho de otra forma la intuición es: la capacidad para sentir los mensajes procedentes del mundo interno de recuerdos emocionales, nuestro patrimonio personal de sabiduría y conocimiento espiritual, una facultad que se asienta en la conciencia de uno mismo. Dicha facultad, la intuición es clave en las tres partes principales de que se compone la educación emocional, veamos:

1ª.- LA CONCIENCIA EMOCIONAL       
Es la capacidad de reconocer el modo en que nuestras emociones afectan a nuestras acciones y la capacidad de utilizar nuestros valores éticos y morales en el proceso de toma de decisiones.

Los seres humanos que tienen desarrollada esta conciencia emocional: • Saben que emociones están sintiendo y por qué.
• Comprenden los vínculos existentes entre sus sentimientos, sus pensamientos, sus palabras y sus acciones.
• Conocen el modo en que sus sentimientos influyen en su rendimiento
• Tienen un conocimiento básico de su escala de valores y sus objetivos en la vida.

2ª.- VALORACIÓN ADECUADA DE UNO MISMO        
Es el reconocimiento sincero de nuestros puntos fuertes y de nuestras
debilidades, la visión clara de los puntos que debemos fortalecer y la capacidad de aprender de nuestras experiencias.

Los seres humanos que tienen desarrollada esta capacidad de valoración:
• Son conscientes de sus puntos fuertes y de sus debilidades.
• Reflexionan y son capaces de aprender de sus experiencias.
• Son sensibles al aprendizaje sincero de la experiencia, a los nuevos puntos de vista, a la formación continua y al pleno desarrollo de sí mismos.
• Cuentan con un sentido del humor que les ayuda a tomar distancia de sí mismos.

3ª.- CONFIANZA EN UNO MISMO       
Es la fuerza de voluntad que se deriva de la certeza en nuestras capacidades, escala de valores y objetivo de nuestra vida.

Los seres humanos que tienen desarrollada esta confianza en sí mismos:
• Manifiestan confianza en si mismos y poseen “presencia”
• Pueden expresar puntos de vista impopulares y defender sin apoyo de nadie lo que consideran correcto según su escala de valores.
• Son emprendedores y capaces de asumir decisiones importantes para su vida a pesar de la incertidumbre y las presiones.

Dentro de la educación emocional hay un punto importante, que esta en lo más profundo de nuestro ser, y no es otro, que la dicotomía entre lo que es “correcto y lo que es incorrecto”.

Esta sensación de lo que es correcto o no, forma parte del continuo trasfondo de sentimientos que impregnan nuestra vida. Porque del mismo modo que hay una corriente continua de pensamientos, también existe una corriente continua de sentimientos. La hipótesis de que existe un “pensamiento puro”, es decir, una racionalidad ajena a los sentimientos, no es mas que eso, una hipótesis, una ilusión basada, en nuestra falta de atención hacia los estados de animo sutiles que nos acompañan a lo largo de nuestro día a día.

El pensamiento y el sentimiento se hallan unidos en su totalidad y en consecuencia tenemos y guardamos sentimientos, sobre todo lo que hacemos, pensamos, e imaginamos. Con ello no estoy diciendo, obviamente, que debamos sopesar todo lo que nos sucede, atendiendo exclusivamente a los sentimientos, sino tan solo que debemos tenerlos en cuenta, dada la importancia que todos sabemos que tienen.

La conexión de forma natural, con nuestros sentimientos, nos proporciona una información esencial, que puede resultar vital, para nuestro andar adecuadamente a través de la vida, esta sensación de “corrección o incorrección” es la que nos dice, si lo que estamos haciendo en cada momento, refleja en el exterior lo que verdaderamente sentimos en nuestro interior, nos dice también si estamos aplicando en lo que hacemos nuestra escala de valores y nos dice si estamos aplicando en nuestro día a día nuestros conocimientos espirituales.

Dice el refrán “cuando no sabes hacia donde te diriges, cualquier camino sirve” Lo cual significa, que cuanto menos conocimiento de nosotros mismos tengamos, mas perdidos nos hallaremos. Y este ir a la deriva puede llegar incluso a dañar seriamente nuestra salud, y como hemos dicho al principio, la educación emocional, nos ayuda a conocer mejor nuestro interior, así pues, para llegar a ese conocimiento interno, a través de la educación emocional bastara con llevar a la practica las pautas a seguir:

• IDENTIFICAR SENTIMIENTOS capacidad de ser conscientes, cuando nuestro malestar o ansiedad viene dado por el miedo, la ira, la vergüenza, la aversión....

• EXPRESAR SENTIMIENTOS verbalizar lo que nos ocurre sin miedo ni critica y con honestidad.

• EVALUAR LA INTENSIDAD DE LOS SENTIMIENTOS saber hasta que punto nos afectan y como se manifiestan.

• CONTROLAR LOS SENTIMIENTOS no reprimirlos ni eliminarlos, simplemente dirigirlos en una dirección que no tenga consecuencias destructivas.

• DEMORAR LA GRATIFICACIÓN significa ser conscientes cuando nos interesa obtener un objetivo inmediato, o esperar y esforzarnos para obtener un objetivo de acuerdo con nuestros sentimientos internos.

• CONTROLAR LOS IMPULSOS se trata de dirigirlos en una dirección consecuente con nuestros objetivos en la vida.

• REDUCIR EL RITMO DE VIDA solamente desde la calma, la tranquilidad y la armonía, podemos observar lo que nos ocurre de una manera mas objetiva, sin las distorsiones de la ansiedad y las preocupaciones (de todos es sabido, que un problema observado, es un problema resuelto)

Es evidente que nadie nace con un manual debajo del brazo y menos en el terreno de las emociones y los sentimientos, pero una vez que somos conscientes de esa educación emocional y como acceder a ella es la hora de pasar a la practica, revisar nuestra forma de sentir y actuar, teniendo la certeza que si aplicamos las pautas anteriormente dichas, una vez sabidas e integradas, obtendremos una mejora en nuestra educación emocional, obteniendo:

• MAS AUTOCONCIENCIA
es decir un mejor reconocimiento e identificación de las propias emociones, así como de las cusas que las originan.

• MAS CONTROL
las frustraciones ante las situaciones de perdida, son mejor toleradas, así como el control de la ira, las culpabilizaciones a los demás o la auto compasión

• MEJOR APROVECHAMIENTO DE LAS EMOCIONES 
se asume una mayor responsabilidad respecto a los propios sentimientos, mas capacidad de concentración y respuestas más oportunas, positivas y creativas.

•RELACIONES MAS POSITIVAS 
mayor destreza en la comunicación, al comprender lo que sucede, mayor sentido de la amistad y del compromiso, mejora nuestra capacidad de resolver conflictos.

• MAS EMPATIA 
(capacidad para ponerse en el lugar del otro) mejor predisposición para la escucha real y honesta de los sentimientos y forma de pensar de los otros seres humanos, mas respeto y tolerancia para con los demás. En definitiva, la educación emocional, nos será de utilidad, para ir eliminando poco a poco nuestras emociones negativas (miedos, complejos, inseguridades, resentimientos....) y potenciar las emociones positivas (amor, entusiasmo, alegría...) para de esa forma recorrer el camino de la evolución, con plenitud, lleno de paz y armonía con nosotros mismos y con nuestros semejantes.

Autor del post: Esteban Pérez López (Alborada)

jueves, 16 de agosto de 2012

¿CUÁL SERÍA TU MAYOR PESAR SI FUERA EL ÚLTIMO DÍA DE TU VIDA?

BRONNIE WARE PASÓ AÑOS TRABAJANDO EN CUIDADOS PALIATIVOS, ATENDIENDO A PACIENTES TERMINALES EN SUS ÚLTIMAS 12 SEMANAS DE VIDA.

LE IMPACTÓ TANTO QUE DECIDIÓ CONTAR SU EXPERIENCIA EN UN BLOG LLAMADO INSPIRATION AND CHAI, DONDE REPRODUJO LOS ÚLTIMOS DESEOS DE SUS PACIENTES.

El éxito fue tal que al poco tiempo lo plasmó en un controvertido libro titulado « LOS CINCO MEJORES LAMENTOS DE LOS QUE VAN A MORIR”.

Ninguna mención al sexo, tampoco les importaba irse sin haber probado experiencias vibrantes como hacer puenting o no haber cumplido con otros clásicos como escribir un libro o plantar un árbol.

Ware habla de la claridad y de la visión espectacular que tiene la gente al final de sus vidas, y cómo podemos aprender de su sabiduría. "Cuando les preguntaba de qué se arrepentían o si hubieran hecho algo de manera diferente, casi siempre me respondían lo mismo". "La lista era larga, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes", explica la autora.

Estas son las "CONFESIONES SINCERAS Y REALES DE LAS PERSONAS QUE CUIDÉ EN SU LECHO DE MUERTE".

1. OJALÁ HUBIERA VIVIDO A MI MANERA....
Muchos se quejaban de no haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a sí mismos, sino a lo que los demás esperan de ellos. "Cuando se dan cuenta que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás, es fácil ver cuántos sueños se han quedado en el camino. La mayoría no había cumplido aún ni la mitad de sus sueños y tenía que morir sabiendo que era debido a las decisiones que habían tomado".

2. OJALÁ NO HUBIERA TRABAJADO TAN DURO....
Ware afirma que ésta era la frase más repetida por los pacientes de sexo masculino. Casi todos los hombres que cuidó sufrían por haberse perdido la infancia de sus hijos de menos la juventud de sus hijos y lamentaban no hacer disfrutado más de la compañía de su pareja. Sentían que habían malgastado tanto sus vidas; comprendieron tarde que no se debe basar la existencia en el trabajo. "

3. OJALÁ HUBIERA TENIDO EL CORAJE DE EXPRESAR MIS SENTIMIENTOS....
A menudo las personas renuncian a sus sueños e ideales por el bien de los demás. Ocultan sus sentimientos con el fin de mantener la paz de su entorno. Como resultado, se conforman con una existencia mediocre y nunca llegan a ser lo que en realidad quieren ser o lo que realmente son capaces de hacer. "El origen de muchas enfermedades tiene relación con la amargura, la frustración y el resentimiento que esto conlleva", explica Ware.

4. OJALÁ HUBIERA MANTENIDO EL CONTACTO CON MIS AMIGOS.... "Casi todos se acordaban de sus viejos amigos y recordaban con pesar los mejores momentos vividos a su lado, lamentando no haber sido capaces de mantener esa amistad con el paso de los años. Querían despedirse de ellos, pero no siempre fue posible localizarlos", cuenta Ware. "A veces nos sentimos tan absorbidos por nuestras propias vidas, que es como si estuviéramos atrapados y renunciamos a uno de los mayores tesoros de la vida, la amistad.

He sido testigo de la profunda pena y arrepentimiento que esto ha ocasionado a mis pacientes, les atormentaba no acerca haber dedicado a sus verdaderos amigos el tiempo y esfuerzo que merecían. Todo el mundo echa de menos a sus amigos cuando se están muriendo", añade la enfermera.

5. NO HE SABIDO SER FELIZ....
Otra revelación sorprendente: muchos de los pacientes no se dan cuenta hasta el final de sus vidas de que la felicidad es una elección. Se quedan atascados en viejos patrones y hábitos. El llamado “confort de familiaridad” interfiere con su salud emocional. El miedo al cambio les lleva a pensar que están contentos con lo que tienen, cuando en el fondo anhelaban hacer otras cosas, como reírse más y hacer tonterías, concluye Ware. ¿Te sientes identificado con alguna de estas frases? ¿Cambiarías algo de tu vida?

TE INVITO A REFLEXIONAR......VALE LA PENA.......AUN ESTÁS A TIEMPO..............

martes, 14 de agosto de 2012

VOLVER A LA VIDA, VOLVER A VIVIR


 AUNQUE AL PRINCIPIO DEL DUELO ES NORMAL SENTIRSE ATRAPADO EN EL DOLOR Y NO VER LA POSIBILIDAD DE VOLVER A LA VIDA, TODOS TENEMOS EN NUESTRO INTERIOR LA FORTALEZA PARA ATRAVESAR EL DESIERTO DE LA AUSENCIA Y RENACER.

Precisamente creo que el duelo consiste en eso, en conectar con nuestra Esencia Divida, esa parte nuestra segura y confiada que sabe con certeza que el amor perdura, que la vida es solo un sueño y en nuestras manos está convertirla en algo bello o en el peor de los infiernos como, por ejemplo, el que viven las personas que tienen siempre el corazón en vilo esperando lo peor. Esa no es manera de vivir y seguramente viene de lejos, la hemos heredado, no es una elección consciente, sino una creencia que ha ido pasando de generación en generación.

El duelo, ese vendaval que se lo lleva todo, es un excelente pretexto para cambiar y dejar el papel de víctima por otro más feliz. Sí, es un buen momento para sacarnos de encima todo lo que nos oprime y quedarnos con lo que somos, ni más ni menos.

A mi me gusta creer que soy una ‘chispita’ de amor puro, recubierta de mil temores, heridas, pactos y memorias no muy favorables, la verdad, pero ‘chispita de amor al fin y al cabo. Y en eso estoy, en ir sacando capas y curando heridas (muchas, como ya he dicho, no son ni mías) con el propósito de acercarme a esa luz dorada que brilla con intensidad.

Hay días que cunden y adelanto mucho y otros en que me pierdo y lloro, con un llanto desconsolado, pero mi intención está puesta siempre en hacer el máximo que pueda para ser feliz.

También me gusta pensar que la muerte, como final, no existe, que el Universo encierra infinidad de posibilidades y me encanta tener la certeza de que mi  todos mis muertos están bien, no sé muy bien por dónde anda cada uno, pero sí sé que, de alguna manera, ellos ya están en casa y, cuando llegue yo, no quiero volver con el sentimiento de haber echado por la borda mi vida, de no haberla aprovechado, de no haber reído y querido lo suficiente….

Si estamos aquí, qué mejor que vivir, en vez de encerrarnos y taparnos con un manto de miedo y angustia. Pase lo que pase tenemos la capacidad de darle la vuelta y no estamos solos para lograrlo; aquí, en la Tierra, hay muchísima gente que puede ayudarnos y, del otro lado, ya ni los cuento. No por nada, ¡sino porque son tantos!

Como todos los caminos, el de dejar de sufrir empieza con un pasito. No hace falta querer recorrer mucho trecho de una sola vez. No, más vale tomar consciencia e ir despacio.

OS ANIMO A REALIZAR JUNTOS ESTE VIAJE QUE CONSISTE EN APRENDER A QUERERSE Y DEJAR DE JUZGAR A NADIE Y, SOBRE TODO, A NOSOTROS MISMOS.

Cada cual hace con su vida lo que puede, cada uno de nosotros creamos nuestra propia historia y para nosotros es la válida, es la verdad y es distinta de la de los demás. Podemos, pero no sirve para este viaje culpar a los otros o a la vida de lo mal que nos sentimos.

SI NO NOS GUSTA NUESTRA HISTORIA EN NUESTRAS MANOS ESTÁ CAMBIARLA. PARA ESTA AVENTURA ES PRECISO TOMAR LAS RIENDAS, SER SINCEROS CON NOSOTROS MISMOS Y ACTUAR Y DECIDIR CON EL CORAZÓN, CON LA FUERZA Y LA VOLUNTAD DE AUTÉNTICOS GUERREROS.

 Es una colaboración de: Y.S.A.